Sando y Conacon se hacen con el contrato para construir el nuevo Rectorado de la UMA

Imagen del proyecto ganador, de los arquitectos Roberto Ercilla, Rubén Alcolea y Jorge Tárrago./SUR
Imagen del proyecto ganador, de los arquitectos Roberto Ercilla, Rubén Alcolea y Jorge Tárrago. / SUR

Las empresas malagueñas se imponen a otras siete firmas con una oferta económica de 15,3 millones de euros

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Las constructoras malagueñas Sando y Conacon se han adjudicado el contrato del nuevo Rectorado de la Universidad de Málaga. Su oferta se ha impuesto a otras siete grandes constructoras que se han presentado al proceso de licitación. La oferta de Construcciones Sánchez Domínguez, Sando SA y Conservación Asfalto y Construccción, Conacon, ha resultado la mejor valorada tanto por criterios objetivos como por la valoración según criterios automáticos.

Las obras salieron a licitación por un valor de 16,9 millones de euros (con el iva, el importe estimado del contrato es de 20,4 millones de euros). La oferta económica de Sando y Conacon es de 15.343.320 euros. El plazo de ejecución de la obra es de 22 meses, a contar desde la firma del contrato.

La Universidad de Málaga trasladará hasta este nuevo edificio los servicios centrales del Rectorado, ahora en el campus de El Ejido, así como la Gerencia de la UMA, que ocupa una planta del edifico histórico del Parque de Málaga, y el archivo general.

La UMA adjudicó a mediados de 2017 el proyecto del nuevo edificio a los estudios de arquitectos de Roberto Ercilla Abaitua, de Vitoria, y de los navarros Rubén A. Alcolea Rodríguez y Jorge Tárrago Mingo. Los tres arquitectos son docentes en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra. Cuenta también, como exigía el pliego de condiciones, con un equipo local, con el arquitecto Luis Gil-Delgado Díez, de NEOarquitectos.

El nuevo edificio se articula alrededor de dos patios, una imagen muy representativa para este tipo de edificios universitarios, desde la de Bolonia o Cambridge pasando por La Sorbona o Alcalá de Henares. La planta baja se destina para todo el funcionamiento administrativo, y la primera se reserva al rector y vicerrectores. Aunque el personal destinado ahora mismo en todos estos servicios es de unas 329 personas, el edificio deberá estar dimensionado para unos 350 trabajadores, atendiendo así a posibles crecimientos futuros. Los arquitectos plantean en su proyecto una zona de trabajo amplia y flexible, de manera que se propone un gran espacio abierto, con pocos compartimentos rígidos, y con una delimitación en función del área o servicio de trabajo. El proyecto incluye también la instalación de paneles fotovoltaicos.

Auditorio y Paraninfo

Junto al pabellón de Gobierno se levantará un auditorio al aire libre y un Paraninfo. El auditorio y los aparcamientos se integran en la pendiente del terreno. También el Paraninfo se sitúa contra el terreno, ligeramente excavado, de manera que se procura mitigar su mayor impacto volumétrico.

Tanto pabellón de Gobierno como Paraninfo se abren a un espacio pavimentado al norte, a modo de plaza pública, de manera que recogerá los flujos de personas que lleguen desde el bulevar o el propio metro y estará abierto al parque previsto más al norte. El Paraninfo tendrá aforo para 800 localidades, lo que lo convierte en el segundo de mayor capacidad de la capital, tras el Teatro Cervantes (1.104 localidades). El Paraninfo de El Ejido tiene 468 plazas.