El Lazarillo cabe en 104 'tweets'

La RAE se ha hecho eco de la iniciativa del IES Concha Méndez Cuesta, que pretende acercar la novela anónima a los alumnos de ESO Una profesora de un instituto de Torremolinos adapta la obra literaria a las redes sociales

AMANDA SALAZARMÁLAGA.
La profesora del IES Concha Méndez Cuesta, Aurelia Molina, ha adaptado el 'Lazarillo de Tormes a los 140 caracteres de Twitter. :: Álvaro Cabrera/
La profesora del IES Concha Méndez Cuesta, Aurelia Molina, ha adaptado el 'Lazarillo de Tormes a los 140 caracteres de Twitter. :: Álvaro Cabrera

«Hola, me llaman Lázaro. Mi nacimiento tuvo lugar en la ciudad de Tormes, de ahí mi nombre». Así empieza la versión del 'Lazarillo de Tormes' realizada por los alumnos de tercero de la ESO del instituto de Torremolinos Concha Méndez Cuesta, que han adaptado la novela anónima del siglo XVI a Twitter. Una novedosa iniciativa que nació en la clase de Lengua y Literatura de la profesora Aurelia Molina, y de la que se ha hecho eco la propia Real Academia de la Lengua (RAE) a través de las redes sociales, con lo que ha llegado a sus 56.000 seguidores.

Nunca pensó el Lazarillo que, después de todas sus peripecias, acabaría siendo un 'tuitero' más y que cambiaría su oficio de buscavidas por las nuevas tecnologías. Pero el personaje ha dado el salto a la Red en un complejo ejercicio de condensación. Su historia ha cabido al final en 104 'tweets' de 140 caracteres cada uno con los episodios más conocidos y ha conseguido acercar sus fortunas y adversidades a un público adolescente del siglo XXI. «Buscaba una forma de hacer más atractiva la lectura de esta obra literaria para jóvenes de 14 años y se me ocurrió que la mejor forma era usar sus propios canales de comunicación», explica Aurelia, que lleva tres cursos en el centro de Torremolinos.

Perfiles con los personajes

Durante el segundo trimestre, los alumnos leyeron en clase el libro para familiarizarse con la historia y los personajes. Después, adaptaron el relato a las características de Twitter y durante dos semanas escenificaron el Lazarillo a través del ordenador convirtiéndose en los propios protagonistas. La condición: respetar las reglas ortográficas y evitar el lenguaje del SMS.

Una idea, asegura Aurelia, con la que los estudiantes nunca olvidarán la novela epistolar «porque ellos mismos han sido el Lazarillo, el Ciego o el Arcipreste». Los alumnos crearon perfiles con cada uno de los ocho personajes que aparecen en la novela, y cada uno de ellos seguía a los demás e iban interviniendo en la historia.

Resumir toda la novela, según explica la docente, no ha mermado la historia. «Hemos tenido que seleccionar lo más importante de cada tratado, pero se ve perfectamente la evolución de Lázaro a lo largo del tiempo, su relación con los distintos amos y las penurias que pasa a lo largo de su vida», opina la precursora de esta idea, que utilizó un programa para poder ordenar los 'tweets' siguiendo el guión del libro.

Aurelia asegura que siempre ha intentado innovar para despertar el interés del alumnado por lecturas obligatorias que a veces pueden resultar «algo espesas». «Los trabajos de evaluación no son motivadores, y pensé que había que encontrar estrategias más actuales para hacerlo atractivo», señala.

A principios de este curso, sus estudiantes crearon una revista sobre el Cid. «Después de leer el libro decidimos crear una publicación haciendo como si el Cid Campeador viviese en la actualidad, y los alumnos hicieron entrevistas a su mujer, Jimena, o al veterinario de Babieca; reflejaron en una noticia la batalla de Valencia; o inventaron anuncios sobre torneos, caballos y espadas», explica esta docente, que señala que siempre se sorprende con la creatividad que demuestran los alumnos cuando se les despierta un poco la imaginación. «Cuando hacen algo distinto, los alumnos se implican mucho más», afirma. El resultado con los dos libros ha tenido tanto éxito que ya preparan realizar una novela radiofónica, con efectos especiales sonoros, para el tercer trimestre con una de las 'Novelas Ejemplares' de Cervantes.

En Twitter, el Lázaro de los alumnos del IES Concha Méndez Cuesta finaliza su historia: «Al final, ignoré todos los rumores porque al fin y al cabo tengo casa y comida». O lo que es lo mismo, que no hay mal que por bien no venga. En el caso de las redes sociales, que tanta guerra suelen dar a padres y educadores, se ha convertido en esta ocasión en la mejor estrategia para enseñar con el hastag #Lazarilloiescmc.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos