Mijas modificará la ordenanza de los burros taxi para mejorar su bienestar

Mijas modificará la ordenanza de los burros taxi para mejorar su bienestar

Entre los aspectos prioritarios destacan el peso máximo que pueden cargar, el descanso, las horas de trabajo y la calidad de los establos

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Más de medio siglo después de que se instauraran los conocidos burros-taxi de Mijas como símbolo de la ciudad, el Ayuntamiento ha planteado una modificación de la ordenanza que regula este servicio para mejorar el bienestar de los animales. El regidor, Juan Carlos Maldonado, y la edil de Movilidad y Transporte, Nuria Rodríguez, recibieron ayer al decano del Colegio de Abogados de Málaga, Javier Lara, junto a la asociación 'El refugio del burrito' para planear un nuevo documento. «Tenemos que estar con los nuevos tiempos. Vamos a mejorar la calidad de vida de los burros que revierte, a su vez, en la seguridad y garantía del servicio y de todas las familias mijeñas que viven de este símbolo de la localidad», señaló Maldonado.

«Los burros-taxi son uno de los mayores atractivos turísticos con los que cuenta la ciudad y tenemos que aunar ese patrimonio que tenemos con el bienestar de nuestros animales que, además, ayuda a potenciar la imagen de Mijas como el municipio amable que es con todos ellos», añadió el alcalde.

Así, el área de Movilidad y Transporte ya está trabajando en esta nueva ordenanza que contará con la premisa esencial del cuidado de los burros y cuyo paso principal ha sido esta mesa de trabajo. «Vamos a garantizar que el servicio se siga prestando protegiéndolos a todos. Cada una de las partes que aquí nos reunimos hoy vamos a dar nuestras aportaciones y desde el Colegio de Abogados lo pondremos en manos de los juristas expertos en derecho animal», señaló Lara.

Entre las primeras impresiones destacan temas como el peso máximo que pueden cargar, el descanso, las horas de trabajo y la calidad de los establos. «Queremos que se incluyan aspectos básicos como el hecho de que estén aptos para trabajar, es decir, que estén libres de dolor o heridas, que tengan una buena condición corporal y los cascos en buen estado», sostuvo Verónica Sánchez, directora de El Refugio del Burrito.

Aun así, desde la concejalía señalan que en los últimos años ya ha estado trabajando en mejorar la calidad de los animales pero se hace necesaria una modificación profunda de la ordenanza teniendo en cuenta la antigüedad de la misma. «Hay que regular todas estas cuestiones esenciales y dejarlas de manifiesto en la normativa local. Somos un municipio que vive, en gran parte, de los burros», sentenció Rodríguez.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos