«El que diga que estamos en una guerra contra la droga, miente»

Antonio Escohotado, en el patio del Hotel Molina Lario./ Migue Fernández
Antonio Escohotado, en el patio del Hotel Molina Lario. / Migue Fernández

Antonio Escohotado, autor de 'Historia general de las drogas' saluda el paso de Canadá, pero lo ve como «experimento» tras un siglo de prohibición

José Vicente Astorga
JOSÉ VICENTE ASTORGA

La tarde antes Antonio Escohotado recibió frente a un auditorio entregado el premio Libertad que concede el Club Liberal 1812, una rotunda jábega de metal que prometió con ironía agradecida destinar a pisapapeles. Por la mañana, además de hueco para la entrevista, debe comentar para un medio digital el Madrid-Levante. Su hijo Jorge, que administra en redes el caudal creativo de 'Escota', no le quita ojo para que llegue a tiempo al local donde televisan el partido. Demasiada premura para el filósofo –77 años muy vividos– y que además necesita fumar sin pausa. La calle forzosa para el primer pitillo tras el desayuno tiene el hilo musical insólito de la beatificación del padre Arnaiz. Es su primera entrevista exprés con voces de coro sacro que compiten con su voz, pero se le ve cómodo.

Usted se declara ateo, pero veo que respetuoso y tolerante con las manifestaciones religiosas. Es raro. Ya sabe que en España, como decía Baroja, se va siempre detrás de los curas, unos con un cirio y otros con un palo...

–Pero recuerde que Unamuno decía que ese hunos es con hache, que es algo que se suele olvidar.

No ha estado nada mal la semana en alegrías para un filósofo que además es icono de la legalización de la droga: en Canadá se empieza a vender la marihuana, y aquí el Gobierno volverá a hacer obligatoria la Filosofía en el bachillerato.

–Pues sí. Lo de Canadá... imagine, una de las grandes potencias económicas del mundo, cambia bastante las cosas. Y lo de la filosofía...lo fundamental no es que esté en el programa de estudios, si no qué pensadores son los que se van a estudiar. Han ido quitando a Aristóteles, a Hegel, a Kant y al mismo tiempo metiendo medianías como Althusser, Focault, Nietzsche, Schopenhauer... pensadores de cuarta fila. No sé cómo Descartes, que además de filósofo era un gran matemático, se ha mantenido.

Con la legalización que abre Canadá, ¿estamos en el principio del fin de una parte importante de la narcoeconomía en tantos países?

–El vaticinio no es lo mío, pero creo que aquí no estamos más que ante un experimento de la prohibición en la que el mundo lleva cien años. Pero bueno, ya es hora de que en España avancemos. ¡Con el suelo y el sol que tenemos! Se podrían crear cien mil o 150.000 empleos inmediatamente, los recursos en las arcas públicas podrían aumentar, pero claro, siempre que haya garantía jurídica, que no pase como ha pasado con los clubes de fumadores, que un juez cerraba uno aquí y en otro sitio lo permitía, arruinando a treinta. En Barcelona, por cierto, hay más de mil. Cualquier normalización beneficiará a todo el país. Piense que en Holanda, donde el consumo está legalizado, se consume un veinte por ciento menos de marihuana que en España. Eso es algo que el prohibicionista no quiere escuchar. Y ese 20 por ciento mide exactamente el poder y la influencia que ejerce la prohibición sobre el consumo. Es como si hubiera revistas prohibidas o cualquier otro artículo, habría una proporción de venta sólo por eso.

La legalización de otras drogas más agresivas que la marihuana y el hachís...

–Esa distinción entre drogas duras y blandas es falsa. Es como decir agua del grifo, agua bendita o agua pesada. Son el mismo H2O, ya sea agua bendecida por un obispo o sacada de una central nuclear.

Pero reconozca que su capacidad de autocontrol y la serenidad intelectual con la que ha experimentado con la droga no es lo común. Muchos van a calzón quitado.

