El español, una lengua que nació libre

Víctor García de la Concha./
Víctor García de la Concha.

Un libro patrocinado por el Instituto Cervantes narra de forma divulgativa y amena la historia del idioma común

ANTONIO PANIAGUAMadrid

Por la vasta geografía en que se habla y su nacimiento remoto, en el siglo VIII, la historia de la lengua española es compleja. Francisco Moreno Fernández, catedrático de Lengua Española de la Universidad de Alcalá, ha acometido la tarea de estudiar los avatares del español a lo largo de los siglos deteniéndose en los grandes acontecimientos pero también en los hechos menudos. Escrita con afán divulgativo y aspiración de ser amena, La maravillosa historia del español (Espasa) cuenta las vicisitudes de una lengua que, como dijo el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, se hizo inmensamente mestiza, primero tomando préstamos de León y Aragón y luego, cuando viaja a América, de las lenguas indígenas, especialmente del náhuatl.

La historia de la lengua española está trenzada con enunciados y palabras, textos y discursos que han creado un tejido cultural capaz de cubrir buena parte de la geografía occidental, dice Moreno, quien en la actualidad es director ejecutivo del Observatorio de la Lengua Española y las Culturas Hispánicas en Estados Unidos, centro del Instituto Cervantes en la Universidad de Harvard.

Para De la Concha, la historia de la lengua española está determinada por la libertad. Nace libre, en una zona poco romanizada del sur de Cantabria y en La Rioja, porque no obedece a las leyes del latín. Ese espíritu de libertad se mantuvo cuando el idioma se embargó en las carabelas de los conquistadores. Los misioneros fueron los grandes conocedores y estudiosos de las lenguas americanas. Ellos no querían que los indígenas aprendieran español, porque eso les permitía seguir conservando su papel de intermediarios, argumenta el director del Cervantes.

Con 500 millones de hablantes, el español es la segunda lengua en importancia después del inglés y sigue expandiéndose a pasos acelerados en Estados Unidos.

Desprovisto de tecnicismos, el libro refiere la historia de personajes de la época, no siempre reales, y de dos palabras ligadas a cada periodo histórico. De este modo, quien no desee leer linealmente la narración, puede conocer la evolución social de la lengua españolas a través de 36 de sus personajes 0 de 36 de sus palabras.