Benaoján teme los efectos económicos de la alerta por listeriosis en su sector cárnico

Vista de las instalaciones de la empresa Incarybe S.L,/EFE/ Daniel Pérez
Vista de las instalaciones de la empresa Incarybe S.L, / EFE/ Daniel Pérez

Empresarios sufren pérdidas desde el inicio de la crisis sanitaria y esperan que empeore la situación con el positivo en un producto de Incarybe, S. L.

VANESSA MELGAR

«Yo tengo ahora mismo que tirar 75.000 euros, tengo 10.000 kilos de carne mechada que tirar, sin saber aún los que tengo que recoger de clientes que están devolviendo el producto». José Manuel Castaño es el director comercial de Icarben, la empresa que lidera el sector cárnico en Benaoján, enclavado en el Valle del Guadiaro, en la Serranía de Ronda. Su firma, con más de 60 empleados, prevé despedir próximamente a entre 20 y 25, por los efectos de la crisis sanitaria de la listeriosis, originada en la empresa sevillana Magrudis. Antes de ella, Icarben facturaba alrededor de 150.000 euros por la venta de carne mechada a la semana. Ahora, cero euros.

«Todo esto antes de lo de mi pueblo... a partir de ahora...», lamentó, al referirse a la nueva alerta sanitaria por listeriosis (la tercera tras las de Magrudis y Sabores de Paterna) que la Junta de Andalucía decretó este pasado jueves, en relación a un producto de otra empresa de esta localidad, al Chicharrón Especial de la marca La Montanera del Sur que elabora la firma Incarybe, S. L., con domicilio en La Estación de Benaoján, un núcleo de población que depende de Benaoján.

Un varón de 47 años permanece ingresado en Inglaterra, al dar positivo en el análisis de esta bacteria. Comió Chicharrón Especial de Incarybe, S. L. en la Feria de Ronda, en un restaurante (la Junta no ha hecho público su nombre), en el centro de la ciudad del Tajo, acompañado por siete miembros de su familia. Siete fueron los que comieron este producto y, según el Gobierno andaluz, este jueves, tres dieron negativo y otros tres, estaban pendientes de conocer los resultados de las pruebas practicadas.

En la Estación de Benaoján, la empresa afectada paralizó la producción, de forma voluntaria, y la Junta decretó el cierre cautelar e inmovilizó todos sus productos, según indicó en una nota de prensa remitida a los medios de comunicación el Gobierno andaluz. Desde esta fábrica, prefieren, de momento, no realizar declaraciones. Desde Icarben, pidieron que no se confunda el nombre de su empresa con el de la afectada, con Incarybe, S. L.: «Se está generando confusión. Son nombres parecidos. Vendemos en toda España... Nuestra empresa es Icarben, S. L. y no tenemos nada que ver con la listeriosis», recalcaron.

Entre el sector y los vecinos en general, ya que la mayoría de los habitantes de Benaoján, se estima que en torno al 85%, vive de la fabricación de embutidos; reina el temor a los efectos económicos de la listeriosis. «Aquí solo hay embutidos y construcción y la construcción ya sabemos cómo está... hay empresas que ya han despedido a trabajadores, es una ruina», comentó un vecino, un familiar de un ex empleado de una de estas empresas.

Otra de las firmas más conocidas de Benaoján también cuantificó la caída de las ventas en carne mechada en 100.000 euros semanales; y, según la alcaldesa de la localidad, Soraya García, prácticamente todas las fábricas (11 y 40 autónomos indirectos), como el caso de Icarben, han parado su producción, en un momento del año en el que los ojos están puestos en la campaña de Navidad, en una época en la que los embutidos aumentan sus ventas. «Nunca ha habido despidos, nunca ha pasado esto, al contrario, ahora se hacen más contratos», dijo otro empresario benaojano, en uno de los bares de la Estación, al que entró, bromeando, ya que no queda otro remedio, diciendo «Ponme un mollete con chicharrón, carne mechá y un poco de listeriosis». «Si le afecta a una empresa, nos afecta a todas...», expresó, ya en un tono mucho más serio.

