Camela contra el elitismo

Publican 'Rebobinando', que incluye nuevas versiones que celebran 25 años de carrera contra modas y pronósticos

El dúo Camela./I. Marsilla
El dúo Camela. / I. Marsilla
Txema Martín
TXEMA MARTÍN

Surgido en San Cristóbal de los Ángeles en 1994 como un trío informal y convertido desde 2013 en un gigantesco dúo, de la historia de Camela sobresale su propio mito, el de un grupo que empezó vendiendo casetes en expositores que se encontraban junto a los de El Fary o El Junco en bares de pueblo y en gasolineras, que es donde les conocimos, hasta llenar grandes estadios. Es verdad que al principio no sonaban en la radio, no tenían campañas de marketing, y que empezaron a cantar como una afición. Sacaron cintas autoeditadas y poco a poco se convirtieron en uno de los grupos más vendidos en España. En medio, hicieron un salto a una discográfica como EMI producido en el 2000 aunque para entonces ya eran grandes estrellas ya habían alcanzado números uno sin que mucha gente pudiera explicárselo.

Eran muy queridos por el público pero no podemos decir lo mismo de la crítica musical, ni de «los entendidos» de aquella época ni de los vaticinios que se hicieron sobre ellos, que han leído críticas que eran verdaderos insultos. Esto es porque el éxito de Camela supone el triunfo de la horterada entendida sin prejuicios y del tecno-rumba; una banda absolutamente independiente que no era 'underground' sino de extrarradio, que creó sin proponérselo un fenómeno social; una bomba de órganos, ritmos y voz aguda que luego estalló sin pasar por medios más allá de Radiolé pero que hoy está reivindicada por una nueva prensa musical que es menos endogámica y más abierta. Un político le ha reivindicado pero la única política de Camela es el amor (y el desamor, de la que hablan tantas de sus letras). El año pasado hicieron 70 conciertos y este año ya tienen cerrados más de 40. Son capaces de hacer una gira en ferias de pueblo o de llenar un gran recinto. De pasar de una discográfica menor a EMI y luego a Warner sin perder ni un ápice de su esencia.

Ahora publican un disco para celebrar su carrera, unos vídeos nuevos y un documental que emitió hace poco Televisión Española. Jamás han necesitado que nadie les diga lo bueno (o lo malos) que son, pero este auto homenaje era necesario para poner algunas cosas en su sitio. El disco, llamado 'Rebobinando (25 años)' incluye versiones que, con mayor o menor acierto, cumplen con la expectativa de ver el mismo sonido mínimamente renovado y, lo que es más interesante, adaptado a sus colaboradores. Está por supuesto Alaska, una de las grandes defensoras del grupo aun cuando eran despreciados por todo el mundo. «No puedo decir que me gustan Fangoria o los Pet Shop Boys y que me parecen mal Camela», me dijo un amigo hace años y con razón, pese a las discrepancias que podrían sugerir hacia lo que se llama 'buen gusto'. A ellos se les tuvo silenciados y cruzados. Desde luego, ningún otro grupo de technopop ha estado tan denostados, siendo más o menos lo mismo.

Pero volvamos al disco: la primera versión es 'Lágrimas de amor' y es de hecho una de las mejores del disco a pesar de la forzadísima voz de Olvido Gara. Juan Magán convierte 'Cuando zarpa el amor' en un reguetón que algunos se cansarán de escuchar este verano, y la versión junto a David Bisbal de 'Háblale de mí' es, para mi sorpresa, una de las más potentes – también es que la canción es muy buena. Hay otras colaboraciones más evidentes como la de Antonio Carmona o la de Pitingo, un par sorprendentes como la de Taburete y la de Javiera Mena, y una muy tremenda con Medina Azahara. También hay colaboraciones con el sobrino de Dioni, Rubén Martín, o con María Toledo. Luego este trabajo en sí le sigue una ristra de recopilatorios puestos aquí tal y como fueron producidos, sin ninguna novedad, lo cual resulta un poco triste. La portada de este 'Rebobinando' es la imagen de una cinta y por supuesto han editado el trabajo en casete, para hacer un guiño a sus orígenes y, oye, que lo mismo venden un buen puñado aunque no sabríamos bien en qué equipo ponerlo. También han editado 'Rebobinando' en vinilo, pero en alguna entrevista ya han confirmado que eso no es lo suyo.