Los últimos guardianes del verso

La compañía actualiza la obra de Calderón respetando sus versos. / Festival de Almagro

La compañía Jóvenes Clásicos reivindica este género teatral tras triunfar en Almagro Off

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

«El premio para todos era ir a Almagro», afirma con rotundidad José Carlos Cuevas, director de Jóvenes Clásicos. Lo de ganar el circuito Off ni lo contemplaban. Y sucedió. Su versión de ‘A secreto agravio, secreta venganza’, de Calderón de la Barca, se impuso el pasado julio en uno de los escenarios referentes del verso por su «lenguaje conmovedor, pertinente y necesario». Un premio que les ha «trastocado», para bien, sus planes de futuro:lo que comenzó siendo una obra montada para promocionar un proyecto didáctico es hoy el motor que llevará a la compañía malagueña de gira dentro y fuera del país a lo largo de la próxima temporada.

La formación malagueña llevará la obra premiada a Bremen y Londres y prepara un curso de teatro clásico con profesores como Carmelo Gómez y Natalia Menéndez

Tras trabajar durante tres años en la Compañía Nacional de Teatro Clásico (en la joven y también en la hermana mayor), José Carlos Cuevas decidió regresar a Málaga para cubrir un hueco que detectó en el sector: la formación en verso, una especialidad «que cada vez ocupa menos horas en la Escuela de Arte Dramático». Consiguió el aval del Teatro Cánovas y de la Escuela Pública de Formación Cultural de Andalucía, pero se quedó sin tiempo para poner en marcha el primer taller previsto para el año pasado y optaron por aplazarlo hasta este nuevo curso. Mientras llegaba ese momento, se lanzó a montar una obra para presentarla a Almagro Off y se rodeó para ello de profesionales malagueños y formados en Málaga: el dramaturgo Pablo Bujalance firma la versión, Pedro Hofhuis la dirige con Miguel Navarro como ayudante de dirección y la interpretan el propio Cuevas, David Mena, Pilar Aguilarte, Mai Martín y Rubén del Castillo. La pieza resultó seleccionada entre 170 propuesta y ya saben el resultado: se llevó el primer premio. El reconocimiento iba acompañado de un privilegio, clausurar la 40 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, y les hacía visibles en el mejor escaparate del género.

Su versión de Calderón de la Barca mezcla el ‘thriller’ con elementos del cine y el fado de fondo

Desde entonces, la agenda se ha ido cubriendo de funciones para la próxima temporada. Ya han cerrado dos festivales de teatro clásico español en el extranjero: estarán en febrero de la mano del Instituto Cervantes en Bremen (Alemania) y en junio participarán en el FeSTeLón (Festival Spanish Theatre of London) en Londres. La gira española comenzará en Mora (Toledo) este noviembre, para después instalarse en el Teatro Cánovas, su sede. Actuarán en casa en dos tramos:del 13 al 16 de diciembre y del 15 al 17 de febrero. También contemplan cruzar el charco hasta Uruguay. Representantes del ministerio de Cultura de aquel país les descubrieron en Almagro y ya les han invitado para dar formación en verso.

Porque Cuevas no renuncia a su programa didáctico. «No quiero dejar de lado los cursos, son los cimientos que van a sustentar el proyecto. Esta es una compañía que nació con la idea de formar a los actores en verso para que a la hora de plantearse probar suerte en Madrid tengan más herramientas», asegura.

Así las cosas, sigue para adelante con el Taller del Verso en colaboración con el Teatro Cánovas y la Escuela Pública de Formación Cultural de Andalucía. El primero será de enero hasta mayo y contará con profesores de la talla del actor Carmelo Gómez;Natalia Menéndez, directora hasta esta última edición del Festival de Almagro; Javier Hernández-Simón, que dirige para la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico; Lorena Roncero, experta en trabajo corporal y en técnica de Chéjov y el propio Cuevas, que se centrará en el verso.

Proyecto didáctico

Se estructurará a través de seminario de una semana con cada uno de los invitados, que se completarán con cursos más regulares de Lorena Roncero y Cuevas a lo largo de un cuatrimestre. El objetivo será crear entre todos un montaje que se estrenará en julio en un escenario no convencional, probablemente el patio del Colegio de Prácticas número 1.

La versión de ‘A secreto agravio, secreta venganza’ sorprendió por su «lenguaje conmovedor». / Festival de Almagro

En el clásico, defiende Cuevas, «están las bases del teatro en España». De ahí su empeño por refrescar las obras y hacerlas atractivas para los nuevos público. Y ese es uno de los valores que destacó el jurado de Almagro Off. En el aspecto técnico, sorprendió la utilización de recursos de thriller, la evocación cinematográfica y la inclusión del fado como tema musical al transcurrir la historia en Portugal. En el contenido, destacó «el cuestionamiento del tema del honor y el valioso alegato contra la violencia de género». Los versos de Calderón se respetan tal cual, pero se intercalan con una trama detectivesca en prosa que aborda el asunto de la violencia de género como una traslación de la ‘cuestión de honor’ del XVIII que todo lo justificaba.

Pero por mucho que se actualice, a la hora de enfrentarse como público a un clásico, Cuevas aconseja: «Hay que saber que los primeros cinco o diez minutos vas a estar perdido. Se tiene que hacer el oído. Habrá palabras en desuso y no hace falta que todas se entiendan. Lo importante es comprender lo que se quiere contar». Es decir, dejarse llevar por aquello que los grandes dejaron dicho 400 años atrás y aún hoy sigue siendo cierto.

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