De la Torre baraja derribar parte de la manzana del Astoria para hacer sondeos

Fachada del clausurado cine Victoria en la plaza de la Merced.
Fachada del clausurado cine Victoria en la plaza de la Merced. / SUR
  • El alcalde anuncia que se harán excavaciones arqueológicas en la zona del cine Victoria que podrían requerir su demolición por seguridad

La corriente ciudadana que aboga por derribar la manzana de los antiguos cines Astoria y Victoria entre tanto se define el proyecto cultural para este privilegiado enclave del Centro Histórico, o de manera definitiva para conectar visualmente la plaza de la Merced con la ladera norte de la Alcazaba, podría ver parte de sus aspiraciones cumplidas si finalmente se lleva a cabo lo que ayer apuntó el alcalde, Francisco de la Torre. Al ser cuestionado por los periodistas sobre si existe alguna novedad respecto a este espacio, para el que ha aparcado sine díe el concurso por el que pretendía cederlo a un privado para que lo explote con un proyecto cultural y comercial de mercado y hostelería, el regidor desveló que la intención del equipo de gobierno es completar los sondeos arqueológicos que se hicieron en la parcela de manera que se pueda obtener un análisis más concreto de lo que se puede realizar o no en el subsuelo.

En concreto, recordó que ya se llevaron a cabo excavaciones en la parte correspondiente al cine Astoria, en la mitad sur de la manzana, por parte de la promotora Baensa, empresa a la que el Ayuntamiento compró la manzana hace cuatro años por 21 millones de euros. En aquella intervención se encontraron restos de una ocupación urbana en torno a los siglos X y XI que se mantiene hasta época nazarí. Respecto a la posibilidad apuntada por algunos expertos de que exista un anfiteatro en la zona, hasta ahora se ha descartado porque no se han encontrado restos de una instalación de esa importancia.

De la Torre abogó por seguir con los sondeos en la parte del cine Victoria, la situada más hacia la fachada norte de la plaza de la Merced, mediante una excavación que, en este caso, sería desarrollada por el Ayuntamiento. «Para ello, no sé si habrá que hacer un derribo de esa parte, para seguridad de los trabajadores que estén allí. Es una parte que no hay que conservarla en pie, podría ser derruida», afirmó el alcalde, por lo que dejó la puerta abierta a la desaparición de parte de la manzana.

De la Torre llegó a indicar que, en el caso de que se lleve a cabo esa demolición, el solar resultante sería vallado y esas vallas podrían ser utilizadas para albergar publicidad de la oferta cultural del Ayuntamiento, con mensajes de la Fundación Picasso o del Teatro Cervantes, por ejemplo.

Preguntado sobre si, a raíz de la posible demolición de la parte del cine Victoria, también sería necesario hacer lo propio con la zona del Astoria, indicó que en principio eso no se contempla, «salvo que lo digan los técnicos», dijo. Cabe recordar que una de las posibilidades que el equipo de gobierno planteó cara al concurso que se iba a convocar antes de final del año pasado era dar también opción a las empresas aspirantes a mantener en pie el Astoria y plantear su reforma o adaptación al proyecto.

Los trabajos, cuanto antes

Francisco de la Torre volvió a incidir en que desea para este lugar «un proyecto muy interesante para Málaga en lo cultural, sostenible desde el punto de vista económico, y que añada un plus de calidad y de atractivo a la ciudad. Esa es la cuadratura del círculo», comentó, al tiempo que agregó que «cuando todo eso esté claro» se pondrá en marcha el mecanismo del concurso. «Nuestro deseo ahora es avanzar en el estudio arqueológico de la parcela cuanto antes», insistió el alcalde, que no se atrevió a poner fecha al inicio de los sondeos porque dependen de la velocidad de los trámites para su contratación con una empresa.

Por otro lado, De la Torre incidió en que la decisión de aplazar por ahora el concurso para ceder el proyecto para la manzana del Astoria a un privado, que tendría la obligación de reservar parte de la futura edificación para uso cultural a la Fundación Picasso a cambio de poder explotar el mercado y los bares y restaurantes asociados que podrían habilitarse en el lugar, se debe a que, por el momento, «no coincide la importancia cultural con la sostenibilidad económica». Sobre la posibilidad de que el Ayuntamiento opte finalmente por acometer directamente el proyecto con fondos propios, sin la necesidad de contar con un privado para su materialización, señaló que esa otra opción «siempre está», pero aseveró que, por el momento, su «obligación» es seguir en el camino de la colaboración público-privada.