Ambas conclusiones forman parte de los primeros datos que se conocen en España del proyecto EPIC, el mayor que se realiza en Europa para el estudio de la relación entre la nutrición y el cáncer. El Instituto Catalán de Oncología (ICO) es el responsable de recopilar y analizar los datos referentes a nuestro país, donde está siendo seguida de cerca una población de 40.000 personas de 30 a 69 años. Todas fueron reclutadas entre los años 1992 y 1996.
Su seguimiento ha permitido al ICO realizar los dos trabajos presentados ayer. El consumo de frutas y verduras ha sido tradicionalmente considerado como fuente de vida. Para los médicos ha sido algo así el 'consejo de oro', la principal medida para protegerse frente a cualquier enfermedad. Pase lo que pase, los especialistas aconsejan dieta mediterránea, ejercicio y también buenas dosis de optimismo. Sin embargo, tanto se ha abusado de esta fórmula que algunos estudios recientes habían comenzado a poner en entredicho la capacidad de los alimentos para influir en el estado de salud de una persona.
El primero de los trabajos realizado por el ICO demuestra que, efectivamente, un consumo elevado de frutas y verduras resulta beneficioso para el organismo. Su publicación en la prestigiosa revista 'The American Journal of Clinical Nutrition', parece revelar que están en lo cierto. Durante el tiempo en estudio, han muerto un total de 562 de los 41.358 ciudadanos que se seguían: 295 fallecieron por cáncer, 123 de enfermedades cardiovasculares, 66 por causas externas, principalmente por accidentes, y otros 31 por problemas respiratorios.
Relación directa
Los investigadores han comprobado que existe una relación directa entre el mayor consumo de vegetales y fruta y la menor mortalidad. La muerte en el grupo de personas que comía más frutas y verduras -el 25% del total- fue un 30% menor.
Otra publicación, 'International Journal of Cancer' recoge el contenido del segundo trabajo del ICO relativo a la importancia de una alimentación sana, el que constata los beneficios de la fibra presente en los cereales. 435.000 ciudadanos europeos de 25 a 70 años participan en el proyecto EPIC sobre dieta y cáncer. Los investigadores españoles han visto que las fibras de los cereales, como las de las frutas y las verduras, confieren una protección especial frente al cáncer gástrico. El riesgo en este caso también desciende en un 30% entre los que más fibra consumen.









