Antonio Banderas se apunta al 'thriller' y la comedia antes de Picasso

Antonio Banderas, en el rodaje en Roma de ‘Blac Butterfly’, en la que da vida a un escritor. :
Antonio Banderas, en el rodaje en Roma de ‘Blac Butterfly’, en la que da vida a un escritor. : / SUR
  • El actor rueda en Roma ‘Black Butterfly’, prepara ‘Salty’ y en otoño dará vida al pintor malagueño

  • El actor afronta un nuevo año cargado de rodajes que culminará con su esperado proyecto con Carlos Saura sobre la creación del ‘Guernica’

Dice que va a bajar de intensidad y que se ve dirigiendo más que interpretando. Pero aunque Antonio Banderas habla con sinceridad y convicción, sus palabras están más cargadas de futuro que de presente. Al menos, a la vista de su agenda, en la que se acumulan los papeles. Uno de ellos es muy especial, su anhelado proyecto sobre su paisano Pablo Ruiz Picasso que ha salido del atolladero después de anunciarse hace cuatro años. Sus planes son rodar la película a partir de septiembre, ya que previamente tiene un par de compromisos de Hollywood. Por un lado, el ‘thriller’ ‘Black Butterfly’, que rueda en estos momentos en Roma, y después, volará a Puerto Rico para sacar su vis cómica en ‘Salty’.

Desde mediados de abril, Banderas se las ve con el irlandés Jonathan Rhys Meyers (‘Match Point’) en el ‘thriller’ psicológico ‘Black Butterfly’, que dirige el actor Brian Goodman (‘What Doesn’t Kill You’). Adaptación de la película francesa ‘Papillon Noir’ (2008), el actor malagueño encarna a un escritor en crisis que un día se topa con un vagabundo al que dará refugio en su casa. El giro a la historia se producirá cuando el extraño convierta al autor en su rehén y le obligue a escribir, provocando una situación que sacará a la luz algunos secretos.

Aprovechando su estancia en Roma y, antes del primer golpe de claqueta, Antonio Banderas tuvo un encuentro con el Papa Francisco. Curiosamente, el nombre del malagueño se barajó hace un par de años para una producción sobre el pontífice, aunque al final este proyecto no se rodó.

Lo que sí filmará Antonio Banderas es la comedia romántica ‘Salty’, una cinta «muy divertida» –confiesa el actor– en la que finalmente no compartirá papel con Uma Thurman, sino que el actor tendrá como probable compañera de reparto a otro de los rostros hispanos de Hollywood, Jessica Alba. Un cineasta que procede del cine de acción, Simon West (‘Cuando llama un extraño’ y ‘Los mercenarios 2’), es el impulsor de este proyecto en el que Banderas tendrá pose a lo Bruce Springsteen al encarnar a un viejo rockero que pasa unas vacaciones en Chile junto a su esposa, una ex modelo. Pero el idílico descanso se transforma en un enredo cuando ella es secuestrada por piratas. «Con Antonio en el proyecto la película va a ser genial», comentó esta semana el director en Cannes, donde se presentó el rodaje que arranca en junio.

Banderas también habla con entusiasmo de esta comedia, que le permitirá retomar un perfil humorístico que no ha explotado mucho en Hollywood, donde los papeles suelen mezclar acción y drama. Precisamente, uno de los trabajos que tiene por estrenar es ‘Security’, una película del canadiense Alain Desrochers en la que el malagueño encarna a un guardaespaldas encargado de proteger a una mujer que debe testificar en un juicio. En esta ocasión, Antonio Banderas se mide al gran Ben Kingsley, que encarna al villano de este ‘thriller’, que se rodó a finales de 2015 en los estudios Nu Boyana de Bulgaria.

Después del rodaje de ‘Salty’, Banderas tiene previsto pasar parte del verano en Málaga –y presentar además su primera colección de moda, tras lo cual comenzará en septiembre el anunciado rodaje de su filme sobre Picasso y la creación de uno de los cuadros más famosos de todos los tiempos. «Es una historia muy hermosa y complicada, con la guerra civil española y el ‘Guernica’ convertido en un símbolo del antibelicismo y la antiviolencia», explica el actor que confiesa que echará «el resto» en este proyecto en el que interpretará «a Don Pablo con toda la honestidad posible».

Este proyecto se ha desenredado después de que el propio Antonio Banderas convenciera a un empresario mexicano para que invierta en el rodaje. Después se supo que el socio capitalista no es otro que Jorge Vergara, propietario del equipo de fútbol Chivas, cuya aportación ha desbloqueado la producción que permitirá al malagueño ponerse a las órdenes de Carlos Saura y cumplir su sueño de dar vida a Picasso.