Los exámenes de selectividad tendrán preguntas tipo test, cortas y largas

Profesores de institutos y universidad, en la primera reunión preparatoria de la selectividad en el vicerrectorado de Estudiantes.
Profesores de institutos y universidad, en la primera reunión preparatoria de la selectividad en el vicerrectorado de Estudiantes. / F. Silva
  • Ya no será necesario hacer dos pruebas de la fase específica para llegar a 14 puntos, pues cuenta también la nota de la asignatura de modalidad

La maquinaria administrativa de la selectividad de este año (los días 12 a 14 de junio) ya está a pleno funcionamiento. Las ponencias encargadas de preparar la prueba para cada una de las asignaturas de las que se examinarán los estudiantes que quieran acceder a la universidad ya están constituidas y desde ayer trabajan para tener antes de semana blanca los documentos que servirán de orientación a profesores y alumnos, incluido un examen modelo.

La reunión de ayer en el vicerrectorado de Estudiantes de la Universidad de Málaga de los ponentes de las distintas asignaturas (un profesor de la UMA y otro de los institutos para cada materia) ha servido también para aclarar muchas de las dudas que se han planteado en los últimos meses respecto de la prueba de acceso, después de que la LOMCE planteara un examen de reválida que a finales de diciembre se suprimió para volver a la anterior selectividad, pero con contenidos de las materias diferentes y algunas particularidades.

Y hay novedades interesantes para los estudiantes que se presenten a la prueba. Una de ellas hace referencia al tipo de preguntas que deben responder. Hasta ahora no había una regulación concreta al respecto, pero la orden ministerial de diciembre establece que se deben plantear a los alumnos dos tipos de preguntas, unas abiertas y otras semiabiertas. Las primeras son aquellas que exigen construcción por parte del alumno y que no tienen una respuesta inequívoca. En las semiabiertas la respuesta correcta es inequívoca, pero con una construcción breve, como puede ser resolver un problema matemático o completar una frase. Finalmente, también se pueden poner preguntas tipo test, pero en este supuesto la puntuación asignada al total de preguntas abiertas y semiabiertas debe alcanzar como mínimo el 50 por ciento de la nota. Cada prueba debe contener un mínimo de 2 y un máximo de 15 preguntas.

Otra importante novedad está relacionada con la nota que se puede alcanzar en la fase específica. Son las asignaturas cursadas según la modalidad de Bachillerato. Se podían examinar de cuatro materias, pero contaban solo las dos mejores notas. De esta manear, la fase específica suma 4 puntos a la nota de la fase general (10), por lo que se puede llegar a una nota de 14. En esta nueva prueba los estudiantes podrían hacer un solo examen de la fase específica, porque podrán utilizar la nota de la asignatura troncal según modalidad para llegar al 4. De esta manera, en la fase específica los estudiantes pueden elegir entre no hacer ningún examen (si no les interesa subir nota porque para el grado que quieren no les haga falta), un examen, utilizando la nota de asignatura troncal según modalidad (para llegar al 4), o dos, tres o cuatro, como hasta ahora, de los que contarán las dos mejores notas.

No obstante, hay dos cuestiones a tener en cuenta por parte de los estudiantes: en la fase general, las asignaturas troncales de modalidad de la que se examinen han de ser obligatoriamente de las que se han cursado en Bachillerato. En cambio, el examen o exámenes de la fase específica puede ser tanto de asignaturas cursadas como de otras materias que no hayan sido estudiadas por el alumno. La calificación final de la prueba de acceso no varía: 40% de la selectividad y 60% la nota media de Bachillerato.

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