Greenpeace advierte de que la temperatura en Málaga sube por encima de la media global

Los responsables de Greenpeace posan frente al 'Rainbow Warrior', atracado estos días en el Muelle 2. /Germán Pozo
Los responsables de Greenpeace posan frente al 'Rainbow Warrior', atracado estos días en el Muelle 2. / Germán Pozo

El aumento de 1,3 grados en los últimos 30 años constata para la organización un situación de «emergencia climática»

MATÍAS STUBERMálaga

La temperatura en Málaga no ha dejado de subir según los registros de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). En los últimos 30 años, la media de la capital se ha elevado en 1,3 grados. Esta subida es superior a la de otros países y sitúa a Málaga por encima del aumento a nivel global para el mismo espacio temporal. Es la advertencia que ha lanzado este lunes la organización ambientalista Greenpeace desde la propia capital. El 'Rainbow Warrior' (Guerrero de arcoíris), buque insignia de esta reconocida ONG que opera a nivel mundial, permanece atracado hasta el miércoles en el Muelle 2 del Puerto. Esta mañana, han comparecido algunos miembros de la tripulación para ofrecer las pautas de su último decálogo centrado en Andalucía: 'Cambia la energía, no el clima'. Tatiana Nuño, responsable de estudios climáticos de Greenpeace, ha explicado que el aumento de la temperatura a nivel global es de 1 grado, lo que «sitúa a Málaga por encima de la media».

Nuño, que ha hablado de Málaga como «una ciudad especialmente vulnerable al aumento de temperaturas», ha calificado la dilatación de 1,3 grados de «muy preocupante». «Las temperaturas globales en Málaga han aumentado un grado y en Málaga lo han hecho todavía más. Es un aumento que afecta al turismo y al resto de la economía». En este contexto de vulnerabilidad, Nuño ha afirmado que la capital se encuentra en una situación de «emergencia climática».

Tatiana Nuño, responsable de clima de Greenpeace.
Tatiana Nuño, responsable de clima de Greenpeace. / Germán Pozo

Si se observa el mapa de España, hay un evidente calentamiento urbano en Málaga que es mayor en proporción a otras ciudades. Manuel Megías, meteorólogo y jefe de los servicios de meteorología de Canal Sur, ha acompañado a los responsables de Greenpeace en su estancia en la capital. Las conclusiones expuestas por él van en la misma línea, poniendo, eso sí, el foco en la subida de la temperatura media dentro de un espacio temporal que considera reducido: «Estamos hablando de 30 años. Es un periodo de tiempo bastante corto».

El problema estaría, entonces, en una manifiesta incapacidad del entorno para adaptarse a esta nueva situación: «Si tenemos una ganancia de la temperatura media de 1,3 grados a lo largo de 150 años, el medio y el entorno se adapta a ese cambio y las repercusiones pueden ser menores. Si ese aumento se acelera, la capacidad de adaptación del medio disminuye de forma considerable». ¿Qué significa eso en el caso concreto de Málaga, según Megías: «Si la temperatura media ha subido 1,3 grados en 30 años, la adaptación va a ser complicada».

Para Greenpeace, Málaga representa, sobre todo, un entorno turístico. Si las proyecciones para el futuro apuntan a un nuevo ascenso (2,4 grados para 2015), la primera industria de la provincia podría estar en peligro. «Un ascenso de temperatura por encima de los 2 grados cambia radicalmente el paisaje. En un entorno como Málaga, que es evidentemente turístico, se puede poner en peligro al turismo», ha sentenciado Megías.

Soluciones

«Lo mejor de todo es que aún estamos a tiempo de actuar y solucionar en cierta medida esos escenarios futuros». Una declaración de intenciones que, según Nuño, debe enganchar en Málaga en dos grandes sectores: el transporte y el sector eléctrico. Aquí estarían, según Greenpeace, los principales causantes del aumento de temperatura en la capital. «Los principales focos de emisiones son el transporte y el sector eléctrico. Es algo que confirma el propio Ayuntamiento».

Para Greenpeace la solución está en una auténtica revolución en el modelo energético. El énfasis total debería estar puesto en las energías renovables. Y, en consecuencia, en la eliminación de los combustibles fósiles. Su emisión a la atmósfera es el principal propulsor del efecto invernadero en las ciudades y grandes urbes. De esta manera, Nuño ha solicitado la erradicación de los coches de gasolina y diésel para la próxima. Una medida que siempre genera polémica por su dificultad de implantar y por el perjuicio que puede suponer para las clases medias.

En última instancia, Nuño ha apelado también a la Junta de Andalucía y ha insistido en que su presidente, Juanma Moreno, debe llevar a la práctica la Ley de medidas frente al cambio climático que aprobó el Parlamento el pasado mes de octubre, antes de que se produjera el cambio político en la Junta.