Juanma Moreno apela al músculo del PP por el poder en la Junta para ganar

Juanma Moreno, ayer ante el comité ejecutivo regional del PP. /Efe
Juanma Moreno, ayer ante el comité ejecutivo regional del PP. / Efe

La ventaja de estar en el Gobierno entraña una dificultad en el partido cara a los comicios, al quedarse en cuadros con tantos nombramientos

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Juanma Moreno tampoco perdió tiempo para poner a engrasar la maquinaria electoral del PP andaluz un día después de anunciar Pedro Sánchez las elecciones generales anticipadas para el 28 de abril. El también presidente del PP andaluz reunió ayer al comité ejecutivo regional por primera vez tras su investidura como presidente de la Junta el pasado enero y lo hizo para instar a todos los cuadros a ponerse las pilas. apeló al poder ahora del PP en la Junta para que su partido saque músculo cara a las elecciones generales, en las que el objetivo es que Pablo Casado sea presidente del Gobierno y su partido vuelva a la Moncloa.

Para Moreno el «revulsivo de haber hecho historia» en Andalucía tras alcanzar la Presidencia de la Junta debe servir para afrontar la campaña electoral con la moral alta. Opina que también debe aprovecharse la ventaja el que el PSOE andaluz, en su opinión, está «desnortado, noqueado, desdibujado y sin capacidad de reacción» por haber perdido el gobierno andaluz después de 37 años de presidencias ininterrumpidas. Frente a un PSOE de capa caída, Moreno espolea a los suyos por estar en mejor momento que antes de las autonómicas. «El partido lo tiene todo en estos momentos, músculo e ilusión y está en condiciones de dar la batalla» para ganar, añadió en alusión al momento dulce tras lograr por primera vez estar en el poder de la Junta. «Estamos agotados pero entrenados y con un calentamiento previo», dijo Moreno, para quien en otros lugares «a lo mejor están con los músculos fríos».

Moreno recordó que el PP ya ganó las elecciones generales en junio de 2016 en Andalucía, donde sacó 23 diputados frente a los 20 del PSOE; los 11 de Unidos Podemos y los siete de Ciudadanos. El reparto será distinto con la irrupción de Vox en el panorama político, aunque Moreno obvió mencionar esta novedad que, como en las autonómicas, puede rebajar las expectativas de voto de los populares. En el PP andaluz se trabaja con la resignación de que parte de su electorado se irá a Vox, pero con el consuelo de que pueda volver a repetirse la fórmula andaluza y Casado llegue a gobernar en España con el apoyo de Cs y de los de Abascal.

Como el PSOE de Díaz azuza el fantasma de la derecha retrógada, el PP de Moreno atiza el miedo a los pactos de Sánchez con los independentistas o «con todo el que se le ponga por delante, con Podemos, Bildu, ERC o PDCat», dijo Moreno para instar a los andaluces a no permitir tales alianzas.

Moreno también dejó claro que la estrategia de la campaña la marcará la dirección nacional desde Génova. Un mensaje que lleva implícito el que el equipo de Pablo Casado tenga un papel decisivo en la elección de candidatos, como ya lo tuvo en las pasadas autonómicas. Algo que igual ahora no le viene mal a Moreno, dado que el estar en el poder de la Junta también tiene sus inconvenientes. La campaña de las elecciones coge al PP andaluz en pleno arranque de su actividad como gobierno. Por lo pronto, la ocupación de numerosas carteras en la Junta de Andalucía en los diferentes escalones de la administración ha dejado al partido en cuadros. Así lo reconoció cuando agradeció a la secretaria general, Loles López, y al vicesecretario de Organización, Toni Martín, su generosidad por no entrar en el goloso pastel del reparto de sillones en la Junta para seguir al frente del partido. Admitió que están casi solos. Así que Moreno encomendó a las direcciones provinciales que se pongan de acuerdo con la nacional para todo.

Moreno, que defendió también la gestión de su gobierno en los primeros días, tendrá que hacer encaje de bolillos para duplicar esfuerzos, ya que no se trata solo de las generales, sino también de las municipales. Está convencido de poder recuperar varias alcaldías de capitales y se ha fijado las de Córdoba y Sevilla como los objetivos principales. Sus candidatos ya están elegidos, lo que implica un respiro al presidente regional en esta tarea.