Diario Sur

La obligación de realizar nuevos sondeos arqueológicos condiciona el proyecto para el Astoria

Restos encontrados en las excavaciones del cine Astoria.
Restos encontrados en las excavaciones del cine Astoria. / SUR
  • Las prospecciones realizadas en 2008 dejaron a la luz restos de un antiguo hospital pero la parte del cine Victoria no se llegó a excavar

El proyecto que se haga en la manzana de los antiguos cines Astoria y Victoria, en la plaza de la Merced, tendrá que superar no sólo los trámites urbanísticos necesarios para poder realizarse, sino también la ejecución de nuevos sondeos arqueológicos en la parcela, cuyos resultados tendrán que ser supervisados por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Llegado el momento, su dictamen respecto a los hallazgos que se registren podría condicionar el uso del subsuelo o la cimentación de la actuación que finalmente se apruebe para este lugar.

Así se desprende de la información volcada en la web ‘concursoastoriavictoria.eu’, activada desde ayer para el concurso internacional de ideas promovido por el Ayuntamiento para recabar propuestas arquitectónicas y de uso para este céntrico enclave. Según la documentación ofrecida a los posibles concursantes, queda por excavar toda la parte del cine Victoria, que no llegó a realizarse porque afectaría a su estructura. Según fuentes consultadas, la Junta no autorizó la demolición del inmueble y, debido a ello, los sondeos se quedaron a medias y sin un pronunciamiento global de Cultura sobre su conservación.

En la parte del Astoria, las excavaciones realizadas por la empresa Taller de Investigaciones Arqueológicas por encargo de la promotora Baensa, anterior propietaria del edificio, dejaron a la luz restos de las épocas romana y musulmana, aunque de escasa entidad, y una gran parte de la estructura de lo que fue el Hospital de Santa Ana, que permaneció en pie en este lugar hasta el siglo pasado. De este hospital aparecieron el pavimento de cantos rodados de un patio, los restos de una iglesia que se usó como carbonería en los primeros años del siglo XX, y nichos de una cripta sin cerramiento y sin restos óseos.