El campanómetro echa a andar

La Casona del Parque

A De la Torre y a Cassá se le suma este año el líder socialista Dani Pérez, en una semana llena de toques de martillo que comienza ya

Cassá, en el traslado del Prendimiento/HUGO CORTÉS
Cassá, en el traslado del Prendimiento / HUGO CORTÉS
Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Si repasaran las imágenes tomadas el día del pregón de Semana Santa del subdirector de Canal Málaga, Santi Souvirón, se apercibirían de que el protagonista lucía feliz, y a su lado, y más allá se vivían auténticos placajes de codos y hechuras cerradas de hombros para posicionarse en la foto para la posteridad. Ahí no se vive sólo un minuto de gloria, que dijeran en la farándula, significa constatarse como parte contratante de la primera parte de la semana de pasión. El que no sale, y alguno se fue a conciliar, según cuentan, luego tiene que soportar los comentarios por su ausencia y explicar los porqués. Se pone en marcha, tras los prolegómenos, hoy Viernes de Dolores el campanómetro, ese medidor de la popularidad política que se circunscribe a la Semana Santa. El que no coja el martillo y y dé los tres compases de rigor, no sale retratado. Y ahí, señores, hoy día, con las redes sociales como reclamo de las múltiples presencias, quiere salir todo aquel que va, quiere ser o está.

No es nuevo que el portavoz de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, se descartó hace mucho de este envite, ya que su partido incluyó en sus estatutos que los representantes públicos no debían ir de forma oficial a actos religiosos –aunque sí privadamente– y la líder de Málaga Ahora, Ysabel Torralbo, dejó claro desde el principio que el mundo cofrade no estaba en su ‘target’.

Así que nos quedan el sempiterno regidor Francisco de la Torre, que el año pasado ganó por goleada;el líder de Ciudadanos, Juan Cassá, que va subiendo posiciones de forma acelerada y que cuelga imágenes de cada asalto a la campana para dar fe, y en varias perspectivas. Yel portavoz socialista Dani Pérez, que el año pasado hizo los honores en su cofradía, el Cautivo, y que se suma este año a las labores de representación de su grupo, ya que recuerden que en 2017 por estas fechas aún estaba en el puesto Mari Carmen Moreno, que no se prodigó especialmente en estas lides.

Los participantes son puesel veteranísimo alcalde, el avezado portavoz naranja y el joven líder socialista. Por delante, más de una semana para demostrar el cariño/toques de campana que les profesan las cofradías. El humorista Pachi escenificaba ayer en su viñeta de la edición de ayer de SUR cómo el martillo de De la Torre se quejaba de antemano del dolor de cabeza por las jornadas que le esperan. Arranca el campanómetro.

¿Quién le pagará el sueldo a Andrade?

Sigue estando al caer esa dirección o puesto eventual que se ha quedado libre en el Ayuntamiento con la salida de la directora técnica de Prensa, Elvira Palomares, que desde hace tiempo tiene puesto el nombre de Julio Andrade, que hoy dirá adiós como concejal en el primer pleno de una extraña primavera.

Así que a la espera de que se cree este puesto municipal ex profeso para Andrade, del que no se habla en el equipo de gobierno del PP –pero los que lo tienen que saber, lo saben– los grupos de la oposición, que han tenido reuniones con Andrade, flamante director del Centro Internacional de Formación de Autoridades y Líderes (CIFAL) en la capital y miembro de UNITAR (Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación), organismos dependientes de la ONU, pero aún se preguntan de quién cobrará el sueldo entretanto. Este periódico ha podido saber que en Intervención General se hizo especial hincapié en que la contribución anual de 30.000 euros que aporta el Ayuntamiento a UNITAR se hiciera para «cubrir sus costes» de asistencia y nunca para el pago de salarios u otras cuestiones. El convenio también especifica, por contra, que el Ayuntamiento asume, según disponibilidad presupuestaria, dotar a CIFALen Málaga de estatus, estructura y recursos necesarios para desempeñar eficazmente sus responsabilidades, frase ésta última que genera dudas sobre la final aportación municipal, como subrayaban en el PSOE.

En una entrevista a este periódico, Andrade indicó que como director de CIFAL sí que tenía un sueldo, pero como parece que este asunto no se ha contado con suficiente transparencia, el grupo socialista le pregunta por escrito al alcalde Francisco de la Torre el coste anual de la ubicación de CIFAL y su mantenimiento en la Casita del Jardinero, la cuantía de otros gastos que suponga esta oficina y el tiempo que estará en este espacio; así como el importe que aportará el Ayuntamiento de Málaga a la retribución salarial de su director, es decir de Julio Andrade.

El nuevo ascensor no defrauda

Hay una cierta tendencia a llenar los ascensores de espejos, entre dibujos y cortes andalusíes y ese color caoba de plasticata, que antes se usaba en los automóviles de lujo. Había cierta expectación por conocer cuál iba a ser el ‘outfit’ del nuevo elevador del ala oeste, habida cuenta de que el anterior no pasaba de cochambroso con unas ancestrales paredes de corcho descolorido.

Pues bien, tras más de un mes para su puesta en marcha, lo cierto es que el nuevo ascensor no ha defraudado, precisamente porque, por fortuna, es sobrio. Con un espejo en el fondo, que viene siendo un clásico, discretas paredes color marrón bisón, y puertas básicas de aluminio, el área de Servicios Operativos y la empresa Orona han pasado la prueba del algodón. Se agradece y se aplaude la tendencia minimalista en un ya recargado edificio neobarroco.

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