El amargo rastro de ETA en Málaga

Miles de personas abarrotaron las calles de Málaga en repulsa por el asesinato de Martín Carpena./SALVADOR SALAS
Miles de personas abarrotaron las calles de Málaga en repulsa por el asesinato de Martín Carpena. / SALVADOR SALAS

El aeropuerto, la antigua cárcel, la casa cuartel de la Guardia Civil de Torremolinos y los hoteles, entre los objetivos terroristas La banda mató al concejal Martín Carpena y atentó contra los intereses turísticos de la provincia

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

La calurosa noche de verano del 15 de julio de 2000 se heló como un témpano cuando las balas asesinas acabaron con la vida del concejal de la capital José María Martín Carpena (PP) a las puertas de su casa, en el barrio de Nueva Málaga, en presencia de su esposa, su hija y el chófer de su coche oficial. La capital y la provincia quedaron conmocionadas por la macabra acción de un pistolero de ETA. Fueron días de luto, llanto, dolor, rabia y multitudinarias manifestaciones de rechazo a la violencia. Era la primera vez, y la única, que la banda terrorista asesinaba a alguien en tierras malagueñas. Una provincia que ya sabía desde varias décadas antes lo que era sufrir la amenaza y la acción terrorista de una banda que ayer anunció por carta su disolución tras una negra historia de casi sesenta años de muerte y destrucción.

A finales de los años setenta del pasado siglo, los intereses turísticos de Málaga se convirtieron en objetivo de la banda terrorista, dentro de aquella estrategia, denominada 'campañas de verano', con la cual la organización criminal pretendía perjudicar uno de los principales sectores económicos del país. Desde aquel momento, ETA actuó hasta en 23 ocasiones en suelo malagueño con objetivos como hoteles, el aeropuerto, la cárcel provincial, la casa cuartel de la Guardia Civil o políticos. A este respecto, fracasaron los atentados contra el entonces secretario general del PSOE, José Asenjo, en julio de 2000, al fallar el sistema detonador de una bomba lapa colocada en el vehículo donde viajaba con su esposa e hija; o contra quien era alcalde de Rincón de la Victoria por el PP en septiembre de 1997, José María Gómez, y su concejal de Urbanismo, Francisco Robles, al ser detectadas a tiempo las bombas lapas colocadas en sus vehículos y que fueron detonadas de forma controlada por los artificieros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Asimismo, el comando Andalucía tuvo en su punto de mira a las exalcaldesas Celia Villalobos (capital) y Esperanza Oña (Fuengirola).

CRONOLOGÍA

27 de junio de 1979
Un artefacto explosiona en los hoteles Pyr y Las Palmeras de Fuengirola, sin causar heridos. Días antes había estallado otra bomba en Marbella.
1 de julio de 1979
Un artefacto estalla en el balneario La Siesta, junto a Puerto Banús. Dos turistas belgas resultaron heridos.
27 de mayo de 1986
Explosivo en el hotel Cervantes de Torremolinos.
29 de mayo de 1986
Estallan 500 gramos de explosivos en el hotel Las Palmeras.
30 de mayo de 1986
La policía desactiva una bomba en una habitación del hotel Málaga Palacio, en la capital.
Junio de 1986
Artefactos de escasa potencia en varios hoteles.
15 de febrero de 1991
Estalla un coche bomba frente a la entrada de la entonces prisión provincial, en Cruz de Humilladero.
15 de abril de 1991
Coche bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Torremolinos. Hubo cuatro heridos.
12 de julio de 1996
Estallan tres artefactos, dos en La Malagueta y uno en el Parque.
15 de julio de 1996
Explosiona una bomba en un lavabo del centro comercial Rosaleda.
16 de julio de 1996
Estalla un artefacto en la playa a la altura de los Baños del Carmen.
8 de septiembre de 1997
La banda intenta asesinar al alcalde de Rincón de la Victoria, José María Gómez, y al concejal de Urbanismo, Francisco Robles, ambos del PP.
15 de julio de 2000
ETA asesina al concejal del Partido Popular José María Martín Carpena en la puerta de su domicilio.
19 de julio de 2000
La banda terrorista intenta, sin éxito, asesinar al socialista malagueño José Asenjo con una bomba-lapa.
26 de julio de 2001
Atentado frustrado con coche-bomba en el aeropuerto.
21 y 22 de junio de 2002
ETA llevó a cabo cinco atentados en la provincia con coches bomba, tres de ellos en Fuengirola, Mijas y Marbella.
17 de agosto de 2008
ETA advirtió de la colocación de tres bombas en la playa de Guadalmar, en Puerto Marina y en la autovía N-340 entre la capital y Torremolinos.

