Lo que no se ve de la prostitución

Ignacio Ortega, Mabel Lozano y Francisco Cañadas, en la presentación del documental 'El proxeneta'. /:: FÉLIX PALACIOS
Ignacio Ortega, Mabel Lozano y Francisco Cañadas, en la presentación del documental 'El proxeneta'. / :: FÉLIX PALACIOS

El documental 'El proxeneta' retrata por primera vez desde dentro a los «amos» de los clubes que también dirigen la trata de blancas. La directora Mabel Lozano presenta este lunes en el cine Albéniz la proyección de esta contundente denuncia

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Los testimonios siempre son desgarradores. Mujeres, en su mayor parte de procedencia latina o de países del este y con el denominador común de la falta de recursos, cuentan su experiencia después de ser captadas y engañadas en sus territorios de origen con un trabajo que nada tiene que ver con lo prometido. Las víctimas han descubierto que la prostitución no es una profesión, sino una de las últimas expresiones de la esclavitud y la sumisión de las mujeres. La cineasta Mabel Lozano había retratado esta realidad en dos documentales, pero se había quedado con la cuenta pendiente de llegar a los que «mueven los hilos» y mostrar lo que no se ve, el lucrativo negocio que se esconde en el uso de las «mujeres como ganado». Hasta que se cruzó con Miguel, alias 'El Músico', un chulo que accedió a contar su historia. El resultado es 'El proxeneta. Paso corto, mala leche', un contundente documental que vincula directamente la prostitución y la trata de blanca y que este lunes se exhibe en el cine Albéniz dentro del ciclo 'Encuentros con directores de cine' de la Fundación Unicaja (20,30 horas, entrada gratuita hasta completar aforo).

«El proxeneta no es un empresario, sino un delincuente», asegura sin tapujos la directora que combate la resistencia de parte de la sociedad en implicarse en la lucha contra la prostitución mostrando los métodos mafiosos y la extorsión a las mujeres. «Por primera vez escuchamos la voz de los amos de la prostitución y la trata de blancas, que siempre van juntas, y dan miedo», expone Mabel Lozano, que muestra no solo los sistemas para blanquear dinero –es el segundo negocio ilícito más rentable del mundo tras el tráfico de drogas–, sino también la operación de creación de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (Anela) para «lavar, planchar y centrifugar» la imagen pública de esta actividad.

Esta organización fue muy activa en la primera década de este siglo al presentarse como unos empresarios revestidos de «buenos samaritanos» con las mujeres de otros países a las que daban trabajo. «Aquel discurso caló», lamenta la cineasta, que desmonta toda esa campaña de dulcificación de la prostitución con el testimonio en primera persona de El Músico que desvela cómo traían a esas mujeres –chicas jóvenes, todas ellas– y lo que les esperaba sin saberlo. Y cuando llegan, «consienten porque son pobres, no tienen recursos o varios hijos a su cargo», denuncia Lozano que expone sin tapujos que, en este caso, «hay que señalar a los malos».

Uno de ellos es Miguel, que decidió dar este paso pese a las consecuencias. «Este hombre se ha jugado la vida por contar lo que ha contado y ha roto los códigos de la delincuencia al mostrar el sistema prostituyente», sostiene Mabel Lozano, que revela que, en un principio, el protagonista iba a relatar su historia pero no pretendía «dar la cara». Cuando ya tenían escrito el guion con una voz en off, El Músico le preguntó si quería que apareciera en el documental y Lozano le contestó que podía tener problemas. «Le dije que al policía que dio testimonio contra algunos compañeros y jueces en mi anterior documental lo destituyeron de su puesto, así que al final fue su decisión», afirma la cineasta, que explica que ante la pantalla aparece un hombre que bien «te podrías encontrar haciendo la compra en el Mercadona».

Mirar para otro lado

En cuanto al paso adelante dado por Miguel y el riesgo que ha ocurrido –actualmente se encuentra oculto–, Lozano piensa –«y es algo a lo que he llegado tras hacer la película», acota– que este proxeneta arrepentido «ha querido redimirse tras su cambio de vida y, además, la cárcel da mucho tiempo para pensar». Su testimonio no es sólo una denuncia de los prostíbulos y la prostitución, sino que para la directora interpela a toda la sociedad. A los políticos y los jueces, por la «laxitud de las leyes», a los hombres –«si los llamas clientes, los dignificas»–, por «demandar niñas cada vez más jóvenes» y a la propia ciudadanía, por su responsabilidad por «omisión».

Por ello, la autora de los documentales 'Voces contra la trata' y 'Chicas nuevas 24 horas' asegura que esta nueva película es necesaria ya que, como sociedad, «no podemos tener mujeres prostituidas a la vuelta de la esquina y mirar para otro lado». Y pone un ejemplo muy cercano. «En las playas de Málaga pasa una avioneta anunciando clubes de alterne y no nos puede dar igual», remacha la directora, que admite que la prostitución y la trata son realidades dramáticas que además son invisibles. «Cuando hice mi primer documental en 2005 nadie lo quería ver, a lo que se unía que yo además era una 'starlet' no una directora», confiesa. Una década y media después esta exactriz no solo ha conseguido completar una trilogía indispensable sobre este negocio y el maltrato de las mujeres, sino que ha desmontado desde dentro los métodos de la «esclavitud del siglo XXI».

‘Biografía del cadáver de una mujer’, un cuarto documental

Después de haberle dedicado una década y media, y una trilogía de películas a retratar la prostitución y la trata de blancas, la directora Mabel Lozano tenía proyectado dirigir su mirado hacia otro lado. «Pero voy a volver al tema con ‘Biografía del cadáver de una mujer’, que es otro charco con mucho lodo», avanza la cineasta, que no quiere desvelar muchos detalles sobre este nuevo documental cuya protagonista será una prostituta fallecida.

De esta forma, Lozano sigue la línea de sus anteriores filmes porque todavía quedan historias por contar. La también coordinadora del ciclo ‘Afirmando el derecho de la mujer’ del Festival de Málaga se ha mostrado encantada de presentar este lunes ‘El proxeneta’ en el cine Albéniz, ya que, pese ser sede de las proyecciones del certamen, «nunca había exhibido aquí una de mis películas».