John Debney: «A Mel Gibson no le gustaba nada de lo que proponía»

John Debney/MIGUE FERNÁNDEZ
John Debney / MIGUE FERNÁNDEZ

El afamado compositor californiano muestra su faceta más personal en una repleta Sala Rossini

JOSÉ RAMÍREZMÁLAGA

A las 12.00 horas ha tenido lugar uno de los platos fuertes de esta edición del Movie Score Málaga (MOSMA). En la Sala Rossini del Teatro Cervantes había gran expectación por recibir al reconocido compositor estadounidense John Debney.

'Toda una vida componiendo música para Hollywood', así se titulaba el encuentro que recibió a Debney presentado por la guionista Isabel Vázquez. Hablamos de uno de los referentes de la música de cine contemporánea, con más de 200 bandas sonoras a sus espaldas. Ha compuesto para todo tipo de géneros y trabajado junto a directores reconocidos en el mundo del cine, como Steven Spielberg, Jon Favreau o Mel Gibson, entre otros.

Su composición más aclamada es la Banda Sonora de 'La Pasión de Cristo'. No obstante, confiesa que tuvo un proceso de creación bastante difícil, sobre todo, durante la búsqueda del tema de María, «a Mel Gibson no le gustaba nada de lo que proponía». Finalmente una mañana se levantó y tuvo una «inspiración divina», inmediatamente llamó a su colaboradora y le dejó la melodía en el contestador del teléfono. Tras muchos intentos, esa composición encandiló a Gibson y fue la elegida definitivamente para la película. «Me considero católico y tengo cierta querencia a la historia, entendiendo lo que implicaba a todos los niveles», aseguró el compositor, lo que le suponía una mayor complejidad a la hora de elaborar las melodías que acompañarían a la trama.

Debney aclaró que su carrera profesional como compositor de música cinematográfica comenzó «cuando tuve que conseguir dinero para mantener a mi familia. Tuve hijos muy pronto, por lo que tenía que aceptar todo el trabajo que me ofrecían». En la actualidad se define como un contador de historias a través de la música que crea.

Se considera un profesional muy afortunado porque siempre le han dado libertad para crear sus composiciones, incluso cuando trabajó para Disney. Una de las películas que recuerda con más afecto es 'El emperador y sus locuras'. Se trataba de un largometraje muy atrevido en la que no encontraba la forma de encajar sus composiciones con la historia creada. Aseguró que fue una labor compleja sin apenas tiempo, pero con un resultado final más que satisfactorio.

Durante todo el encuentro repasó todas sus creaciones musicales y destacó el trabajo ejecutado para 'Impacto súbito'. Considera que esta película supuso un cambio en su trayectoria, ya que incorporó los sonidos metálicos y alternó la música electrónica con la orquestación. Pretendía conseguir una melodía agresiva y violenta, algo que era impensable para una película de principios de los años ochenta. Recuerda como un reto la película 'Jóvenes jinetes' de 1989, en la que le encargaron que la música llamara la atención del público juvenil, para conseguir tal efecto introdujo el rock.