–¡Claro que se puede ir a calzón quitado! Siempre que haya amor propio y conocimiento, claro. Son las mismas condiciones que para conducir un coche o pilotar un avión. ¿Quiénes son los kamikazes sino conductores con ánimo suicida? Pues lo mismo se comportan algunos ante el consumo de droga. La toman para castigarse ellos o hacer daño a los demás. El yonqui, por ejemplo, es un farsante, es el prototipo de la antirreciprocidad: que todos hagan algo por mí cuando yo nunca estoy dispuesto a hacer nada por los demás, aunque papá y mamá piensen que el chico o la chica tenía una atracción irresistible a una sustancia, como si fuera un pegamento imedio insalvable del que no podía escapar. Si los padres quieren creerse eso, que se lo crean, pero que sepamos no había un solo yonqui antes de la prohibición, eso que quede claro. En latín y griego hay como una decena de palabras para referirse al alcohólico, pero no encontrará ninguna para las otras drogas. En Roma, el opio era la droga más extendida. El emperador Marco Aurelio se desayunaba todos los días con una haba de Egipto de opio. En latín no hay palabra para opiómano. La prohibición es una cosa del año 14 del siglo pasado en Estados Unidos, pero el mundo no se ha creído la cruzada americana contra las drogas hasta el año 71, tras aquella convención mundial sobre sustancias psicotrópicas instada por Nixon. Veinte años después, en los 90, estamos como ahora, en un armisticio. El que diga que en España, Francia o EE UU hay guerra a las drogas, miente. Sí, los correos van a la cárcel..un simulacro, o sea, esa guerra fue fuerte hasta los 90 y a partir de ahí se ha metido en sus surcos, morirá entre susurros, como la guerra de las brujas, la guerra contra los librepensadores... Todo este tipo de delitos y víctimas tienen en común el hecho de que no hay un querellante. No es como cuando roban o agreden y la víctima va a la comisaría. Aquí no hay denunciantes voluntarios. Nadie va a la policía para decir: oiga, me han querido vender cocaína.

–¿Ve el campo de Gibraltar como un próximo Sinaloa ibérico?

–La gente va a seguir fumando chocolate y lo que hacen ahí es tener lanchas para moverlo. Ketama tiene un derecho público reconocido por el Gobierno marroquí de poder cultivas hachís, y otras regiones no lo tienen.

–¿Veremos antes denominaciones de origen de marihuana española?

–Bueno, es que muy diferente. Probablemente la droga más dura ahora sea el paracetamol. Es la más consumida. Es un analgésico lo bastante débil como para que el proteccionista se lo trague. Va en pastillas de 0,6 gramos. Cuatro de esas suelen ser lo normal, seis son hepatóxicas y ocho provocan además muerte en el hígado. En el alcohol la proporción es muy estrecha. La gente se toma dos o tres copas de más, pero si toma seis está muerta. ¡A ver quien se toma diez güisquis seguidos! Directo al hospital. En cambio la marihuana, la cocaína, la heroína, el éxtasis... todas tienen márgenes de seguridad muy amplios. En el paracetamol es dos a uno, En las otras puede ser 20 o 30 a uno. No hay un solo caso de intoxicado por marihuana en todo el planeta.

«La gente que estamos ya cerca de la hecatombe física tenemos que escuchar de los nietos cosas inauditas de la guerra»

Argumenta que el marxismo del que reniega al menos ha sido un mecanismo corrector de la democracia. ¿Cómo ve los movimientos que reclaman derechos para los animales, los vientres de alquiler...?

–Eso es izquierda centrifugada, como dice Savater. Otra vez me pilla de profeta, y no valgo para eso. Voy observando, pero difícil

–¿Le sorprende que le siga tanta gente joven, como si fuera ese guitarrista veterano que quiso ser?

–Sí. Me sorprende la media de edad de la gente que va a las charlas, por debajo de los 25.

–¿Señal de que el pensamiento crítico no desaparecerá?

