Un grupo inversor de Miami cierra la compra de la mayor parte de La Equitativa

El edificio de La Equitativa es seña de identidad del paisaje urbano del Centro. /Paula Hérvele
El edificio de La Equitativa es seña de identidad del paisaje urbano del Centro. / Paula Hérvele

La adquisición del inmueble, salvo su torre y algunas viviendas y locales en manos de particulares, se ha hecho a través de una sociedad de Madrid

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

La operación se ha desarrollado con absoluto mutismo pero, según varias fuentes solventes y documentos oficiales consultados, la venta de la mayor parte del edificio de La Equitativa ya es un hecho. Las informaciones recabadas por SUR señalan que la promotora Rubcapel, propietaria mayoritaria del inmueble, en torno al 60%, ha logrado vender su parte tras numerosos contactos y conversaciones con varios inversores interesados, entre ellos el grupo madrileño Millenium, como informó este periódico el pasado 11 de octubre. El acuerdo se cerró ante notario el pasado 27 de octubre, y así ha quedado anotado en documentos oficiales recabados por este periódico. Según las fuentes, el nuevo dueño mayoritario de La Equitativa es el grupo inversor Key International, con sede en Miami, a través de una sociedad domiciliada en Madrid, denominada Key Continental.

Noticias relacionadas

Esta sociedad, Key Continental, comenzó su actividad tan solo dos días antes de la firma del acuerdo de compraventa de la mayor parte de La Equitativa, el 25 de octubre pasado, según consta en el Boletín Oficial del Registro Mercantil. Su administradora única es Paloma Bardín Mille, esposa de José María Ardid Villoslada, fundador de Key International, un grupo que actualmente está gestionado por sus hijos, Íñigo y Diego Ardid. Se trata de una de las ramas de la familia madrileña Ardid-Villoslada, saga empresarial ligada desde hace décadas al negocio promotor, pero conocida especialmente por el matrimonio de uno de sus miembros, Rafael Ardid, con Mariola Martínez Bordiú, nieta del dictador Francisco Franco.

La nueva propietaria mayoritaria de La Equitativa tiene como objeto social la «promoción, construcción, explotación y administración o arrendamiento de hoteles, apartahoteles e instalaciones relacionadas con la hostelería», por lo que todo parece indicar que las plantas bajas del inmueble, excluida la torre, se destinarán a hotel o apartamentos turísticos, actividad compatible con la ordenanza urbanística residencial en el Centro de Málaga.

Separación

Por lo que ha podido conocer este periódico, la torre que caracteriza a este edificio permanecerá por ahora en manos de la sociedad Ingomar, que poseía La Equitativa en proindiviso junto con Rubcapel, correspondiéndole el 30% aproximadamente de la construcción. En los documentos oficiales consultados ya figura anotada la ruptura de esta comunidad de propietarios, paso necesario para la venta de la parte correspondiente a Rubcapel. Asimismo, se ha estudiado que técnicamente sea posible la separación física de la torre respecto al resto de plantas del conjunto, para que su ocupación sea independiente.

No obstante, la operación emprendida por Key International para dar uso a este emblemático edificio del casco antiguo de la capital, cuyo montante económico se desconoce, se antoja aún compleja por los pasos previos que todavía debe salvar. Uno de ellos es la cuestión de los dueños minoritarios del inmueble, que suponen en torno al 10% de la propiedad y entre los que se incluyen los residentes en algunas de las pocas viviendas que todavía están habitadas y los empresarios de los locales que aún permanecen activos en las plantas bajas: una inmobiliaria y un negocio de pelucas. Según las fuentes consultadas, Key International ya ha iniciado los contactos con algunos de estos particulares para hacerse con sus propiedades, de manera que pueda completar la adquisición del conjunto de la manzana, excluida por ahora la torre.

En el caso de que se propusiera un uso hotelero para La Equitativa, no tendría encaje urbanístico la permanencia de viviendas de vecinos dentro del edificio. No obstante, cabría la opción de que se mantuviera algún uso residencial en el supuesto de que lo que se planteen sean apartamentos turísticos.

Por otro lado, al tratarse de una construcción que cuenta con protección arquitectónica de grado 1, esta catalogación condicionará su posible reconversión en hotel o apartamentos vacacionales, algo que inicialmente no necesitaría la aprobación de figura alguna de planeamiento urbanístico. De este modo, se abreviaría la licencia de obras municipal para el futuro proyecto de puesta en valor del edificio.

Este periódico intentó ayer sin éxito conocer de los responsables de Key International sus planes para este inmueble, que parece haber entrado ya de manera decisiva en la dinámica de recuperación del sector inmobiliario y de auge del corazón urbano de Málaga como destino turístico de primer orden.

Fotos

Vídeos