La Unidad del Ictus permite reducir en más de una hora el inicio del tratamiento

La asociación APAM repartió ayer folletos informativos en la entrada del hospital. :: fran acevedo/
La asociación APAM repartió ayer folletos informativos en la entrada del hospital. :: fran acevedo

Este nuevo servicio especializado comenzó en noviembre y ya ha permitido atender más de 135 casos de pacientes agudos en la provincia

JUAN SOTO MÁLAGA.

Aunque suene a tópico, el tiempo es el principal seguro de vida a la hora de sufrir un ictus: mientras menos minutos pasen desde que se sufre este accidente cerebro-vascular hasta que se recibe atención especializada, menos neuronas se destruyen y, en consecuencia, menos secuelas sufren los pacientes. Y por ello la puesta en marcha de la Unidad de Ictus en Málaga se ha convertido en todo un salvavidas para quienes sufren este problema.

El delegado del Gobierno en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, destacó ayer que esta unidad especializada, un servicio pionero que se puso en marcha en noviembre en la provincia, ha permitido reducir el tiempo de espera de los pacientes antes de que comience el tratamiento. El servicio, que cuenta con varios neurólogos de forma ininterrumpida, ya ha atendido a más de 135 casos agudos y ha permitido reducir las secuelas a los pacientes que han pasado por él.

Durante la celebración de una jornada formativa celebrada en el hospital Carlos Haya, el delegado también destacó que su puesta en marcha ha servido para que 50 pacientes no hayan tenido que desplazarse hasta el hospital Reina Sofía de Córdoba para realizarse tromboectomías mecánicas, un procedimiento que hasta la fecha no se podía recibir en Málaga.

La unidad ha evitado que 50 pacientes deban desplazarse hasta el hospital de Córdoba

Por su parte, el jefe de servicio de Neurología, Pedro Serrano, contabilizó el tiempo que los pacientes han ganado desde la creación de esta unidad: «Desde que el enfermo llega a la puerta de urgencias hasta que el neurorradiólogo intervencionista inicia el procedimiento, hemos mejorado en más de una hora y media, lo que es consecuencia de nuestra mejor coordinación entre todos los especialistas, lo que redunda en menores secuelas y mortalidad», dijo.

El Hospital Regional de Málaga atiende cada año a unos 800 pacientes con ictus, de los que cerca de 600 son isquémicos y, 200, hemorrágicos. Para Serrano es clave la intervención precoz en la atención, «recortar minutos es vital a la evolución del ictus porque disminuye de forma dramática el número de neuronas perdidas y, en consecuencia, las secuelas».

Mesa informativa

Para visibilizar esta enfermedad y dar a conocer la importancia de la prevención, la asociación de Pacientes Anticoagulados de Málaga montó ayer una mesa informativa en la entrada del hospital y realizó electrocardiogramas a los interesados para detectar posibles arritmias. Su presidenta, María Victoria Martín, explicó que muchas personas aparentemente sanas no saben que padecen esta dolencia y que eso puede ser óbice de sufrir una enfermedad cerebro-vascular. «Es fundamental que todas las personas estén bien informadas y conozcan las causas de riesgo para evitar secuelas mayores», resume.

Además, los responsables de la asociación celebrarán mañana miércoles las VI Jornadas del Ictus: Que nada te quite tu mitad en el salón de actos del Instituto de Estudios Portuarios con la intención de concienciar y formar a todas las personas para que tengan acceso a la mayor información posible y puedan prevenir este tipo de accidentes. La jornada, dirigida especialmente a aquellas personas que reciben tratamientos anticoagulantes, arrancará a las 18 horas y en ella participarán el subdirector médico y neurólogo del Hospital Clínico, Carlos de la Cruz, o la hematóloga de la UGC de Hematología del hospital Regional, Eva Mingot, entre otros.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos