Isabel Jiménez sigue en su puesto pese a la avalancha de críticas de los partidos

La edil de Málaga Ahora Isabel Jiménez, que se presenta a las municipales con Podemos Cambiar Málaga./
La edil de Málaga Ahora Isabel Jiménez, que se presenta a las municipales con Podemos Cambiar Málaga.

La edil de Málaga Ahora, que se presenta con Podemos Cambiar Málaga «es la muestra de que la nueva política no tiene nada que enseñarnos», reflexión del PP y del PSOE

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

El costumbrismo de Larra acabaría tornando en surrealismo de Breton si alguno de los grandes de la literatura analizase la desfachatez con la que la concejala de Málaga Ahora Isabel Jiménez, que participó en las primarias de este partido y quedó de número nueve, y ha decidido presentarse en la formación Podemos Cambiar Málaga, estaba ayer por la mañana en su despacho del grupo municipal, tan tranquila, como si con ella no fuera la cosa. Mientras, en otra dependencia, la número dos del Málaga Ahora y cabeza de lista a las municipales, Rosa Galindo, que tiene ubicada su oficina en la Diputación, donde es portavoz, se movía con soltura sin tener un lugar habilitado. La saliente, con vistas a los jardines de Pedro Luis Alonso, y la candidata número uno sin tener dónde sentarse. Ver para creer.

Jiménez, después de los comentarios que hizo de ella la portavoz Ysabel Torralbo acerca de su «falta de ética total» y de que «estaba desesperada» porque quiere seguir como edil», o que «lo suyo no tiene nombre», allí seguía impasible en su oficina. Si el episodio de anteayer de esta edil, intentando negar que se presentaba con Podemos Cambiar Málaga era cuando menos extraño y poco transparente, lo de ayer se tornaba en surrealista. Máxime cuando apenas tenía contacto verbal con el resto de sus compañeros. Cuando se le preguntaba a Rosa Galindo por la situación, contestaba sin tapujos que hace tiempo Torralbo y ella hablaron con Jiménez y que le pidieron expresamente «que se quedará, que construyeran juntas», y que ella dijo que se lo pensaría. «A mí me duele especialmente lo que ha hecho; yo soy muy exigente conmigo misma y con mi ética, pero no voy a hacer sangre con esto; ella sabrá», manifestó a escasos dos metros de la que ya para los demás partidos del Ayuntamiento es el segundo tránsfuga de Málaga Ahora, el primero fue el edil no adscrito Juanjo Espinosa, que abandonó el grupo en septiembre de 2016.

Málaga Ahora, concretamente, no le da la categoría de tránsfuga porque explica que, al menos, va a acabar el mandato municipal, explicando que a partir del próximo martes 30, día del último pleno, ellos empezarán con la campaña de las municipales y se acabará el trabajo en el grupo. Alegaban, además, que no les preocupaba el nuevo partido Podemos Cambiar Málaga, que creen no aspira a sacar más de 100 votos.

En el resto de las formaciones flipaban literalmente en colores con el show de última hora de Jiménez, y en el PSOE se jactaban con la siguiente frase: «¿Y a esto es a lo que llaman confluir? Más bien se disgregan». Explicaban que los nuevos partidos habían provocado un mandato municipal muy convulso con las rupturas y salidas de Espinosa (Málaga Ahora), ahora Jiménez, y Gonzalo Sichar (Ciudadanos). «La diáspora en las nuevas formaciones ha sido demencial, espero que aprendan la lección y mantengan cierto grado de responsabilidad, el que supone representar a 600.000 malagueños, que explicaba el viceportavoz socialista, Sergio Brenes. Para el viceportavoz popular Mario Cortés, «Málaga Ahora es un partido de espectáculo, sin ideología ni criterio, ni ética, y donde todo vale para rascar un carguillo».

Cuando se le preguntaba ayer a la aludida, pero poco afectada Isabel Jiménez, sobre si se había arrepentido de dar el paso, del que dudaba anteayer diciendo que podía aún darse de baja de la lista de Podemos Cambiar Málaga en el periodo de alegaciones, afirmaba: «No tengo nada que decir». Lo que viene siendo el summum de la transparencia.

 

Podemos e IU impugnan la candidatura de Podemos Cambiar Málaga

 

Podemos e IU, que se presentan en coalición como Adelante Málaga para las municipales, han presentado una impugnación a todas aquellas formaciones concurrentes que lleven en su denominación Podemos, como es el caso de 'Podemos Cambiar Málaga', el partido con el que se presenta de número tres la edil de Málaga Ahora, Isabel Jiménez, así como de número uno, Francisca Pascual, y de dos, Luis Arias, antes de la órbita de Podemos en la capital.

El escrito explica que la coalición Adelante en la provincia se integra por los partidos registrados Podemos e IU, y que hay municipios como Cártama, Málaga y Torremolinos en los que la coalición incluye en su denominación Podemos, mientras que hay otras coaliciones que incluyen en el nombre y/o en las siglas la palabra Podemos, «lo que supone una utilización ilegítima de dicha denominación, no estando suscritas por ningún representante legal de ese partido conforme dispone el artículo 45 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General», y abunda con el artículo 46.4 en que la representación de candidaturas debe efectuarse con denominaciones que no induzcan a la confusión con los usados tradicionalmente por otros partidos legalmente constituidos. Hace alusión a la doctrina de la Junta Electoral Central de que es una «cuestión de orden público» y pide la revisión de las candidaturas que hagan un uso indebido del nombre del partido Podemos.