–¡El pensiero debole! Ese pensamiento blandito del sí pero no no pero sí, eso si es que no les enseñan infamias y les cambian la historia.

–¿En Cataluña se ha dado el primer caso moderno cercano a gran escala de lavado de cerebro?

–Pues sí. Es un pueblo entero y llevan 30 años. Encima tienen el refuerzo condicionado de la TV3. Por ahí podrían haber actuado. ¿Rebelión? Rebelarse es otra cosa ¡Estoy deseando de que haya elecciones! El pueblo español tiene muy claras las cosas y que lo que se ha hecho ahora para que mande quien manda es una movida para impedir unas elecciones. Se han conchabado los de siempre para mantener el turnismo de Cánovas y Sagasta, para evitar que se rompa el bipartidismo, algo que les preocupa tanto que han montado esta especie de operación de abuso de la ley, gobernando en franca minoría. Yo me quedo flipando. Un enjuague para mantener a la casta política.

El filósofo y ensayista recibe en Málaga el premio Libertad cuando disfruta de una renovada proyección de su extensa obra gracias a Internet

Franco y su anunciado segundo entierro han echado a andar la máquina del tiempo hacia atrás...

–Es una excusa para distraer la atención. Y llevárselo al centro de Madrid es de coña. La gente que estamos ya cerca de la hecatombe física tenemos que escuchar de los nietos cosas inauditas de la guerra... Cosas que saben de quinta mano, analfabetos. Desde Zapatero, el peor que ha habido después de Fernando VII. Luego Rajoy nos ha traicionado en todo.

–¿Sigue crítico con la Ley de Memoria Histórica?

–Es una ley de desmemoria. Siempre lo he dicho: construida por unos analfabetos para hacer valer construir una versión que nunca fue. Me asombra que unos profesores de historia en vez de mandar a la mierda a Zapatero, le dijeran, vale, yo le monto una historia si me das dinero, yo te monto una campaña de memoria.

–¿Le colaron un gol por la escuadra a la ministra con el sindicato de prostitutas? ¿Puritanismo feminista?

–Es otra memez del pensamiento débil. Con mala fe solo pueden salir chorradas.

-Creo que se va a volver a ver con Pablo Iglesias. ¿Qué le va a pedir?

–No lo sé. Se ha hecho vecino mío, lo que pasa es yo tengo un chalé de 200.000 euros y el suyo vale 800.000. Vaya, él que tenía que estar en Vallecas para disfrutar con el rencor de clase. ¡Menuda diferencia! Se cree capaz de pagar treinta años de hipoteca mínimo.

–¿Iglesias está en fase decreciente como adolescente político?

–Pues no sé. Es muy desenvuelto. Mucho más que Monedero, pero todos son tan triviales, tan superficiales. Es una pátina, un barniz lo que tienen de pensamiento y cultura. ¡Que dios nos coja confesados!.

–¿Qué le parece que sus impuestos sirvan para un futura renta básica?

–Eso no va a llegar. El único país donde había medios para implantarla, Suiza, ha votado en contra. Es desmoralizador que las personas puedan tener ingresos seguros sin hacer nada. Es una locura. Entonces, ¿para qué mandamos a los niños a la escuela? ¿Para qué?

El pensador abstemio de ataduras que ajustó cuentas al marxismo

Con el tercer tomo de 'Los enemigos del comercio. Una historia moral de la propiedad' volvió hace dos años al candelero. Tiene lectores que le retiraron el saludo tras este ajuste de cuentas al marxismo en tres tomos en el que ha empleado casi 20 años. «En 60 o 70 países se intentaron regímenes comunistas y el resultado fue lo siguiente a peor», dijo ante el público de Málaga, al que ilustró sobre anécdotas del «sablista» Marx y al que desmonta sus ideas. Aquel 'hippy' experto en Hegel que fundó Amnesia en Ibiza en 1976 y donde no paraba de «sacudir camas» sigue abrazado a la insumisión intelectual, alejado siempre de recetas precocinadas para pensar. Y de los médicos