Leonor se corona en Covadonga

La reina Letizia y la princesa Leonor se fotografían con la multitud en Covadonga. :: Juan Carlos hidalgo / EFE/
La reina Letizia y la princesa Leonor se fotografían con la multitud en Covadonga. :: Juan Carlos hidalgo / EFE

Debuta como heredera al trono en un acto en el que la Iglesia agradece al Rey «su valentía» en estos tiempos

ALFONSO R. ALDEYTURRIAGA

real sitio de covadonga. Llegó la comitiva a Covadonga con media hora de retraso. Justificado. En Cangas de Onís, los reyes Felipe y Letizia y sus hijas, Leonor y Sofía, se entretuvieron saludando a los abuelos de un asilo. Sirvió la espera para afinar voces y lanzar ¡vivas! A la monarquía, al Rey, a la Guardia Civil y a la Policía. Allí, en Covadonga, cuna del Reino, con banderines de Asturias, España y Europa, un millar de personas aguardaban para ser parte del histórico día, el de celebración de los tres centenarios -el XIII del Reino de Asturias, el I de la Coronación Canónica de la Virgen y el I de la creación del Parque Nacional de Covadonga- y ser testigos del gran día de Leonor.

La Princesa de Asturias llegó en vehículo propio, con el estandarte azul que eligió como enseña cuando recibió los atributos de heredera de la Corona. Acompañada de la infanta Sofía, descendió del coche y buscó con la mirada a su padre, al Rey; de hecho, no dejó de hacerlo durante toda la jornada, para que la guiara. Tímida y sonriente, era consciente de que se la observaba con lupa. Don Felipe, doña Letizia y sus hijas respondieron con saludos a los primeros aplausos y vítores. Tras saludar a las principales autoridades de Asturias -llamó la atención la corbata verde (acrónimo de Viva el Rey de España) con flores de lys (la de los Borbones) que lució el alcalde de Cangas de Onís, José Manuel González Castro-, la Familia Real se adentró en la Santa Cueva. Fue el momento más íntimo y recogido, y dicen que el que más impactó a la princesa Leonor y a la infanta Sofía. No es de extrañar. La gruta es la gruta. Allí están la Santina -ayer con manto rojo y delantal y rostrillo históricos, confeccionados a partir de un vestido que fue de la reina María Cristina y donó su hijo Alfonso XIII poco después de su muerte- y los restos de don Pelayo -por lo que está catalogada como panteón real-.

«Que la Virgen proteja a esta querida Familia Real en un momento decisivo y delicado para España», deseó el arzobispo de Oviedo a los pies de la Santina. Antes, Jesús Sanz Montes tuvo unas palabras dedicadas a Leonor que, a decir verdad, pocos esperaban. Y es que, pese a que se trataba del primer acto oficial de la Princesa de Asturias como heredera al trono, en Zarzuela se anunció en agenda como uno más. Trascendencia histórica, sí; pero intentando darle normalidad a la jornada. El arzobispo de Oviedo oró para que «la Santina guíe vuestros pasos y que vuestra Alteza crezca sana, sabia, santa y 'guapa' como aquí llamamos a las cosas y personas hermosas». Esa fue, de hecho, la primera de muchas veces que durante el día llamaron «guapa» a Leonor, quien el 31 de octubre cumplirá 13 años.

De ahí a la basílica, donde once obispos oficiaron la misa. En su homilía, el arzobispo de Oviedo -se entiende que en referencia al conflicto catalán- dijo que «queremos dialogar con todos, como repite el papa Francisco, pero desde una cultura del encuentro que no traicione ni disuelva la propia identidad».

«Estoy muy contenta»

Recordó, a su vez, que Covadonga «no es sólo un referente espiritual de primer nivel, sino también un lugar identitario. Aquí se forjó una historia con sus luces y sus sombras, aciertos y contradicciones, que fue formando una España plural en sus pueblos, muy unida en sus gentes, con un proyecto común que aunó como identidad cultural propia la herencia romana, la fe cristiana y la idiosincrasia de lenguas y lugares que han tejido el rico mapa de nuestra Hispania». Y concluyó dando las gracias al Rey «por su valentía y clarividencia en la defensa de la libertad de nuestros pueblos, de su paz y de su plural convivencia democrática en un Estado de derecho».

A la salida de la basílica, la banda de gaitas Ciudad de Cangas de Onís y su 'Asturias, patria querida' animó, y mucho, el ambiente. Llegaba el momento de cara a cara del pueblo con la Familia Real. Antes de estrechar manos y hacerse fotos, los Reyes y sus hijas saludaron a los presidentes vivos de Asturias, a miembros de la Fundación Princesa de Asturias y presidieron la ofrenda al rey Pelayo.

Esta vez, el trayecto entre la basílica y el Museo de Covadonga lo hicieron a pie. El Rey y la infanta Sofía, por un lado, y la Reina y la princesa Leonor, por otro, saludaron uno a uno a todos los asistentes. No faltaron las fotos, las sonrisas. A todos ellos se les veía felices, en especial a doña Letizia, pendiente en todo momento de Leonor. «¿Estás contenta?», se le preguntó desde una de las tribunas de prensa. «Sí, muy contenta», dijo ruborizada la Princesa de Asturias en un día que ya forma parte de la Historia.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos