La Costa occidental tiene pendiente aúnla rehabilitación de seis torres almenaras

Torre de Saladavieja en Estepona, rodeada de edificios que le restan visibilidad.
Torre de Saladavieja en Estepona, rodeada de edificios que le restan visibilidad. / Leandro Pavón
  • La situación actual de estas viejas estructuras defensivas en terrenos privados son el principal freno a sus obras de remodelación

Desde hace más de quinientos años, las torres almenaras de la Costa del Sol sirvieron para vigilar las aguas y prevenir de la llegada de piratas o esclavistas a Málaga. Pasado ya ese tiempo, estas estructuras han quedado como parte de sus urbes, en ocasiones eclipsadas por los edificios levantados a su alrededor, o en otras a la espera de una remodelación que las vuelvan a poner en valor. En la Costa del Sol Occidental, hasta seis de las 23 existentes permaneces expectantes a algún tipo de mantenimiento.

La competencia de las restauraciones de estos monumentos es diversa, ya que el suelo en el que están puede ser público o privado. La Junta de Andalucía las tiene denominadas como Bien de Interés Cultural, pero en ocasiones la propiedad de los terrenos en los que se levanta y en otras ocasiones, la potestad de la Demarcación de Costas al estar en terrenos marítimos, hacen que estas obras sean difíciles de ejecutar.

En el caso de Estepona, tres de sus siete torres están a la espera de ser remodeladas. La primera de ellas es la de Saladavieja, que pese a que tuvo pequeñas actuaciones de la Junta de Andalucía, nunca recibió un trabajo en profundidad. El arqueólogo municipal de esta localidad, Ildefonso Navarro, apuntó que hace unos ocho años se retiró un árbol cuyas raíces afectaban a ala estructura, pero pocos trabajos más se realizaron.

El caso de la Torre del Velerín es distinto. Se encuentra en terrenos privados y según explicó Navarro, un convenio urbanístico iba a hacer que se restaurara y pasara a manos municipales. Entonces la crisis entró de lleno en España y ese acuerdo quedó en el aire, por lo que la torre espera la resolución de este caso para poder ser arreglada.

La ubicación de estas torres era cerca del mar, algo que produjo que algunos hoteles tengan en su propiedad alguna de esas construcciones. Mientras que en el Kempinski la torre del Padrón está remodelada, el Atalaya Park tiene en sus instalaciones la tercera torre a la espera de alguna actuación.

Terrenos privados

Uno de los casos con más urgentes es el de la Torre del Ancón, en Marbella. Es la única estructura que falta por restaurar en el municipio, pero al encontrarse en terrenos privados, Costas no puede acceder a ella. «La situación de la entrada es bastante preocupante. Los materiales con la que está hecha son cantos rodados y se van cayendo», afirma Lina Urbaneja, de la asociación Cilniana.

Situación similar es la de la Torre de Calahonda, en Mijas. La propiedad en la que se encuentra fue puesta a la venta en 2009 y desde entonces el Ayuntamiento está tramitando la cesión de estos terrenos del Gobierno a su propiedad, como ya hizo con las de Calaburra y Torrenueva, para así poder restaurarlas.

Otro de los casos en los que se necesita actuar es en la Torre de los Molinos, la estructura que da nombre a Torremolinos. Pese a que su exterior se ve en aparentes buenas condiciones, es su interior el que se encuentra derrumbado y a la espera de una actuación.