Seis manantiales saludables en la provincia de Málaga

Aunque su olor no siempre invita a bañarse en ellas o a beberlas, hay aguas sulfurosas e incluso yodadas que están recomendadas para distintas patologías. Todas brotan de forma natural y, en el caso de la provincia de Málaga, lo hacen en rincones muy dispares

Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

Aunque su olor no siempre invita a bañarse en ellas o a beberlas, hay aguas sulfurosas e incluso yodadas que están recomendadas para distintas patologías. Todas brotan de forma natural y, en el caso de la provincia de Málaga, lo hacen en rincones muy dispares, en ocasiones situadas en enclaves montañosos con un interesante valor ecológico. Algunas son de uso público y gratuito; otros son balnearios que ofrecen una cuidada atención y mucha información al respecto de cada tratamiento.

Baños de la Hedionda (Casares)
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Baños de la Hedionda (Casares)

Este antiguo balneario, situado junto al cauce del río Manilva, está en el término municipal de Casares, justo a los pies de la sierra kárstica de Utrera. Allí manan aguas sulfurosas que se depositan en unos antiquísimos baños. El acceso es relativamente cómodo, pero no es fácil aparcar en la zona. Lo más recomendable es hacer parte del acceso a pie para dejar el vehículo bien estacionado (si se entra desde Manilva, unos quinientos metros antes). Hay una leyenda, que asegura que estos baños fueron mandados a construir por Julio César, antes de que allí se curara una enfermedad cutánea -un herpes-, un hecho que presuntamente ocurrió tras la batalla de Munda. Lo que sí es del todo cierto es que este pequeño balneario, de acceso libre y gratuito, ha sido usado por distintas culturas. De hecho, hay constancia de que fueron restaurados por los árabes y se hicieron remodelaciones entre los siglos XVIII y XX.

Balneario de Tolox
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Balneario de Tolox

Conocido popularmente como Fuente Amargosa, este balneario sólo abre entre los meses de mayo y de octubre para atender a cientos de personas que buscan beneficiarse de las propiedades de sus aguas. Éstas son nitrogenadas, cálcicas y oligometálicas, lo que las convierten en idóneas para los tratamientos de enfermedades pulmonares y renales. Eso sí, sus aguas no se usan para el baño sino para inhalarse o incluso beberse -también hay duchas-. De esa forma, se consiguen muchos beneficios para aquellas personas que adolecen de problemas respiratorios, como el asma o la bronquitis crónica. También son recomendables para paliar enfermedades cutáneas u oculares, entre otras. Inaugurado en 1867, este balneario está situado a escasos metros de la entrada del pueblo de Tolox, en la Sierra de las Nieves, una comarca que en parte está protegida como Parque Natural y Reserva de la Biosfera.

Termas de Carratraca
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Termas de Carratraca

Este balneario es uno de los más famosos de Andalucía. Sus aguas se descubrieron durante el XIX, cuando la localidad de Carratraca era conocida como Puebla de Baños y pertenecía a Casarabonela. Gracias a este manantial de aguas sulfurosas, la burguesía malagueña más influyente de la época se instaló allí y lo convirtió en uno de los lugares de veraneo más codiciados de la época. Hoy en día las termas están vinculadas a un lujoso hotel de cinco estrellas, que se encarga de gestionar el uso de sus aguas -muy positivas para patologías cutáneas y estomacales- en un inmueble histórico que recuerda al original del XIX. El balneario ha sido visitado desde su fundación por personajes históricos como la emperatriz Eugenia de Montijo, el político Cánovas del Castillo o Lord Byron. Según una leyenda, el descubrimiento de las propiedades terapéuticas de estas aguas lo hizo Juan Camisón, un mendigo del siglo XIX que sufría numerosas llagas en su cuerpo. Este hombre llegó a un cortijo situado junto al manantial para implorar la caridad de sus habitantes. Allí observó que un pastor echaba el agua a las cabras que tenían úlceras en su piel, y al cabo de cierto tiempo, se curaban. Juan Camisón decidió entonces bañarse y, tras varias inmersiones, también sanó.

Nacimiento del arroyo Salado (Almargen)
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Nacimiento del arroyo Salado (Almargen)

En la zona norte de la provincia de Málaga, existe un singular venero de aguas yodadas, que han propiciado el nombre del arroyo donde manan. Se trata de un manantial situado junto al arroyo Salado, situado en el enclave de Casa Blanca (Almargen). Allí se puede comprobar cómo de la tierra brotan a borbotones estas aguas, recomendadas, sobre todo para enfermedades relacionadas con el aparato digestivo o con diversas dolencias degenerativas del sistema óseo. Desde hace años, los almargeños se benefician de sus propiedades, en especial en verano, ya que la piscina municipal se llena con estas aguas.

Baños de Vilo (Periana)
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Baños de Vilo (Periana)

Situado a los pies de la Sierra de Alhama, en la zona norte de la Axarquía, se puede visitar libre y gratuitamente un manantial de aguas sulfurosas. Está situado en la aldea de Baños de Vilo, en Periana. En este lugar, que consta de una construcción que lo protege en parte del exterior, mana el líquido elemento a 21 grados. Aunque es de pequeñas dimensiones, sus aguas tienen similares propiedades a las que se pueden encontrar en Carratraca y los Baños de la Hedionda. Durante los siglos XVIII y XIX tuvo gran prestigio por sus beneficios para la salud.

Las Majadas (Alcaucín)
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Las Majadas (Alcaucín)

Estos antiguos baños árabes son los de más difícil acceso, ya que se encuentra en un enclave situado a unos cinco kilómetros del casco urbano de Alcaucín, en el cauce del río Puente de Piedra (afluente del Alcázar). Conviene informarse muy bien antes de intentar acceder a este lugar histórico, ya que existen numerosos senderos en la zona y el acceso a este antiguo balneario no está señalizado. Además, apenas se conservan algunos restos de lo que en su día fueron unos baños árabes. Actualmente, sólo se conserva un manantial. Eso sí, son sulfurosas, al igual que las de Carratraca o la cercana aldea de Vilo. Gracias a ello, su uso tópico es recomendado para el tratamiento de enfermedades cutáneas.

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