Nuria López, secretaria general de CC OO Andalucía: «Si las auditorías en la Junta acaban en despidos de trabajadores, nos tendrán en contra»

Nuria López, en su despacho de la sede regional de Comisiones Obreras en Sevilla./SUR
Nuria López, en su despacho de la sede regional de Comisiones Obreras en Sevilla. / SUR

«Las tres derechas de este país están creando un estado de alerta innecesario. Ya me gustaría que lo hicieran porque hay pobreza, paro y desigualdad»

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La secretaria general de las Comisiones Obreras (CCOO) de Andalucía, Nuria López Marín (Écija, 1978), dice dar un margen de confianza al nuevo Gobierno andaluz como lo hacía con los anteriores del PSOE, aunque en esta entrevista anota contradicciones en las primeras medidas y lamenta que en el acuerdo firmado por PP y Cs no haya mención al diálogo social y tampoco a los compromisos de empleo público que los agentes firmaron con el anterior ejecutivo. López, hija de albañil y ama de casa, hecha a sí misma a «golpe y porrazo», licenciada en Derecho y primera mujer al frente de una organización con más de 150.000 afiliados (mayor que cualquier partido en Andalucía), tiene claro que su lucha ahora es reducir la brecha salarial, la desigualdad y la precariedad laboral. Sus dardos no van solo al bipartito PP-Cs, también al socialista Pedro Sánchez.

¿Cómo se sigue desde CC OO el arranque del nuevo Gobierno de la derecha en Andalucía?

–Con expectación y vigilantes sobre las medidas que tomen. Espero que el presidente del Gobierno (Juanma Moreno), como dijo en su discurso de investidura, dialogue y antes de tomar decisiones escuche a todas las partes. Vemos que están un poquito al ralentí; en la fecha que estamos y todavía no han presentado propuestas para el problema más grave que tenemos, la cifra de paro más alta de España y un 21% menos de salario. Están tardando mucho en poner a la administración andaluza a funcionar.

¿Por qué ha dicho que hay contradicciones en las primeras medidas del Ejecutivo PP-Cs?

–Porque están anunciando medidas que reducen ingresos como la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones y al mismo tiempo dicen que heredan una limitación del gasto para hacer cosas. Quieren reforzar la sanidad y la educación y a continuación dicen que tienen poca capacidad de gasto; Pues que hagan algo muy sencillo, aumenten la capacidad de recaudación de las rentas más altas y tendrán más ingresos para afrontar las debilidades, dar cobertura a las personas más vulnerables y apostar por la sanidad y la educación públicas.

¿Entiende entonces que las rebajas fiscales no van a incentivar las inversiones y la creación de empleo como dice el Gobierno?

–Ya hay estudios que dicen que eso no va a suceder así. Lo que sí permite crear rentabilidad productiva es que las rentas del trabajo aumenten; lo que puede parecer que quitando impuestos es atrayente, al final aporta poco a Andalucía porque esta comunidad no tiene una gran capacidad de ingresos tributarios ni la pirámide fiscal que tiene el Estado. Hay otra contradicción, hablan de controlar el gasto público y, sin embargo, añaden lo de liberalizar y quitar trabas administrativas. Y muchas veces no son trabas, sino mecanismos de control.

El presidente habla de una herencia envenenada.

–Dice que no tiene dinero y que va a reforzar la sanidad y la educación, que diga cómo.

¿Qué medidas cree que deben aplicarse para mejorar la vida de los andaluces desde la Junta?

–Nosotros pensamos que las rentas mayores tienen que tener una mayor aportación al conjunto; y por tanto, aumentar aquellos tramos de los que cobran más, no de todos, sino de los que tienen más capacidad. También pensamos que la oferta de empleo público sería un buen instrumento para fortalecer y robustecer los servicios de sanidad y educación de toda la administración. Es una cuestión de justicia social.

El que una de las primeras audiencias del presidente, Juanma Moreno, haya sido con los agentes sociales, ¿es una señal de que les escuchará?

–Vimos positiva la entrevista, creemos que es un buen comienzo, pero, claro, ese gesto debe ir aparejado con cosas concretas. Fue solo una toma de contacto cordial, que hay que valorarla, pero debe ir aparejada con mesas sectoriales específicas para tratar las medidas que se planteen. Nosotros le expusimos nuestras prioridades

¿Y cuáles son ?

–Entre otras, acabar con la situación de precariedad en el empleo o reforzar los sectores productivos como el turismo; también le pedimos un diálogo sincero y leal con las organizaciones más representativas; Como siempre con todos los gobiernos, le tendimos la mano para trabajar por Andalucía. Será el Gobierno el que decida si quiere dialogar o si quiere simplemente tener tomas de contacto sin contenido.

Dijo haberle reclamado una ley de participación de los agentes sociales en las instituciones. Esta es una vieja petición que tampoco el PSOE llegó a cumplir. ¿Concibe esperanzas que se apruebe con PP y Cs?

–El de la participación de los agentes sociales en las instituciones es un mandato del Estatuto. Nosotros en el diálogo social, lo único que queremos es que se cumplan las reglas del juego; y las organizaciones más representativas y legitimadas por los trabajadores y trabajadoras, no el amigo del amigo, estén hablando de las cosas que le interesan a los trabajadores y trabajadoras.

En esta primera ronda de Moreno con los agentes, estaban CSIF y ATA. Al menos con CSIF ya le dio hueco Susana Díaz. ¿Deben estar también en el diálogo social?

–El presidente del Gobierno, se llame Susana Díaz o Moreno Bonilla, se puede reunir con quien le dé la gana y testar la opinión de quien quiera, pero el diálogo social tiene reglas y habla de la representatividad de los trabajadores con el 15% en la comunidad (el 10% en la nacional). Y nosotros vamos a exigir que se sea riguroso. Igual que en el Parlamento no entran partidos que no superan un porcentaje de votos, en el diálogo social no participan organizaciones que no tengan ese porcentaje de representatividad. Vamos a seguir insistiendo.

