El único ascensor de la estación del Cercanías del Centro, otra vez averiado

El único ascensor de la estación está en la boca situada en la calle Cuarteles./Sur
El único ascensor de la estación está en la boca situada en la calle Cuarteles. / Sur

Personas con discapacidad y usuarios con carritos de bebé se quejan por los continuos problemas que registra el elevador de la estación Alameda-Centro

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El único ascensor de la estación Alameda-Centro del tren de Cercanías vuelve a estar averiado, provocando un importante perjuicio para las personas con movilidad reducida y familias que viajan con carritos de bebé. Aunque la última parada de las líneas Málaga-Fuengirola y Málaga-Álora cuenta con tres bocas de acceso, sólo dispone de elevador la situada en la calle Cuarteles. Pero como si no lo estuviera porque, como vienen ocurriendo de forma periódica, otra vez tiene el cartel de 'averiado' desde hace varios días. «Es un problema crónico. No puede romperse el ascensor de forma permanente, y menos aún con el servicio que tiene esta estación. Si no lo arreglan de una vez por todas es por falta de voluntad», se queja el coordinador de la Agrupación de Desarrollo Málaga Accesible, Alfredo de Pablos. Desde este colectivo que defiende los derechos de las personas con discapacidad recuerdan que llueve sobre mojado porque las averías «son constantes», aunque ponen el acento en las dos semanas que la infraestructura permaneció fuera de servicio el pasado diciembre. «Es una falta de consideración enorme hacia las personas con discapacidad», denuncia De Pablos.

Los carritos de bebé tienen que usar las escaleras mecánicas.
Los carritos de bebé tienen que usar las escaleras mecánicas. / Sur

El mayor inconveniente de la falta de ascensor lo padecen los usuarios con problemas de movilidad, pero también quienes se desplazan con bebés. «He tenido que usar las escaleras mecánicas para poder salir y luego poder entrar a la estación con el cochecito de mi niño», denuncia Mayte Cabrera, una vecina de Cártama que suele desplazarse con asiduidad hasta la capital para llevar a su bebé al pediatra. De momento, ya lleva dos reclamaciones presentadas, a la que hay que sumar una tercera que formalizó su hermana un día que se encontró con el mismo problema. «Cada dos por tres está roto. Y cuando protestas lo único que ponen son excusas. Nadie te ayuda, y lo único que te recomiendan es que vuelvas a coger el tren y te bajes en la estación de Vialia (María Zambrano)», afirma. Aunque «con miedo de que vuelque el carrito», Mayte se las arregla en las escaleras mecánicas, pero peor lo tienen quienes viajan en silla de ruedas. De hecho, la avería del ascensor el pasado diciembre salió a la luz tras la denuncia de una mujer con movilidad reducida que estuvo casi tres horas en la estación Alameda-Centro sin poder salir hasta que entre varias personas lograron sacarla.

Cartel de averiado.
Cartel de averiado. / Sur

«Podemos entender que se produzca una avería puntual, pero no que sean continuas», critica De Pablos, quien más allá de los problemas del ascensor también muestra su malestar por la «generalizada falta de accesibilidad del Cercanías de Málaga, ya que las rampas de acceso al único vagón accesible de cada convoy quedan por encima del bordillo en varias estaciones y, por regla general, no se acercan lo suficiente al andén, por lo que las sillas de ruedas no pueden superar ese hueco».

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