Un discurso muy ideológico para combatir a Ciudadanos y Vox

El líder del PP pidió ayer a los suyos dar la batalla de los principios y esbozó algunas de sus medidas en esta larga precampaña

N. VEGA MADRID.

El equipo de Pablo Casado lo apuesta todo a la ideología. Liberal y conservadora. «Ideas, ideas, ideas». En otras palabras, los asesores del presidente del PP no quieren en las próximas elecciones candidatos que sólo prometen «reformar el campanario». La instrucción que Casado trasladó ayer a los suyos es la de dar esta batalla sin mirar en exceso hacia los lados, donde Ciudadanos y Vox intentan comer espacio. «A lo nuestro», exhortó. Y lo que sí quedó apuntalado es el estilo del nuevo PP. Eso que definen como «decir lo que se piensa» y que pasa por extremar los mensajes en una temprana precampaña.

Intervención de Cataluña

Casado garantiza que, en caso de ganar las próximas elecciones generales, promoverá la aplicación de un nuevo 155 en Cataluña para restablecer la convivencia «laminada» por la «peste» del independentismo. «Pondremos orden y liberaremos a toda una sociedad secuestrada por una banda de fanáticos racistas y supremacistas con la impunidad de tener un Gobierno de España en sus manos», cargó contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Reforma de la educación

El presidente del PP defiende la garantía de la enseñanza del castellano en toda España y la necesidad de «erradicar» del sistema «el adoctrinamiento nacionalista y el dogmatismo izquierdista». «¡Saquen las mano de la educación! ¡No adoctrinen a nuestros hijos, no destruyan el futuro de España!».

Blindaje de la prisión permanente

En materia de seguridad, pretende un blindaje, en la medida que eso dependa del PP, de la prisión permanente revisable en el Código Penal y una ampliación de los supuestos en los que se aplica. «El PSOE y sus aliados -acusó- quieren que los condenados por asesinatos montruosos salgan a la calle. (...) Los asesinos, violadores y pederastas donde tienen que estar es en la cárcel, no reincidiendo por el síndrome de Estocolmo de la progresía española».

La inmigración y el terrorismo

La delgada línea sobre la que caminó ayer el líder del PP. Abogó por acabar con el «buenismo hipócrita» de la izquierda y asumir que el terrorismo islamista y el tráfico de seres humanos existe. «Necesitamos fortalecer nuestras capacidades de defensa y erradicar la radicalización en nuestro país. Quien venga a España a fomentar el odio -avisó-, que se vaya de inmediato».

Violencia de género y doméstica

El líder de los populares se comprometió a combatir «la violencia contra las mujeres». Y defendió, tras su guiño a Vox de hace unas semanas, que eso es «compatible» con «intensificar» las medidas contra «la violencia doméstica».

El partido de «la vida»

Pese a la promesa de marcar cuál será la posición oficial en materia de aborto, la dirección del PP ha optado por no «tocar» el tema, dada la división interna que genera. Todo se ha quedado en un apoyo a la maternidad y una declaración de principios genérica: «Somos el partido de la cultura de la vida».