Recuperarán una casona del siglo XVIII para abrir otro hotel en la calle Álamos

Fachada del edificio, en la que se harán catas para comprobar si existen pinturas barrocas.
Fachada del edificio, en la que se harán catas para comprobar si existen pinturas barrocas. / Paula Hérvele
  • El proyecto, autorizado por Cultura y Urbanismo, implicará la realización de catas en la fachada para comprobar si está decorada con pinturas

El ‘boom’ turístico de Málaga se hace notar en la recuperación para hoteles y apartamentos de edificios que, de otro modo, permanecerían aún en situación de ruina o abandono. La céntrica calle Álamos es un buen ejemplo de ello. A los tres establecimientos ya existentes en ella –un hostel, un hotel de tres estrellas y otro de cuatro estrellas– se sumarán otros dos de cuatro estrellas. Como ya informó este periódico (ver SUR 27/3/2017), uno de ellos abrirá sus puertas en un inmueble barroco ubicado en el número 41, y en cuya fachada han sido rescatadas pinturas de los siglos XVIII y XIX que vuelven a sacar a la luz una de las características más singulares de la Málaga de siglos pretéritos: las fachadas decoradas con arquitectura fingida.

El otro hotel de cuatro estrellas, para el que la Gerencia Municipal de Urbanismo ya ha concedido la licencia de obras, se habilitará en la casona del siglo XVIII existente en el número 3 de la calle. La actuación, proyectada por los arquitectos Rafael Roldán Mateo y Javier González García, consistirá en la rehabilitación de un edificio que cuenta con protección integral y que tiene a sus espaldas una historia de siglos. Según se apunta en el proyecto aprobado por Urbanismo, el inmueble tiene sus orígenes en el siglo XVIII cuando la familia Gálvez Carmona se hizo con una serie de parcelas que el cabildo municipal de Málaga facilitaba a través de la donación, con la condición de que no fueran vendidas a terceros y de que sus propietarios se encargaran obligatoriamente de limpiar los fosos de la cercana muralla medieval de la ciudad –que discurre por las construcciones de la acera sur de la calle Álamos– y de dejar vías libres para las avenidas de agua, de forma que se evitara su estancamiento, lo que era foco de enfermedades.

Del año 1719

Esta familia inició la construcción de la casona en el año 1719, en lo que hoy son los números 1 y 3 de la calle. Contaba con 30 metros de fachada y 20 de profundidad. Posteriormente, se segregó el cuerpo principal, que es sobre el que se va a actuar para su conversión en hotel.

El proyecto cuenta con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio, de la delegación de la Consejería de Cultura, que solicitó una mayor justificación respecto a varios aspectos de la intervención, que contempla la demolición de un forjado no original en la zona más interior del edificio para construir una nueva escalera y ascensor que lo doten de las condiciones de accesibilidad y protección contra incendios que son obligatorias. Además, también se prevé la ampliación de un patio lateral alargado, colindante con el edificio del número 5 de la calle Álamos.

Detalle del patio central, con columnas de mármol.

Detalle del patio central, con columnas de mármol. / SUR

La Junta de Andalucía también ha emitido informe positivo respecto a la clasificación del establecimiento como hotel de cuatro estrellas. Dispondrá de un total de 14 habitaciones, una en la planta baja, seis en la planta primera, otras seis en la segunda y otra más en el ático. La planta baja también contará con un espacio para coctelería (37 metros cuadrados), y un salón para eventos (43 metros cuadrados). En la planta baja destaca el patio central, rodeado por columnas de mármol y con una arcada que forma una galería.

La adaptación de este inmueble para uso hotelero, que implicará una inversión de más de medio millón de euros, tiene la licencia concedida por parte de Urbanismo, pero las obras no podrán comenzar hasta que no se realicen una serie de catas en la fachada que permitan comprobar si cuenta con decoración pictórica barroca de algún tipo, como otras edificaciones de la época ubicadas en este entorno del casco antiguo.

Según el informe del departamento de Arqueología de la Gerencia de Urbanismo, este edificio no está incluido en la relación de inmuebles con fachadas protegidas por contener o ser susceptibles de contener pinturas o decoraciones murales. No obstante, «dada su fecha de construcción y tipología, se considera probable la presencia de decoración parietal», señala el dictamen de la sección de Arqueología.

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