Guillermo Díaz: «Tenemos que desterrar la imagen de que el taxi está obsoleto»

Guillermo Díaz, en la sede de Aumat. /Migue Fernández
Guillermo Díaz, en la sede de Aumat. / Migue Fernández

El nuevo presidente de Aumat, la asociación mayoritaria del taxi, aboga por unificar y profesionalizar el gremio para seguir siendo competitivos

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Guillermo Díaz toma este jueves las riendas de la Asociación Unificada Malagueña de Autónomos del Taxi (Aumat) tras ganar las elecciones celebradas el martes en el colectivo más representativo del sector en la provincia. Un paso al frente que da con una corta vida al volante (se dedicaba a la carpintería en una empresa hasta que la crisis le llevó al taxi en diciembre de 2013) pero intensa, ya que hasta hace unas semana presidía Élite Taxi Costa del Sol. Su principal reto en este mandato es «la unificación y profesionalización del taxi en la provincia», sin apartar la mirada al conflicto con los vehículos de arrendamiento con conductor (VTC). «Uber y Cabify no son un problema; el problema es la competencia desleal que ejercen», afirma.

 

¿Qué le lleva a dejar una asociación como Élite Taxi Costa del Sol para presidir Aumat? 

–Pues ver que ya habíamos cumplido objetivos pero que siendo una asociación minoritaria había proyectos que no podíamos hacer realidad. Por eso decidimos entrar en una organización con más peso y renombre como es Aumat a la hora de hablar con las instituciones y también para intentar transmitir que con unidad se pueden conseguir más logros y más rápido, porque el sector está muy dividido y para hablar con las administraciones es mejor hacerlo con una sola voz.

Un 'pero' que siempre se han puesto desde el propio gremio en todas sus reivindicaciones es precisamente esa falta de unidad, que cada uno hace la guerra por su cuenta. 

–La unidad del sector es clave, no sólo para reivindicar, sino también para seguir avanzando en la modernización y profesionalización, e incluso para cerrar acuerdos comerciales bajo un mismo nombre. Afortunadamente, eso ha ido cambiando y vamos tomando conciencia de que para mejorar el servicio y seguir siendo competitivos debemos entendernos y trabajar conjuntamente.

¿Cuál es el primer reto que pretende abordar? 

–Retomar los contactos con la Junta de Andalucía para lograr un acuerdo en cuanto a la regulación de los VTC, porque es donde mayor competencia desleal sufrimos.

¿No se está mirando demasiado a los VTC en lugar de en mejorar el taxi? 

–El taxi va mejorando día a día. El taxi de Málaga se ha posicionado como uno de los mejores de España gracias a la modernización de su flota y a que estamos sacándole partidos a las nuevas tecnologías con 'apps' que nos ponen en contacto con el usuario y que no se estaban utilizando.

La imagen del sector tampoco es la mejor...

–En ese aspecto queda mucho por hacer para seguir mejorando y desterrar esa sensación de que el taxi está obsoleto. Tenemos que desterrar esa imagen. La realidad es que aquí no es así. El taxista está poniendo de su parte con muchas mejoras, renovando la flota, incorporando vehículos adaptados, generalizando el cobro con tarjeta. Esa mala imagen hay que intentar borrarla día a día, pero es cierto que somos muchos y, como en cualquier profesión, hay de todo.

Habla de llegar a acuerdos en la regulación de los VTC. ¿Cómo?

–Lo que único que pedimos es que se cumpla la ley, no hay más. Si hay muchos o pocos ya se abordará, pero lo primero es evitar esa competencia desleal. Los VTC tradicionales han existido desde hace varias décadas en la Costa del Sol y han ido evolucionando a la par nuestra cumpliendo la ley. El problema está en las nuevas plataformas.

¿Uber y Cabify son el principal problema del taxi? 

–Uber y Cabify no son un problema; el problema está en la competencia brutal y desleal que realizan. Que existan no es un problema, ni que haya 300 ó 400 coches; es que lo hacen al margen de la ley.

¿La exigencia de que los VTC se contraten con un tiempo de antelación sigue siendo una línea roja? 

–Por supuesto. Si sólo pueden trabajar bajo precontratación, la única forma de medirlo es con tiempo. No pedimos que se haga con un día de antelación como se hacía antes, pero sí con un mínimo de 15 minutos, que es el tiempo que están fijando otras comunidades como Cataluña o Valencia.

¿Cuál es su principal objetivo en el que se va a poner a trabajar desde hoy? 

–La unificación y profesionalización del sector.