Denuncian la actuación de barcos arrastreros en el paraje natural de Maro

Una captura de pantalla del vídeo difundido por el colectivo de submarinistas de Motril en Facebook./SUR
Una captura de pantalla del vídeo difundido por el colectivo de submarinistas de Motril en Facebook. / SUR

El Club de Actividades Subacuáticas La Espera de Motril envía a la Junta y a la Guardia Civil un vídeo grabado a principios de mes en la zona protegida

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

El paraje natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo fue declarado como tal hace ahora dos décadas por la Junta. Sin embargo, a pesar de su grado de protección, sigue estando muy amenazado por distintos motivos, tanto en tierra firme como en el mar. En total, abarca 1.913 hectáreas, de las que 384 son terrestres y 1.529 marinas. Por ello, son precisamente sus fondos una de las zonas más frágiles y amenazadas, debido a su riqueza medioambiental y biodiversidad.

A pesar de que la práctica pesquera está terminantemente prohibida en la franja de una milla marina, es decir, 1.600 metros longitudinales desde la orilla, y a lo largo de los 12 kilómetros de costa, desde la Torre de Maro hasta la de Cerro Gordo, lamentablemente la actuación de los barcos arrastreros sigue produciéndose con cierta frecuencia en el interior de los límites del paraje natural. Así, al menos, lo han denunciado desde el Club de Actividades Subacuáticas La Espera, con sede en Motril.

Este colectivo, integrado por más de medio centenar de aficionados al submarinismo, captó durante los primeros días de este mes a una embarcación de arrastre, con base en el puerto de Caleta de Vélez, actuando «claramente» dentro de los límites del paraje natural de Maro-Cerro Gordo, según denunció ayer, en declaraciones a este periódico, el presidente de la entidad, Sebastián Aguado, que trabaja como Policía Local en Granada.

Según su testimonio, y tal y como explica la persona que grabó el vídeo y se lo pasó al club, la embarcación estaba faenando a plena luz del día «a apenas 400 metros de la orilla». «La sonda del barco marcaba 34 metros de profundidad, cuando la normativa dice que tienen que pescar a más de 1.600 metros de la costa y a un mínimo de 50 de profundidad», expresó el presidente del club, quien dijo que ya han enviado el documento audiovisual a las autoridades competentes, en este caso la Inspección Pesquera de la Junta y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Motril.

«Desconocía estos hechos y no los comparto, las autoridades tienen que actuar», dice la patrona de la cofradía de Vélez

Paralelamente, publicaron dos vídeos de estos hechos en su perfil de la red social Facebook, que acumulaban hasta ayer más de 23.000 reproducciones en apenas diez días. «No es la primera vez que lo grabamos y lo denunciamos, es un barco de arrastre reincidente, lamentablemente», expresó Aguado, quien dijo que «afortunadamente» se trata de «una excepción y una minoría, aunque tenemos constancia de un segundo barco de arrastre de este mismo puerto que también se adentra en el paraje natural de manera regular», apostilló.

«Mucho desconocimiento»

«Por desgracia sigue pasando, a pesar de los arrecifes artificiales que se colocaron hace más de una década y de que los arrastreros están obligados a llevar unas cajas de satélites que los mantienen permanentemente conectados con las autoridades de la Junta y del Ministerio», aseguró el presidente de la entidad motrileña, quien dijo que los barcos de inspección pesquera «no dan abasto para recorrer todo el litoral protegido». «Es cierto que la contaminación y la falta de depuradoras están haciendo mucho daño a los fondos marinos de la zona, pero por unos pocos impresentables se está causando un daño irreparable en un entorno tan frágil», manifestó.

Por su parte, la patrona mayor de la cofradía de pescadores de Caleta de Vélez, Mari Carmen Navas, aseguró a SUR que desconocía estos hechos, «y no los comparto, aunque son las autoridades las que tienen que actuar», apostilló. Sin entrar a valorar el contenido concreto de los vídeos, la máxima representante del sector pesquero en el principal puerto de la provincia señaló que los controles que tienen las administraciones competentes «son suficientes para interceptar este tipo de prácticas ilegales».

«El sector pesquero no somos criminales, tenemos muchos controles e inspecciones constantemente, el problema es que hay mucho desconocimiento entre la población en general sobre las normativas de pesca, porque, por ejemplo, el arte del trasmallo está permitido en la orilla y la gente suele criticarlo», consideró.