Un tesoro oculto tras San Agustín

Un tesoro oculto tras San Agustín
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  • Rescatan una decoración del siglo XVIII en la fachada trasera de la iglesia que existe junto al Museo Picasso

Las fachadas de los edificios históricos del Centro de Málaga siguen dando sorpresas. La última de ellas está protagonizada por la trasera de la céntrica iglesia de San Agustín, junto al Museo Picasso. Acaban de concluir los trabajos de restauración de esta parte del templo, una labor que ha dejado a la luz un revestimiento barroco que simula sillares con entrecalles de ladrillo fingido, y columnas entorno al exterior del camarín del altar mayor, donde se encuentra la imagen de San Agustín.

La decoración de esta fachada se hizo con la transformación realizada en la iglesia por el gremio de comerciantes castellanos ubicados en Málaga, para construir el camarín que albergara la imagen de Nuestra Señora de Valavanera, patrona de la Rioja, que presidía el altar mayor. En 1799 finalizaron los trabajos de construcción del actual retablo, cripta y camarín, encargados al arquitecto José Martín de Aldehuela, quien proyectó un camarín que vuela hacia el exterior sobre la calle en la cabecera del templo.

A raíz de los sucesos de 1931, en los que se destruye la imagen de la Virgen de Valvanera, la iglesia es restaurada y preside desde entonces el altar mayor una talla de San Agustín, titular del templo.

Esta obra de restauración ha sido realizada por la Oficina de Rehabilitación Urbana del Instituto Municipal de la Vivienda, gracias a un convenio firmado con la orden de los Agustinos, que regenta esta iglesia. Los trabajos, que han supuesto una inversión de 80.000 euros, han sido desarrollados por las empresas Hermanos Campano y Chapitel, bajo la dirección del arquitecto técnico Pablo Pastor.