Arranca el curso en Secundaria con una caída de alumnos en FP

Crece el número de alumnos en ESO y Bachillerato, pero baja en los ciclos formativos por primera vez en los últimos cinco años

AMANDA SALAZAR ASALAZAR@DIARIOSUR.ESMÁLAGA.
Las clases comienzan hoy para 107.293 estudiantes de ESO, Bachillerato, PCPI y FP en 128 institutos de la provincia con 8.332 profesores. :: SUR/
Las clases comienzan hoy para 107.293 estudiantes de ESO, Bachillerato, PCPI y FP en 128 institutos de la provincia con 8.332 profesores. :: SUR

Desde que comenzó la crisis hace cinco años, los institutos se han convertido en el refugio de miles de jóvenes que habían abandonado sus estudios llamados por las promesas de dinero fácil de la burbuja inmobiliaria. Buscan una segunda oportunidad para terminar sus estudios obligatorios a través de los exámenes libres de acceso o los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI). Para la mayoría, el objetivo era entrar en un ciclo formativo de Grado Medio e incluso alcanzar el Grado Superior para poder volver al mercado laboral con una mejor preparación que es, al menos en teoría, un sinónimo de estabilidad. Por eso, en los últimos años la FP ha experimentado un importante incremento de alumnos superior incluso al de ingreso de alumnos en la universidad. Al menos hasta ahora.

Hoy arranca el curso en los institutos malagueños con un incremento de alumnos en Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato pero con una caída de la FP por primera vez en los últimos cinco años. En total, la provincia cuenta con 65.967 estudiantes de la ESO, un 1,8 % más que el pasado septiembre; y 22.501 de Bachillerato, con un incremento del 2,3 %. En los ciclos formativos, la caída es del 3,5 %, cerca de 600 alumnos menos y un total de 15.833. Por otro lado, los cursos de PCPI empiezan a estancarse, con 2.993 estudiantes. La misma tendencia la sufre también la Educación para Personas Adultas, con 23.328 demandantes en toda la provincia, solo uno más que el pasado curso.

La cifra muestra un cambio de tendencia después de años en los que la FP ganaba a los estudiantes que perdía el Bachillerato. La razón, según fuentes de la Delegación de Educación es que el flujo de entrada de jóvenes que dejaron los estudios hace años y lo retoman ahora se está estabilizando, y muchos de los que entraron ya han terminado la formación, de dos años en el Grado Medio y otros dos en el Grado Superior.

Aunque también apuntan a otra razón. Según las mismas fuentes, el desencanto podría haber cundido entre los jóvenes, que antes veían en la formación profesional un sinónimo de trabajo. Sin embargo, la realidad es que las tasas de inserción laboral también están cayendo en este tipo de estudios. Y en los módulos en los que aún hay un alto índice de empleabilidad, como los de la rama sanitaria, cuentan con pocas plazas para atender la demanda.

Por otro lado, crece el número de alumnos de las enseñanzas de régimen especial, con 23.825 estudiantes. Se incluyen en este grupo los conservatorios de música o de danza, la Escuela de Artes y Oficios, la Escuela Superior de Arte Dramático o las escuelas de idiomas, que también inician hoy el año académico.

Recortes en las aulas

Al igual que en los colegios, el curso comienza con importantes recortes en los institutos, a los que afectará de lleno el descenso del número de profesores. Según datos de la Delegación de Educación, este año se contratará a 561 interinos menos en Secundaria, aunque algunos sindicatos elevan esta cifra hasta los 800. Algo que podría afectar a la ratio, pese a que la Junta de Andalucía defiende que no aumentará el número de alumnos por docente.

Los recortes también influirán a en las sustituciones de bajas. Frente a las 48 horas logradas en la provincia el año pasado, este año no se cubrirá ninguna baja laboral antes de los diez días, lo que se traduce en la pérdida de clase de los alumnos o en que los centros tendrán que hacer encaje de bolillos para atenderlos. Eso por no decir que la reestructuración del personal obligará a muchos profesores a dar materias afines pero que no son de su especialidad. Una situación que marcará un año de tensiones dentro y fuera del aula.