El alcalde en funciones de Alcaucín, el belga Mario Blancke, se replantea seguir en política a causa de un mensaje de Whatsapp

Este es el mensaje que está circulando en el pueblo a través de Whatsapp /SUR
Este es el mensaje que está circulando en el pueblo a través de Whatsapp / SUR

La difusión de un mensaje contra su condición de extranjero le lleva a pensar si abandona sus aspiraciones en el Ayuntamiento

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

«Queremos un alcalde o alcaldesa de Alcaucín. Y un equipo de gobierno que también sea de aquí. Extranjero a tu país. No queremos a chupatintas en el pueblo de Alcaucín». Este es el mensaje anónimo que está circulando por Whatsapp entre los vecinos de Alcaucín, localidad de la comarca de la Axarquía cuyo alcalde en funciones es precisamente un residente belga, Mario Blancke, quien lo ha recibido como un ataque personal. «Estoy convencido de que este mensaje representa a una minoría, pero su mera difusión me hace replantearme si merece la pena trabajar desde el Ayuntamiento por este municipio. Me estoy replanteando seguir o dejar la política», ha manifestado Blancke, que asegurado que cualquier decisión al respecto la tomará antes del próximo día 15, fecha en la que está prevista la constitución de los ayuntamientos.

Blancke, que ha encabezado la candidatura de Ciudadanos y que ha conseguido el mismo número de ediles (cuatro) que el PSOE, que ha sido la fuerza más votada, ha culpado a través de la cuenta del Facebook oficial del Ayuntamiento a otros grupos políticos de haber fomentado la «xenobofia» durante la campaña electoral, por haber utilizado como lema de la misma la frase «somos tiznaos, somos de Alcaucín», algo que ha rechazado con rotundidad el cabeza de lista popular Domingo Lozano, que ha condenado el mensaje que circula por Whatsapp. Lozano ha manifestado que ha puesto la acusación del alcalde en manos de los abogados de su partido. Asimismo, ha exigido a Blancke que se disculpe públicamente o en caso contrario no asistirá a la reunión que hoy tenían prevista ambas formaciones (Cs y PP) de cara a formalizar una posible alianza de gobierno en la localidad. Ciudadanos, al igual que el PSOE, necesita el apoyo del PP (dos ediles) para gobernar con mayoría absoluta. La corporación la forma también un edil de Por Mi Pueblo, pero que no es decisivo para gobernar de manera estable.

«Mi grupo político me pide que no me precipite, que deje un tiempo prudencial antes de tomar ninguna decisión», ha manifestado Blancke, para quien Ciudadanos es un partido que le estorba en la localidad a PP y PSOE, como lo demuestra el hecho de que las misma noche electoral la formación socialista se pusiera en contacto con el candidato popular para tratar sobre un posible acuerdo de gobierno. En este sentido, Lozano ha reconocido que hay principios de acuerdo entre las dos fuerzas que evitaría que Cs pudiera seguir en la Alcaldía, pero «no hay nada cerrado».

Blancke ha insistido en que su hoja de servicio está por encima de toda duda, razón por la cual se está replanteando seguir en la política. «Es una época que en esta época haya este tipo de planteamientos sólo porque soy extranjero. Pensaba que eso ya había pasado a la historia. En mi caso no tengo necesidad de seguir en la Alcaldía, podría seguir trabajando a través de la plataforma de Salvemos Nuestras Casas en la Axarquía (SOHA), -colectivo que le llevo a concurrir como candidato en 2015 para luchar por la legalización de las viviendas irregulares en suelo rústico-».

Aunque natural de Bélgica, Mario Blancke, lleva residiendo en España la mitad de su vida. Actualmente tiene 62 años y lleva 30 residente, 17 de ellos en Alcaucín.