Tresol de Pureti

La cerveza proporciona la salvación definitiva

Txema Martín
TXEMA MARTÍN

Este nombre me ha dejado fascinado sin remedio y no puedo evitar contarlo. La nueva lona que da sombra a los 300 metros de la calle Larios está equipada con una sustancia revolucionaria que se llama Tresol de Pureti. Desde la primera vez que lo leí, quedé hipnotizado por el nombre y esas tres palabras que, cuando se juntan, parecen mágicas. Me vino el desconcierto y después la curiosidad. Qué demonios será el Tresol de Pureti, de qué hablamos cuando pronunciamos ese nombre que tiene una capacidad tan absorbente. Este nuevo producto de aplicación municipal se ha adherido a mi cabeza como una lapa, y ahora no encuentro nada que sirva para despegarlo.

Debo dejar constancia de que el hecho de que una marca de cerveza vuelva a patrocinarnos la sombra y por lo tanto el bienestar me parece fabuloso. Es conocido el aprecio que hemos tenido de siempre en esta ciudad por este líquido, tanto nativos como visitantes, pese a que a algunos esto les parezca una ordinariez y sostengan que la sede del Ayuntamiento de Málaga terminará convirtiéndose, toda ella, en una bodega. Pero aquí hablamos de algo más que de dar sombra, y por eso sobrevino la sospecha de que Tresol de Pureti es la panacea que estábamos buscando, algo que puede acabar enterrando en las tinieblas a todas las enfermedades del mundo. La cerveza proporciona, por fin, la salvación definitiva.

Tresol de Pureti. Si se tradujera de una manera malaguita, mezclando en una divina 'melange' palabras prestadas del castellano y del francés, podría significar algo así como «demasiado sol para las personas mayores». Las paranoias al principio tienen toda su lógica y por eso nos detenemos en ellas hasta que la razón las aplasta. De primeras ni siquiera Google sirvió para despejar las dudas. Todas las páginas a las que remitía este término delicioso estaban relacionadas con la información emitida por el Ayuntamiento. Tresol de Pureti, escrito tal cual, no existe, es como un espejismo que podríamos patentar, envasar y vender a otras ciudades, desde Córdoba a Nueva York como si fueran luces de Navidad. Pero no. Pureti está debidamente patentado porque es una idea maravillosa. De Tresol no hay grandes constancias más allá de una agencia inmobiliaria, sector por otra parte unido de una manera íntima a nuestro Consistorio.

Poca broma con el Pureti, un invento genial. Es una sustancia tan milagrosa como la propia ciencia que purifica la atmósfera hasta hacerla inocua, eliminando efluvios típicos de las grandes aglomeraciones de seres humanos, de cruceros y de coches. Un compuesto a base de agua y partículas ultrafinas de dióxido de titanio que eliminan lo peor del aire. Es una solución sostenible para el ladrillo. En Barcelona hay un edificio con Pureti que equivale a 2.400 árboles plantados. Es un prodigio. Pureti nos hará libres y guapos mientras que Tresol nos hará ricos a todos.