El SAS tiene serios problemas para encontrar médicos disponibles de varias especialidades

Una protesta de médicos de primaria de Málaga para reclamar mejoras al SAS./SUR
Una protesta de médicos de primaria de Málaga para reclamar mejoras al SAS. / SUR

La falta de facultativos de familia, pediatras, anestesiólogos o traumatólogos impide que esté garantizado el relevo generacional

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

«De aquellos polvos vienen estos lodos». Con este refrán coloquial expresa un veterano médico de familia que «la mala política laboral» aplicada por la Consejería de Salud y el SAS a lo largo de los años ha desembocado en que la sanidad pública andaluz se enfrente cada vez a más problemas para encontrar facultativos de familia, pediatras, anestesiólogos, médicos de urgencias y traumatólogos, entre otras especialidades, sobre todo cuando se ofrecen contratos de corta duración, aunque ya hay dificultades incluso con contrataciones indefinidas.

La situación se agravará, si no se adoptan medidas urgentes, en los próximos años cuando habrá numerosas jubilaciones, lo que hará que sean más los médicos que abandonen el SAS que los que se prevé que se incorporen si no hay un aumento de las plazas MIR. Ese escollo no solo afecta a Andalucía, sino que es un mal de la sanidad española en su conjunto y que guarda mucho que ver con los recortes aplicados por el Gobierno central a partir de 2012. Así, hubo varios años en que la tasa de reposición de facultativos fue del 10 por ciento, es decir, solo se cubrió una plaza de cada diez.

No hay pediatras disponibles tras la fuerte implantación de hospitales privados

De todos modos, el déficit de especialistas ya se veía venir antes de la llegada del periodo más duro de la crisis. «Desde 2007 estamos alertando de que iban a faltar facultativos», dijo a este periódico el presidente del Colegio de Médicos de Málaga, Juan José Sánchez Luque, que defiende la necesidad de acometer un incremento de las plazas MIR. En el caso de Málaga, Sánchez Luque pone de relieve que hay una amplia dotación sanitaria privada, lo que hace que muchos médicos hayan encaminado su carrera profesional por ese senda ante la falta de estabilidad en la sanidad pública y los contratos de corta duración ofrecidos por el SAS. «Hay facultativos de familia que prefieren trabajar en las urgencias de un hospital privado que hacerlo en un centro de salud malagueño debido a la mala situación de la atención primaria», indica Sánchez Luque. A su juicio, la manera de hacer más atractiva a la primaria es con contratos estables y una mejora de las condiciones laborales de los profesionales.

Sánchez Luque aboga por realizar un llamamiento a médicos de familia malagueños y de otras especialidades que se tuvieron que ir a otras comunidades o al extranjero para que regresen, pero, «claro, con contratos indefinidos». Igualmente, considera que debería quitarse la exclusividad para que ese concepto lo recibiesen todos los médicos independientemente de que trabajen solo en la sanidad pública o compatibilicen su actividad con la privada.

La fuerte implantación de hospitales privados en la provincia de Málaga está detrás de que el SAS no encuentre pediatras disponibles. «Hay muchos pediatras que no quieren ser un número más en el Materno Infantil y prefieren desarrollarse como profesionales en un hospital privado», recalca Sánchez Luque.

Por su parte, el presidente del Sindicato Médico de Málaga (SMM), Antonio Martín Noblejas, señala que hay un problema generacional y que el relevo de los facultativos que se jubilan no está asegurado. «Es algo que guarda relación con lo mal que el SAS ha tratado a sus médicos, con unas condiciones retributivas y laborales inadecuadas. Eso ha provocado una desafección de los médicos jóvenes y que muchos de ellos se hayan ido a la sanidad privada», significa Martín Noblejas. Y añade que especialistas que llevan tiempo trabajando en el SAS «están hartos y quieren dejar la sanidad pública».

El presidente del SMM hace hincapié en que el modo en que el SAS ha llevado a cabo las ofertas públicas de empleo y los concursos de traslado tampoco ha ayudado a potenciar la carrera profesional.

Hospitales comarcales

Martín Noblejas subraya que las dificultades para encontrar especialistas disponibles se acentúa en los casos de los hospitales comarcales y en los centros de salud y consultorios de los núcleos rurales. «Los médicos prefieren trabajar en un gran hospital público, que es donde hay mayores medios y más posibilidades de crecer profesionalmente», afirma el presidente del SMM. Para él, las soluciones al déficit de facultativos pasa por ofrecer contratos indefinidos, potenciar la estabilidad laboral y poner en marcha mejoras profesionales.

A los factores expuestos, se une que hubo una generación de médicos, a finales de los años 80 y principios de los 90, que al no encontrar trabajo, dejaron la medicina para buscar otras salidas laborales. «Esa gente podría estar ahora en el SAS. Son profesionales que se han perdido», explica un facultativo de familia con muchos años de experiencia en la sanidad pública malagueña. Este profesional saca a colación que, en los últimos diez años, el SAS «ha ofrecido contratos pésimos, muy cortos y sin perspectivas de estabilidad», un hecho que ha provocado una huida hacia la sanidad privada de médicos formados en la pública.

«Salud ha reaccionado tarde. Es cierto que la falta de médicos se da en todas las comunidades españolas, pero en Andalucía no se ha sabido cuidar a los profesionales. Eso ha supuesto que muchos de ellos se hayan marchado a otros puntos de España o hayan emigrado al extranjero», apostilla este facultativo.

Salud dice que está trabajando para paliar un déficit que afecta a todas las comunidades

Ante la dificultad de la sanidad pública andaluza de contratar a médicos de varias especialidades, fuentes de la Consejería de Salud manifiestan que en Andalucía se llevan muchos años trabajando para paliar las necesidades de profesionales sanitarios, una situación que afecta al conjunto de las comunidades autónomas del país como se ha expresado en el Consejo Interterritorial de Salud. Las fuentes precisan que «no debe olvidarse que habido muchos años de restricciones por parte del Gobierno central en lo que respecta a tasa de reposición, con mínimos que imposibilitaban sacar plazas de todos los profesionales que se iban jubilando», a lo que se unió los recortes en la formación médicos residentes.

Según Salud, el Ministerio de Sanidad trabaja en un estudio de las necesidades más urgentes, lo que evidencia que el déficit de facultativos «es un problema estatal que excede a las competencias autonómicas». Asimismo, las fuentes subrayan que Andalucía cuenta con una planificación de recursos humanos que en los últimos años ha incluido medidas como la jubilación de los médicos a los 67 años, subiendo hasta los 70 en las zonas de difícil cobertura.

En cuanto a plazas de formación, se ha incrementado su número, con la previsión de seguir haciéndolo en los años venideros para paliar el déficit de especialistas y dar respuesta a las necesidades asistenciales presentes y futuras en Andalucía y a la propia evolución demográfica de las plantillas, recalcan desde Salud. «De hecho, la convocatoria de especialistas internos residentes (EIR) de 2019 sitúa a Andalucía como la segunda comunidad española que más oferta tiene.

Las fuentes explican que en 2018 la distribución de plazas de residentes ofertadas se hizo en consonancia con el estudio de necesidades sanitarias de Andalucía, con lo que se pudieron identificar las demandas de plazas de las diferentes especialidades, sobre todo cara a futuras jubilaciones. Salud puntualiza: «Junto al incremento global, es importante señalar que llevamos tres años consecutivos siendo la comunidad que más plazas oferta en medicina de familia, que es una de las especialidades más deficitaria en todo el Estado».