Los rasgos estructurales de los diccionarios desvelan una ideología androcéntrica

De 400 profesiones la Real Academia de la Lengua sólo ha feminizado 30 El futuro es esperanzador para los expertos

M. J. S.
PALABRAS. Mercedes Bengoechea, en su conferencia. / A. C./
PALABRAS. Mercedes Bengoechea, en su conferencia. / A. C.

Mercedes Bengoechea, filóloga y decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá, mantuvo ayer que el proceso de elaboración de un diccionario aparece como un proceso neutro, en el fondo hay procesos ideológicos, de selección. «No aparecen todas las palabras que usamos».

En este contexto, Bengoechea explicó algunos de los principales rasgos sexistas que aún aparecen en los diccionarios de la lengua española. La ponencia se incluyó dentro del seminario 'El género español y el lenguaje no sexista', que la Fundación del Español Urgente (Fundeu) organiza en los cursos de verano de San Roque de la Universidad de Cádiz.

Para esta experta el proceso de clasificación de los diccionarios está basado en convenciones anteriores a la sociedad actual, pero que corresponden a clasificaciones ideológicas. «De manera que damos por sentado que niño es el lema y que niña es la segunda entrada, escondida en niño».

Asimismo, subrayó que los rasgos estructurales de los diccionarios desvelan la ideología especialmente androcéntrica. «La perspectiva de redacción desde el estereotipo de que el hombre es la persona activa y la mujer el objeto pasivo, el orden de las profesiones o la asimilación de la mujer al reino animal son un claro ejemplo de ello».

Según Bengoechea se trata de una resistencia infundada, porque la morfología del castellano permite mucha flexibilidad. «Respecto al futuro soy muy optimista. El papel de la Real Academia es resistirse a los cambios, pero en cuanto la relación entre hombres y mujeres avanza a pasos tan agigantados, la lengua también».