El negocio de la enseñanza del español eclosiona en Málaga

Alemanes, daneses, italianos y franceses son los que más eligen Málaga para estudiar. Los que más tiempo se quedan vienen de China.
Alemanes, daneses, italianos y franceses son los que más eligen Málaga para estudiar. Los que más tiempo se quedan vienen de China. / Malaca Instituto
  • La ciudad pugna con Madrid en el liderazgo del turismo idiomático gracias a una red de centros consolidados y a una fama que resuena de Europa a China

Málaga está de moda entre los extranjeros que llegan para aprender español. La creación de una red de centros de enseñanza consolidados, el buen clima y el atractivo de la ciudad y la Costa del Sol la han convertido en una referencia en el sector, que repunta después de un tiempo de capa caída por la crisis. «En el último año ha crecido la demanda en general y se habla muy bien de las perspectivas para 2017. En los últimos 5 o 6 años el mercado estaba un poco estancado, como cualquiera, por los problemas de la crisis y la economía mundial. Parece que en los dos últimos años ha crecido la cantidad de alumnos», señala Bob Burguer, director de Marketing de Malaca Instituto, una de las cabezas visibles de la Asociación de Escuelas de Español para Extranjeros de Andalucía.

Aunque no hay datos respecto al número total de alumnos, la estimación general es que han ido en aumento. La asociación maneja además estadísticas que revelan que se ha incrementado alrededor de un 3% el número de semanas que, de media, pasan los estudiantes para aprender el idioma. «Un estudiante de China, por ejemplo, puede venir para 40 semanas, y uno de Alemania para dos semanas», añade Burguer.

En Málaga existen cerca de una veintena de escuelas que han apostado fuerte por una actividad que va más allá de las academias, ya que también se nutre de profesores particulares, clubes de intercambio y 'pubs' consagrados como templos de conversación entre gente de diferentes nacionalidades. «Málaga es desde hace tiempo un sitio privilegiado para enseñar español. Somos famosos. Han llegado nuevos centros que han abierto y otros han cerrado», comenta Michael Nold, de AIFP, que lleva más de dos décadas en el mundillo y ha sido testigo de la evolución del negocio desde sus diferentes vertientes. «Antes la mayoría de las escuelas estaban en Pedregalejo o en El Palo, ahora se están pasando al centro cada vez más», indica Nold, que también resalta la evolución en cuanto a los métodos y técnicas de aprendizaje, más orientadas en los últimos tiempos hacia la creatividad y el aprovechamiento de las tecnologías de la información y la comunicación.

María Losada, profesora de Málaga Lenguas, cree que la demanda se ha mantenido estable sobre todo a raíz de la confirmación de la ciudad como lugar internacional y cosmopolita. Para ella existe una gran diferencia entre los estudiantes de español y los de otros idiomas: «El que quiere aprender español es normalmente porque quiere». Este centro cuenta entre sus alumnos tanto con particulares como con trabajadores de empresas multinacionales como Oracle, que ha financiado cursos para sus empleados de otros países.

Cursos para refugiados

Sobre el mes de octubre, Málaga Lenguas inició un novedoso proyecto gracias a un acuerdo con la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Son clases específicas de español para personas refugiadas, procedentes de lugares como Siria o Palestina, y que conforman un alumnado muy diferente al habitual. «Sus circunstancias son muy distintas. Es difícil cuando tienes que aprender un idioma forzosamente. El hecho de la voluntad y del interés es importante. Para unos es más difícil que para otros. Los que vienen de países árabes tienen el problema de la caligrafía. Pero todos están ilusionados», explica María Losada, quien a través de esta iniciativa ha puesto en práctica sus conocimientos como estudiante de cooperación internacional. Los participantes en este programa tendrán que realizar un examen para obtener un certificado de nivel A2.

Pese a la estabilidad en general del sector, han seguido abriendo nuevas academias. El año pasado se inauguraba OnSpain School, una más que se ha asentado en la zona Este de la ciudad, donde la comunidad de estudiantes de español se ha hecho fuerte. «Málaga está en el punto de mira internacional del turismo idiomático y las escuelas de español debemos estar a la altura apostando por una enseñanza de calidad en centros modernos donde las nuevas tecnologías sean las protagonistas como herramientas de enseñanza», declaraba su director, Jose María Casero.

OnSpain School cuenta con la acreditación del Instituto Cervantes, de la que presumen otra decena de empresas malagueñas. «Málaga compite con Madrid por ser una de las provincias con más escuelas acreditadas», subraya Bob Burguer, de Malaca Instituto, que fue precisamente una de las primeras reconocidas por el Instituto Cervantes. Burguer celebra que los organismos oficiales «avalen» la calidad educativa de las academias malagueñas. Malaca, con cerca de 45 años de experiencia, también forma parte de Eaquals (European Association for Quality Languages Services).

Desde hace unos años Málaga alberga además el mayor encuentro internacional sobre turismo idiomático: Alphe Conference, que en su última edición, en enero, reunió a más de 400 profesionales de 37 países. El objetivo de este evento, que ha confirmado a la capital de la Costa del Sol como sede al menos cinco años más, es poner en contacto a escuelas, agencias y demás operadores de la industria turística.

Por nacionalidades, los estudiantes alemanes continúan a la cabeza seguidos de daneses, italianos, franceses, estadounidenses y holandeses, aunque Bob Burguer recalca que crece el interés de los chinos: «Son menos, pero se quedan más tiempo, porque suelen aprender español para ir después a alguna universidad».

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