«Estamos indignados»

Los vecinos de Benaoján, en general, mostraron ayer también indignación, ya que demandaron que se haga público el nombre del restaurante de Ronda en el que se consumió el producto en cuestión. «No se sabe aún si el problema está en la empresa, donde sí se sabe que está seguro es en el restaurante», defendieron, por lo que esperan los resultados de las muestras tomadas en la fábrica de Incarybe, S. L.

Esta hipótesis es la que también defiende la alcaldesa, que anunció, en un pleno extraordinario que se celebró ayer, para dar cuenta a los vecinos y a la Corporación municipal de la situación, que se organizará una concentración si finalmente los resultados en la empresa son negativos. «Vamos a liarla como se hayan equivocado», afirmó un benaojano. «El daño ya está hecho, a ver qué lavado de cara se le hace al pueblo ya...», añadió.

La alcaldesa, nombrada también portavoz de Incarybe, S. L., aseguró que no ha tenido acceso al expediente en cuestión, que no tienen comunicación oficial y que pedirá, en el caso de que proceda, responsabilidades a la Junta. «Parece que la Junta se ha precipitado, se han cargado la marca Benaoján», sentenció y subrayó: «Yo no me explico por qué se pone el nombre de Benaoján y de una empresa que no ha dado positivo y no el del restaurante, parece que puede haber contaminación cruzada», finalizó.

La Junta prevé campañas de apoyo

El consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo, también portavoz de la Junta de Andalucía, anunció ayer que se pondrán en marcha desde el Gobierno andaluz campañas de apoyo al sector cárnico una vez que pase el brote de listeriosis, sobre el que indicó que está remitiendo y, sobre el caso de Benaoján, lamentó que el foco se haya puesto en una empresa en concreto, pero defendió que «lo urgente es la recuperación de los pacientes afectados y alertar de las posibles consecuencias».

También ayer, la directora general de Industria, Innovación y Cadena Agroalimentaria, Cristina de Toro, mantuvo una reunión con representantes del sector para mostrarles su apoyo, hicieron especial hincapié desde la Junta.

Igualmente, el secretario general del PSOE de Málaga, José Luis Ruiz Espejo, mostró el respaldo de su formación a las empresas malagueñas que operan en este segmento y demandó el apoyo de todas las administraciones.

Sobre la situación de la crisis sanitaria en Andalucía, la consejería de Salud y Familias, informó de que actualmente son 33 las personas que están ingresadas por Listeria monocytogenes en hospitales de la comunidad, tanto en públicos, como en privados y concertados. En el primer caso, la cifra es de 29 pacientes, de los que 14 son embarazadas y dos en la UCI;y en el segundo, de cuatro, con uno en la UCI.

En general, desde que estalló esta crisis sanitaria, con la carne mechada La Mechá de la empresa sevillana Magrudis, son 215 los casos confirmados, con una concentración de las infecciones en la provincia de Sevilla, con 175 casos, seguida de Huelva, con 17, Cádiz con 12, Málaga con seis y Granada con cinco.

«Se reafirma que el brote está en fase de remisión desde el 23 de agosto», aseguraron desde la Junta, el portavoz del gabinete técnico creado por la consejería de Salud y Familias para el seguimiento de la listeriosis, José Miguel Cisneros, por la reducción sostenida del número de casos nuevos y de pacientes hospitalizados.

Salud aseguró, ante las críticas recibidas por la gestión de esta crisis, que ha recibido el respaldo de distintas organizaciones profesionales y sociedades científicas, así como de portavoces de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Desde el PSOE, Ruiz Espejo, dijo ayer que «el consejero de Salud está absolutamente deslegitimado, porque no genera confianza, y esto tiene un coste para la imagen de Andalucía».