La remodelación del Concejo acaba la próxima semana tras una inversión de 1,5 millones

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

El Ayuntamiento de Fuengirola comenzó en mayo las obras de remodelación integral de la zona conocida como el Concejo, un conjunto de viales residenciales anexo al recinto ferial. La intención del equipo de gobierno es dotar a estas calles de unas infraestructuras «totalmente modernizadas», no sólo a las que se ven en superficie, sino también a las soterradas. Dichos trabajos marchan a buen ritmo y encaran ya su recta final, por lo que en unas semanas estará el barrio completamente reformado.

La alcaldesa, Ana Mula,realizó esta semana una visita a la zona para comprobar la marcha de los trabajos, que cuentan con una inversión municipal de 1,5 millones. «El nivel de ejecución está en estos momentos al 90%; creo que el ritmo no sólo es bueno, sino que van a cumplir el tiempo establecido. Hay que agradecer el esfuerzo que se ha hecho, sobre todo teniendo en cuenta que estamos en verano y las limitaciones horarias en cuanto a tiempo de trabajo que impone el convenio de la construcción», aseguró la primera edil.

Alivio

De esta manera, ya hay calles o tramos que están completamente terminados, lo que a su vez «alivia un poco» las molestias que tienen los vecinos, aunque de momento todavía no se puede entrar con vehículos. Se estima que a partir de la próxima semana, sobre el día 23 aproximadamente, ya quedará todo completamente terminado. «La próxima semana ya abriremos al tráfico determinadas zonas que no presenten problemas de riesgo», añadió Mula.

«Esta remodelación era una obra muy necesaria que venían demandando los vecinos, pues teníamos aceras de apenas 80 centímetros y además dentro de esos 80 centímetros estaba la farola, de forma que era imposible circular por ella. Ahora podemos ver cómo se le ha dotado de accesibilidad y se ha mejorado completamente todo el pavimento y toda la circulación», sostuvo la alcaldesa, que también aprovechó para recordar que los propios residentes decidieron que querían empezar los trabajos cuanto antes. Así, en el proyecto se recoge que las aceras pasarán a contar con un ancho mínimo de 1,5 llegando en algunos tramos a llegar incluso a los 2,8 metros, por lo que se cumplirá «sobradamente» con la normativa relativa a la accesibilidad, lo que para el equipo de gobierno, puntualizó, «es una prioridad».

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