¿Entonces ni ATA ni CSIF deben, en su opinión, formar parte de la concertación social?

–ATA ya está dentro de la CEA; en cuanto a la otra organización sindical deberá estar en las mesas sectoriales que le correspondan por su representatividad (en la Administración), pero en el diálogo social, no.

¿Se ha comprometido el nuevo Gobierno a mantener el acuerdo que los sindicatos firmaron el pasado junio con el ejecutivo socialista para que los empleados públicos recuperen los derechos perdidos con la crisis?

–Esa es una cuestión de la que no tenemos respuesta aún. Ni siquiera en el acuerdo de PP y Cs se plantea nada al respecto. Nosotros lo que queremos escuchar del Gobierno andaluz es su compromiso por el cumplimiento de ese acuerdo, entre ellos la oferta pública acordada y la estabilización del empleo.

¿Qué echa de menos en el documento que firmaron PPy Cs?

–El documento es una declaración de intenciones o programática. Hay cosas que podemos compartir y otras que rechazamos. No compartimos que se hable de organismos superfluos sin explicar qué entienden por eso, porque si dan un servicio público, nosotros creemos que tienen una finalidad. Hay cosas que tienen que desarrollar, esperemos que lo hagan dentro del diálogo.

El Gobierno ha anunciado la auditoría de 14 entes públicos. ¿Habrá despidos?

–Nosotros entendemos que el Gobierno haga auditorías de lo que considere oportuno; lo que decimos es que no se pueden hacer solo con la calculadora, porque estamos hablando de instrumentos públicos que ofertan servicios sanitarios, como los hospitales, o de emergencias; No solo hay que mirar la rentabilidad económica, sino la social, por tanto es un error hacer una auditoría con calculadora. Si las auditorías acaban en despidos de trabajadores, nosotros vamos a oponernos. Nos tendrán en contra. Otra cosa es que se quieran eliminar directivos o reordenar para darle mayor efectividad. Pero si hay despidos de trabajadores o se pierden derechos, va a haber una contestación social grande de CC OO.

¿Qué le parece la ley anunciada por Marín de la oficina antifraude para proteger a empleados públicos que denuncien corrupción?

–No entiendo bien ese objetivo. Nos preocupa que se ponga una oficina para que un compañero denuncie a otro compañero y se cuestione a los funcionarios públicos. Los funcionarios no se saltan a la torera las leyes ni cometen irregularidades porque sí. Hay que evitar que se perjudique a los trabajadores. Ahora, que haya seguridad y control en el gasto público, por supuesto que sí, pero con criterios objetivos.

PP y Cs han sido tajantes en no dar marcha atrás en las leyes de igualdad. ¿Cree que resistirán la presión de Vox para lo contrario?

–Comisiones no lo va a permitir. Vox lo que hace es tener un gran desconocimiento de lo que dice nuestro Estatuto de Autonomía, donde ya se recoge que la igualdad es una apuesta de la Comunidad.

También el Gobierno PP-Cs habla de acabar con subvenciones y políticas de género ideologizadas. ¿Usted qué opina?

–En este tema surge la duda de si lo que se está diciendo es que se den ayudas a otras organizaciones para crear otra ideología, cuando lo que se tiene que defender es la igualdad de oportunidades y la no discriminación. Si se trata de quitarles las ayudas a unos para dárselas a otros, pues al final será una barbaridad. Yo conozco a muchas organizaciones de mujeres que dan la cara en los barrios y ayudan a mujeres víctimas de violencia de género o con problemas de pobreza. Es injusto generalizar, que saquen los datos.

Como mujer de izquierdas ¿Por qué cree que la izquierda ha perdido la mayoría social en Andalucía?

–Cuando la gente tiene problemas y necesidades, y el paro que hay en Andalucía, y no se le dan respuestas y soluciones a sus problemas, ahí se pierde la confianza. Quizás hay falta de proyecto, lo que ha hecho que las personas no hayan ido a votar o hayan votado a otras opciones.

¿Le sorprende el auge de Vox en capas populares?

–Por los datos que conocemos no tengo esa sensación; creo que su auge viene del voto perdido del PP.

Usted estuvo el viernes en Madrid con representantes de CC OO y UGT para presionar a Pedro Sánchez a que cambie la reforma laboral. ¿Cree que el presidente les hará caso?

–Era un toque de atención. Pedro Sánchez prometió cambiar los efectos más dañinos de la reforma laboral y, hoy por hoy, no hay ningún movimiento. No hablamos de cambiar toda la reforma laboral, sino algunos aspectos, como que en Andalucía el 21% de los salarios esté por debajo de la media nacional. El presidente de este país tiene que entender que su compromiso con los trabajadores tiene que concretarse sí o sí y ya va tarde. Nosotros lo que hacemos es dar una advertencia, un primer aviso de que si no la modifica, la conflictividad aumentará.

Sus protestas han precedido a la manifestación este domingo de PP, Cs y Vox para rechazar la negociación catalana con el 'relator' y pedir a Pedro Sánchez unas elecciones generales. ¿Qué opina de ello?

–Creo que las tres derechas de este país están generando un estado de alerta innecesario. Ya nos gustaría que el estado de alerta lo hicieran porque hay pobreza, paro y desigualdad y la gente no llega a final de mes. Las derechas están jugando a cuanto peor mejor para sacar rédito político simplemente, y ocultar los verdaderos problemas, que la gente tiene salarios miseria, que echan muchas horas y cobran poco. Ni a Casado, Rivera y Abascal les he oído hablar de eso.

 

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