El amargo rastro de ETA en Málaga también arruinó la vida a diez familias malagueñas, además de la de Martín Carpena. Siete guardias civiles, dos policías y un militar perteneciente a la Guardia Real fueron asesinados por la banda terrorista mientras prestaban sus servicios en el País Vasco, Navarra o Madrid. Se trata de Andrés Silverio Martín (Gaucín); Juan Jiménez Gómez (Benaoján); Antonio Moreno (natural de Cortes de la Frontera y criado en Gaucín); Juan Holgado Sabio (natural de Carratraca y residente en Jimera de Líbar); Francisco Ruiz Fernández (Almargen); Juan García León (Málaga); Antonio Noguera García (Frigiliana); Francisco Muriel Muñoz (Archidona); Andrés Fernández Pertierra (capital); y Juan Manuel Piñuel (capital).

Los atentados contra José Asenjo, José María Gómez y Francisco Robles fallaron Siete guardias civiles, dos policías nacionales y un militar nacidos en la provincia fueron asesinados por la banda

Los ojos de la serpiente terrorista se fijaron por vez primera en Málaga en el inicio del verano de 1979 con la colocación de varias bombas en Marbella, en los hoteles Pyr y Las Palmeras de Fuengirola y en el balneario La Siesta, Puerto Banús.

Primer coche bomba

La campaña contra los intereses turísticos malagueños fue especialmente intensa en el estío de 1986. Ese año la banda había anunciado que iba a ser especialmente activa en la franja mediterránea. En la provincia estallaron o fueron desactivados artefactos en el hotel Las Palmeras, el Málaga Palacio -la bomba estaba en una habitación-, el Atalaya Park, el Aloha Golf y en los bungalow del Puente Romano. El primer coche bomba en la provincia estalló en la mañana del 15 de febrero de 1991 despertando a los vecinos de la barriada de Santa Julia. El vehículo, que quedó convertido en un amasijo de hierros, estaba situado frente a la entrada de la prisión ubicada en el distrito de Cruz del Humilladero y donde en ese momento cumplían condena siete terroristas.

1. Estado en el que quedó el coche bomba utilizado por ETA en el atentado frente a la cárcel en Cruz del Humilladero. 2. La policía recoge pruebas tras la explosión de un coche bomba junto al hotel Las Palmeras. 3. Columna de humo provocada por la explosión de un coche bomba frente a un hotel en Fuengirola. / SALVADOR SALAS/ ÑITO SALAS / SUR

La tragedia se rozó la noche del 15 de abril de 1991 cuando, sin previo aviso, explotó un artefacto colocado debajo de un coche frente a la casa cuartel de la Guardia Civil en Torremolinos. Cuatro personas (dos mujeres, un hombre y una niña) resultaron heridas pero podría haber sido peor porque apenas unos minutos antes habían salido de la cercana Casa de la Cultura, decenas de jóvenes que habían estado en el aula de música municipal.

En apenas cinco días del mes de julio de 1996 estallaron cinco artefactos en la capital: dos en la Malagueta, uno en el Parque, otro en un lavabo del centro comercial Rosaleda y un quinto en la playa a la altura de los Baños del Carmen.

En julio de 2001, cuando se conmemoraba el primer aniversario del asesinato de Martín Carpena, ETA intentó volver a teñir de luto Málaga al colocar un coche bomba en la terminal de salidas del aeropuerto con el que la banda terrorista pretendía una masacre. Afortunadamente fue desactivado tras siete horas de trabajo de los Tedax y 40.000 viajeros de 200 vuelos con salida y llegada en el aeródromo de la capital se vieron afectados.

El 21 y 22 de junio de 2002 fueron dos días de sobresaltos en la provincia, ya que ETA explosionó tres bombas contra intereses turísticos. Fueron un coche bomba en Fuengirola, junto al hotel Las Pirámides -ocupado por 500 personas-, que hirió grave a un británico de 33 años; con el mismo sistema explotó un vehículo en Marbella; mientras que en Mijas, en el aparcamiento del hotel Tamisa Golf, explotó una bolsa de deportes cargada con dos kilos de explosivos.

Los últimos atentados de ETA en territorio malagueño tuvieron lugar en 2008. El 29 de julio explotó un pequeños artefacto junto al paseo marítimo de La Carihuela, en Torremolinos, y el 17 de agosto la banda terrorista advirtió de la colocación de tres bombas (playa de Guadalmar, Puerto Marina y la autovía N-340 entre la capital y Torremolinos en sentido Málaga), lo que obligó a desalojar en total a unas 15.000 personas.

Historias que reflejan el siniestro legado que la banda terrorista ETA dejó en la provincia de Málaga. Un negro historial que no debe caer en el olvido.

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