Luz verde a la instalación de un centro de reciclaje de residuos en Coín

El proyecto, que impulsa una empresa privada, plantea un gran complejo para dar servicio a los municipios del Valle del Guadalhorce

J. J. BUIZACOÍN.

El Ayuntamiento de Coín aprobó en el último pleno ordinario un plan especial para la creación de un complejo medioambiental para el tratamiento de los residuos que se generan en el Valle del Guadalhorce. Se trata de un proyecto que venían tramitando desde hace un par de años varios empresarios agrupados en la sociedad Residuos Ambientales del Guadalhorce S. L., con el objetivo de llenar el vacío que quedó después de que la Diputación rescindiera en 2009 el contrato que firmó con otra empresa para construir una planta comarcal de este tipo en Cártama. Con la aprobación del plan especial, que fue apoyado por todos los grupos políticos de la corporación, este denominado Centro Integral de Reciclaje de Residuos da otro paso más con la intención de que entre en servicio en un plazo de 18 meses, indicó el concejal de Urbanismo, Francisco Santos.

Desde el equipo de gobierno resaltaron la importancia de atraer una inversión privada de este tipo al municipio, ya que su ejecución supondría un coste cercano a los 16 millones de euros. Hay que reseñar que la puesta en marcha de una planta de tratamiento de residuos es una de las grandes asignaturas pendientes en la comarca del Guadalhorce, donde en la época del 'boom' de la construcción proliferaron las escombreras ilegales con los consiguientes problemas medioambientales.

«Se trata de un proyecto muy ambicioso, ubicado en nuestro término municipal, que va a generar puestos de trabajo y una actividad económica muy importante», declaró Francisco Santos, quien explicó que está previsto que el centro se emplace en la zona rural de La Jara, en unos terrenos de 215.231 euros que son de titularidad privada. La clasificación actual del suelo es no urbanizable y por eso se ha aprobado el plan, que ha recibido luz verde de manera provisional y que tendrá que superar aún varios trámites administrativos.

El proyecto, que se desarrollaría en varias fases, propone la creación de una planta de tratamiento de residuos de la construcción y demoliciones (RCD); una planta de compostaje de residuos vegetales y lodos de EDAR; un centro de gestión de vehículos fuera de su vida útil; una zona de recuperación de metales; una planta de valorización energética de biomasa; un punto de concentración de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos; un almacén de residuos peligrosos en tránsito; un área de producción de energía solar fotovoltaica; y un vertedero de restos industriales no peligrosos.