Fernanda de la Figuera, portavoz de Arseca: «Quiero que mezclen mis cenizas con tierra y planten marihuana»

LLeva 40 años de relación con la 'maría' / Una de sus hijas es 'fumeta'; la otra no / Habla de uso controlado y hasta sagrado / Empezó cultivando en Madrid, en vida de Franco / Por supuesto, responde mientras fuma

UNA ENTREVISTA DE
CULTIVADORA. Fernanda mantiene en su finca una pequeña plantación de marihuana para consumo propio. / FRANCIS SILVA/
CULTIVADORA. Fernanda mantiene en su finca una pequeña plantación de marihuana para consumo propio. / FRANCIS SILVA

¿CÓMO van esas plantitas?

¿Ohhh! Preciosas, aunque hemos tenido un insecto que nos ha matado tres o cuatro. De repente, las matas se caían muertas. Son como unas hormigas blancas. Estamos investigando. Yo nunca he tenido plagas en mis cultivos. Mis plantas nacen con una salud impresionante.

¿Agradecidas?

Agradecidísimas. Mira, debajo de esas matas han salido dos marihuanas silvestres. Estás aquí, tiras una semilla a cualquier sitio y ¿plof! Crecen en los lugares más variopintos. Ellas solas, y fantásticas.

«La marihuana es un regalito del señor», ese titular me lo dio hace muchos años Rockberto, de Tabletom.

¿Qué casualidad! Eso son cosas que yo digo. La marihuana es un regalo del cielo. Es una planta sagrada, lo que pasa es que la sociedad actual se ha saltado por la cara todo lo sagrado. En lugar de ser una sustancia para un uso controlado, sabiendo lo que haces y usándola en los momentos que tú quieres y para lo que tú quieres -como medicina, como diversión o como punto de unión con tú yo más íntimo- se ha convertido en un elemento más de la sociedad de consumo en la que estamos metidos. Es como ir al banco o como comprarse un coche.

Usted fundó en el 96 la Asociación Ramón Santos para el Estudio del Cannabis (Arseca). ¿Para defender la marihuana en público hay que ser una mujer guerrera?

Hombre, hoy en día hay mucha gente que la defiende. Gente que yo no me esperaba. Yo reconozco que he sido muy guerrera; pero desde siempre. No tengo nada en especial. Sencillamente me ha tocado estar ahí. Y sobre todo, tuve la suerte en el año 95 de contar con Pedro Apalategui como abogado, cuando la Guardia Civil me cortó mis plantas y tuve un juicio. Entonces conseguimos demostrar que contra lo ilícito del cultivo tiene que haber algo lícito, y eso es el espacio que queda en tu privacidad.

Y convenció a un juez de que....

De que yo no era una traficante; de que se me conocía sobradamente en el pueblo; de que trabajé durante muchos años como relaciones públicas y en inmobiliarias. En el pueblo sabían perfectamente que yo cultivaba, pero que no vendía jamás.

Desde entonces, ¿no la han vuelto a molestar?

Me he ganado un respeto. La Guardia Civil viene de visita, pero no toca mis plantas.

En 40 años de relación con la marihuana le habrá pasado de todo.

Me ha pasado de todo: Malo, bueno y regular. Le debo los mejores momentos y los peores. Yo tuve de niña unas fiebres reumáticas, y estaba condenada a ser reumática de por vida. Además tengo varias hernias de disco, y los analgésicos convencionales me sientan fatal. Prefiero drogas naturales que sintéticas.

¿Muchos problemas por defender la 'maría' a pecho descubierto?

Mira, esta hija que ves aquí es mía y del Espíritu Santo.

¿Y eso?

En los años 70 tener un hijo soltera y, además, no queriéndote casar, sí era pelear. Pero hoy, en esta democracia, pelear por unos derechos.... ¿qué tontería! Me ha tocado estar aquí. Yo, como estoy muy loca, pienso que en otra vida, o fui la guardiana del cáñamo en el Antiguo Egipto o fui semilla o planta de marihuana.

¿Y cree que la relación seguirá en otras vidas?

Ya saben mis hijas que me tienen que incinerar y mezclar mis cenizas con tierra para plantar marihuana.

¿Por qué fuma?

Yo tengo muchas razones para fumar y la esencial es la salud. La marihuana es mi medicina, y además es mi punto de expansión, de placer, de felicidad y de conocimiento. No sabe la cantidad de conocimiento que tengo a través de la marihuana. Ha sido toda una escuela de vida. Yo no puedo más que dar gracias al cielo o a la 'Pacha Mama' por haber encontrado la marihuana en mi vida.

Se puede fumar para reír.

¿Claro! Eso es lo mejor.

¿Se puede fumar para olvidar?

Para olvidar.... Tengo un poco de experiencia. A veces lo cuento, a veces no. Hoy lo puedo contar; ya no me duele tanto: En el año 82 falleció en accidente de tráfico mi compañero. Yo estuve por lo menos cinco años con una depresión de caballo. Acababa de nacer mi hija pequeña y estábamos fenomenal. Se fue y me quedé más colgada que la una. Fui a un médico que me empezó a mandar cosas que... si yo me llego a comer todas las pastillas que me decían... Yo ya tenía experiencia con las drogas y ya había tomado muchas drogas de farmacia.

Hablamos de Valium, de tranquilizantes...

Claro, claro. Eran casi todos opiáceos sintéticos. Entonces tomé la decisión clarísima de que no quería tocar los opiáceos; que no quería tocar la heroína para nada... Más que para olvidar, la marihuana me valió para suavizar; para mitigar un poco el dolor. La marihuana no te saca más que lo que tú tienes dentro.

Y el sexo ¿agradece la marihuana?

Ufff, Ufff...Sobre todo a la gente inhibida. Relaja y amplifica sensaciones; te deja estar cómoda y tranquila. Si no tienes costumbre, te quedas un poco lacia y te dejas hacer. Muchas veces las mujeres somos un poco cortaditas y lo que tenemos que hacer es soltarnos la melena, porque nos han lavado tanto el cerebro que no nos dejan ser libres, y en el sexo hay que ser libres.

¿Ha probado todas las drogas?

Todas no, muchas.

¿De forma experimental; lúdica?

Mira, vamos a dejar de poner etiquetas a las cosas, que a mí me molesta mucho. Yo he bebido mucho en mis años jóvenes y he fumado mucho tabaco. Todo eso lo he ido dejando. He tenido muchos amigos enganchados a heroína y yo presumo de no haberme pagado un mono jamás. No conozco a nadie como yo; que haya tonteado, que haya conocido y que no se haya enganchado. El problema que tiene la heroína es que ves a Dios, y es muy fácil engancharte. Después de cinco días seguidos tomando heroína te pagas un mono.

¿Pensó que llegaría a los 64 así?

Nunca pensé que llegaría a los 64 así de bien. Yo doy gracias a la vida, he tenido mucha suerte. Lo he pasado muy mal de joven, pero la vejez no ha podido ser mejor. He conseguido lo que quería. ¿C