Diario Sur

Pablo Ráez recibe un trasplante de médula ósea de una joven norteamericana

Pablo Ráez, con su padre y su novia, la semana pasada. :: pedro j. quero
Pablo Ráez, con su padre y su novia, la semana pasada. :: pedro j. quero
  • El joven, que se someterá hoy y mañana a más sesiones de quimioterapia, deberá estar al menos tres semanas en una cámara de aislamiento

El joven marbellí Pablo Ráez, de 20 años, recibió ayer el trasplante de médula ósea que necesitaba para hacer frente a la leucemia que padece. La donante fue una joven de Estados Unidos. El implante se llevó a cabo en el Hospital Regional Carlos Haya, centro en el que ingresó el pasado 10 de octubre y donde recibió cuatro sesiones de quimioterapia previas al trasplante. El proceso consistió en una infusión de células madres que el paciente recibió a través de una vía cogida en su brazo derecho.

«Pablo está bastante bien después del trasplante. Estamos contentos de cómo ha ido todo. Esto es un pasito más. Estamos en el buen camino. La suerte está echada», manifestó ayer a este periódico el padre del joven marbellí. Añadió que se encontraba cansado porque «la presión y la incertidumbre son muy grandes».

Una vez llevado a cabo el trasplante, Pablo Ráez se someterá hoy y mañana a nuevas sesiones de quimioterapia para quitarle fuerza a la nueva médula. Además, deberá permanecer al menos tres semanas más en una cámara de aislamiento, explicó su padre, Francisco Ráez.

El de ayer fue el segundo trasplante de médula que se le hizo. El primero se realizó el año pasado; el donante fue el padre del joven. Tras diez meses libre de la leucemia se produjo una recaída. La alternativa era volver a recibir un implante de médula. Para ello había que encontrar un donante compatible. Pablo Ráez puso en marcha una campaña a través de las redes sociales para fomentar la donación de médula. Esa petición ha tenido un amplio respaldo. El objetivo es alcanzar el millón de donaciones. «Sé que es un reto difícil, pero quiero lograrlo. Esto está pensado para el beneficio de muchos pacientes que están en una situación similar a la mía. Con que haya habido una persona que se haya levantado de su casa y haya ido a donar por el mensaje que yo he lanzado, ya es bastante», afirmó Ráez en una entrevista concedida a SUR la semana pasada.

El caso de Pablo Ráez se ha extendido como un reguero de pólvora a través de las redes sociales. Gran cantidad de gente anónima le ha expresado su apoyo incondicional y le ha dado ánimo. La contestación ofrecida por el joven a ese aliento de miles de personas desconocidas se transmite en estas palabras: «Gracias de todo corazón a todos los que os estáis animando a donar, es precioso. Gracias a todos los que me apoyáis día a día, vosotros también sois un gran pilar para seguir adelante. Espero seguir sirviendo de ayuda a mucha gente. A vivir el momento presente y siempre fuerte».

En la mencionada entrevista, Pablo Ráez, ante la pregunta de cómo afrontaba el segundo trasplante de médula al que iba a someterse en Carlos Haya, declaró: «Yo también quiero creer que todo va a ir bien. Yo también quiero recuperar mi vida y volver a no estar sometido a una enfermedad, ni al cansancio, a venir al hospital, a sentirme mal, a tener dolor... Quiero concienciarme y creer que todo va a ir bien. Puede que no vaya bien, pero no voy a estar pensado en eso».