Decretan el cierre por segunda vez en lo que va de año de la mayor discoteca de Nerja

La discoteca está situada en la calle Antonio Millón de Nerja./
La discoteca está situada en la calle Antonio Millón de Nerja.

El establecimiento supera en 21 decibelios el límite máximo de ruidos, por lo que se enfrenta a una nueva multa de entre 12.000 y 300.000 euros

EUGENIO CABEZAS

El Ayuntamiento de Nerja sigue con su firme idea de que la zona de la movida nocturna de la plaza Tutti-Frutti y los alrededores no se conviertan en un nuevo caso Ipanema, como el que condenó en 2008 al Consistorio de Vélez-Málaga al pago de una indemnización que supera los cinco millones de euros por no atajar los problemas de ruidos que soportaron durante más de una década, entre los años noventa y comienzos de los dos mil, los vecinos del entorno de El Copo, en Torre del Mar.

Por este motivo, desde que se conoció aquella sentencia que aún colea, pues los residentes todavía no han cobrado todas las indemnizaciones, el Consistorio de Nerja, siguiendo el dicho de «cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar», inició una campaña exhaustiva para controlar el exceso de ruidos de los más de veinte establecimientos, entre bares de copas, terrazas y discotecas, que hay en la zona de la barriada de El Chaparil.

Tras decretar media docena de cierres temporales de otros tantos establecimientos en este entorno en los últimos cinco años, por excesos de ruidos, y después de que en abril pasado ya ordenase un primer cierre cautelar de la mayor discoteca del municipio, situada en la calle Antonio Millón, desde la madrugada del pasado domingo el establecimiento vuelve a estar cerrado al público de manera cautelar por segunda vez en lo que va de año por el mismo motivo: superar los límites de emisiones de ruidos.

En esta ocasión, tras realizar una segunda medición por parte de los técnicos de la Diputación, ya que el Ayuntamiento no dispone de equipos especializados, después de recibir nuevas quejas vecinales, el informe establece que el local supera en 21 decibelios el límite máximo permitido de sonoridad que puede registrarse en el interior de las viviendas de los vecinos situados encima de la discoteca. En concreto, el sonómetro arrojó un resultado de 71 decibelios.

El cierre se ordenó en la madrugada del pasado domingo, sobre las 5.00 horas, cuando varias patrullas de la Policía Local se personaron en el establecimiento para notificárselo a los dueños, procediendo al desalojo de la discoteca, que en ese momento registraba un lleno casi absoluto, con un millar de personas en su interior.

La concejala de Comercio y Aperturas, Nieves Atencia (PP), explicó ayer a SUR que la normativa andaluza, recogida en el decreto 6/2012, establece que siempre que se supere en más de seis decibelios este límite de 50, el Ayuntamiento «está obligado a actuar con un cierre cautelar y a abrir un expediente sancionador», que en esta ocasión tiene además el agravante de que el propietario es reincidente, por lo que la multa superara, con toda seguridad, la cuantía fijada ya el pasado mes de abril, de 12.500 euros.

Denuncias vecinales

En concreto, la normativa establece que, por sanciones muy graves, pueden oscilar entre los 12.000 y los 300.000 euros. «Aún no sabemos la cuantía, la decidirán los técnicos municipales, pero nuestro afán no es recaudatorio, solo queremos conjugar el ocio nocturno y el negocio con el derecho al descanso de los vecinos», manifestó la edil nerjeña. «Cuando hay denuncias vecinales, como en este caso, tenemos que actuar», dijo.

La edil nerjeña detalló que los problemas de ruidos en esta discoteca se están originando, al parecer, por los sistemas de refrigeración. «Ahora tienen que arreglar la situación, y traer al Ayuntamiento un informe con una nueva medición, después iremos a comprobarlo y, si todo está bien, podrán reabrir», añadió Atencia.

Desde la empresa propietaria del establecimiento dijeron que procederán a subsanar los problemas de ruidos en los sistemas de refrigeración y lamentaron que este cierre cautelar se produzca en pleno verano.