Albert Rivera insta a Ciudadanos a «ganar en Andalucía» para gobernar España

Albert Rivera, con Juan Marín y otros diputados andaluces, ayer en Málaga./Francis Silva
Albert Rivera, con Juan Marín y otros diputados andaluces, ayer en Málaga. / Francis Silva

Susana Díaz sigue sin dar pistas sobre la fecha: «A mí, esto de los ultimátum, las rupturas a plazo, me parecenun poquito feas»

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, eligió Málaga, una ciudad con vinculaciones familiares porque su madre es de esta provincia, para enfundarse el traje de campaña cara unas elecciones andaluzas que quiere que le sirvan de despegue para conquistar el Gobierno de España. Rivera evitó reclamar a Susana Díaz un anticipo electoral, aunque no hizo falta porque su decisión de romper con el PSOE en Andalucía es una estrategia evidente de dejar el camino expedito a la presidenta de la Junta para que convoque este otoño. Rivera sí exigió de forma explícita a Pedro Sánchez comicios al mismo tiempo y también a Quim Torra en Cataluña. Contra ambos dirigentes y Pablo Iglesias dirigió todos sus dardos. «Hay un señor que gobierna con quienes quieren liquidar España», aseveró.

Las andaluzas serán «pronto» aunque sean en marzo, vino a decir para desmentir a la propia presidenta de la Junta, que le acusó de nuevo ayer de meterle prisa por su interés de medirse cuanto antes con el nuevo líder del PP, Pablo Casado. Lo que sí admitió el dirigente naranja es que Andalucía es un objetivo prioritario, un campo de ensayo para ganar en España, y pidió a los suyos un esfuerzo para un buen resultado en esta Comunidad. «Para ganar en España hay que ganar en Andalucía», sostuvo ante un abarrotado salón de un hotel junto a la estación María Zambrano.

El mitin fue programado como colofón a la reunión del comité ejecutivo nacional de Cs para formalizar el fin de la alianza de tres años y medio con el PSOE en Andalucía. Rivera respaldó la alianza y también la ruptura: «Habéis hecho lo correcto, no quedarse de comparsa dentro como hizo IU», en alusión al pacto de gobierno de la anterior legislatura. Rivera desveló con esta frase que Cs no quería verse despedido como le pasó a IU cuando Díaz convocó de manera sorpresiva las elecciones en enero de 2015.

Adelantándose al desplante, Cs busca contentar a ese voto de centro derecha que no ve bien que diera oxígeno al PSOE. Cs medirá fuerzas también con el PP, partido al que busca adelantar en Andalucía. Los populares han hecho explícita su propia aspiración de gobernar con Cs y lograr el vuelco político en Andalucía si ambos suman mayoría y aunque no gane las elecciones.

Rivera trasladó ayer que sus planes son otros, que Cs sea el ganador de la derecha y el partido que desbanque a Díaz de San Telmo. «Este partido hoy es la esperanza de cambiar esta maravillosa tierra después de 37 años», dijo en alusión a los años que lleva gobernando el PSOE en esta comunidad. «Es demasiado tiempo, yo tengo 38, a mí se me ha hecho largo», añadió con ironía. «Otros andaluces no conocen otra cosa, hay que darles la oportunidad de conocer otra cosa», insistió.

El líder de Cs remarcó sobre todo que Andalucía, a la que piropeó varias veces, es la llave para gobernar España, su meta principal. Andalucía «tiene que ser el empuje, la llave que impulse el cambio en toda España», arengó.

Rivera centró su discurso en arremeter con dureza contra Pedro Sánchez, al que le pide que convoque elecciones con las andaluzas. «Si está tan convencido de lo bien que lo está haciendo, que ponga las urnas, que nos deje votar, a ver si los españoles legitiman ese pacto» con Quim Torra y Pablo Iglesias, a quienes acusa de «querer destruir España». A Torra también reclamó convocar elecciones para constatar si sigue teniendo los apoyos que dice. Se presentó como el único capaz de liderar la oposición frente a un gobierno «chollo» para los separatistas catalanes y débil para mantener España en la senda del crecimiento. «Si sube los impuestos nos va a tener en contra», advirtió.

El mitin del portavoz y candidato de Cs en Andalucía, Juan Marín, también sonó a precampaña. Reiteró haber roto el pacto con los socialistas por el incumplimiento de 15 puntos sobre regeneración democrática del documento firmado para que Díaz fuera presidenta en 2015 tras 81 días de bloqueo de la oposición. «Susana Díaz no cumple cuando le pedimos que se acaben los chiringuitos de enchufados, los dedazos y los privilegios», afirmó.

La presidenta respondió vía Canal Sur Televisión a Rivera y Marín: «Es evidente que a Rivera le preocupa otra cosa, su batalla y su campaña frente a Casado. Yo creo que ni siquiera a Marín, sino que Rivera tiene prisa en esa carrera con Casado para ver quién llega antes para quedarse mejor posicionado dentro del electorado de la derecha», dijo antes de apostillar: «A mí, esto de los ultimátum, las rupturas a plazo, me parecen un poquito feas». Díaz no dio ninguna pista sobre la fecha electoral. Todo lo contrario. Insistió en que no es una prioridad «en estos momentos».

Activistas de Femen abuchean al líder de Ciudadanos

Dos activistas del colectivo Femen irrumpieron al comienzo del acto de Albert Rivera en un hotel de Málaga y abuchearon con gritos al líder de Cs. Las dos mujeres, desnudas de cintura para arriba, querían protestar contra el presidente del partido naranja por su defensa de la gestación subrogada. Las activistas gritaron «¡Nuestro cuerpo no se vende! ¡Nuestro cuerpo no se alquila!». Los presentes acallaron sus gritos con otros de «¡presidente, presidente!» dirigido a Rivera. Las dos mujeres fueron desalojadas del salón sin que algunos de las últimas filas se dieran cuenta de su presencia.

La irrupción de las dos activistas no fue el único contratiempo de Rivera en Málaga. El líder de Cs tenía previsto realizar el mitin de inauguración de la precampaña andaluza en el Paseo de la Farola, un lugar emblemático de Málaga. La previsión de lluvias y tormentas en la Costa del Sol para la mañana hizo desistir a la organización de hacerlo en el citado paseo y cambió el lugar por el hotel Barceló, ubicado en la estación de trenes María Zambrano. El que la previsión de lluvias estuviera señalada como 'alerta naranja' por los servicios meteorológicos propició más de una broma al coincidir el color con el del partido.

Rivera además se hizo esperar casi media hora en el salón donde estaba programada su intervención y no por voluntad propia, sino por un corte de luz.

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