Diario Sur

Si pecas, no comulgas

Pancarta colgada en la fachada de la iglesia con la lista de pecados por el párroco de Viveros (Albacete). :: R. C.
Pancarta colgada en la fachada de la iglesia con la lista de pecados por el párroco de Viveros (Albacete). :: R. C.
  • Un párroco de Albacete retira la pancarta que puso en la iglesia para recordar a los fieles las faltas más graves que impiden la salvación

Faltar a misa sin causa justa los domingos y días de precepto, usar anticonceptivos, mirar pornografía o no pagar sueldos son «pecados mortales» que impiden la salvación en caso de muerte e imposibilitan comulgar. Es lo que ha querido difundir el párroco del pequeño pueblo de Viveros (Albacete), de apenas 300 habitantes, a sus feligreses y vecinos en general a través de una gran tela en forma de pancarta en la que especifica una larga lista de pecados. La lona, instalada en la fachada de la iglesia de San Bartolomé Apóstol, ha dividido a sus vecinos y ha generado una gran polémica que se ha visto agrandada por su difusión en las redes sociales. La bronca y el pitorreo han llegado a tal punto que el párroco, de origen sudamericano, optó ayer por retirar el cartel, lo que no impide que vuelva a colocarlo en la fachada de la iglesia cuando se apague el debate. «Algunos pecados que son mortales y nos quitan el derecho a comulgar» es el título que encabeza este cartel, en el que se acaba recomendando la confesión de todos los pecados. En cualquier caso, los vecinos de Viveros deben tener claro que, a juicio de su párroco, «valorar más que a Dios a personas, bienes materiales o dinero; blasfemar el nombre de Dios, la Virgen o los santos; dejar de hablar a los padres, cónyuge o hijos; emborracharse o drogarse y cualquier modo de sexualidad fuera del matrimonio, ya sea a solas o con otras personas» son pecados mortales.

El cura en cuestión también considera pecado mortal «odiar a otro, abortar, vivir en pareja sin estar casado, no pagar impuestos o sueldos y no acudir a misa sin causa justa los domingos y días de precepto». En este último punto, el religioso aclara que «son causas justas la enfermedad, el trabajo imposible de postergar o la urgencia grave de la caridad o de la justicia».

De los que tampoco se olvida el párroco de Viveros es de los medios de comunicación: los periodistas cometen pecado mortal en el caso de «inventar y difundir noticias falsas, chismes y calumnias».

Con tan larga lista de ofensas a Dios, los vecinos de Viveros esperan que quien esté libre de pecado tire la primera piedra. Alguno ayer, al ser preguntado, aseguraba que al final «cada uno obre según su conciencia».