La muralla da la cara

El Ayuntamiento iniciará este verano la recuperación de un nuevo tramo del cerco musulmán de la ciudad, entre las calles Arco de la Cabeza y Pozos Dulces

JESÚS HINOJOSA| MÁLAGA
Aspecto del trazado de la antigua muralla, junto a la capilla de las Penas. / C. MORET/
Aspecto del trazado de la antigua muralla, junto a la capilla de las Penas. / C. MORET

Aparece y desaparece como el Guadiana pero, poco a poco, gracias al interés del Ayuntamiento y de los promotores por conservar los restos del pasado de la ciudad, la muralla musulmana puede ser contemplada en más puntos de su trazado. Uno de los que se va a poner en valor a lo largo de este año es el localizado en la trasera de los números 28, 30 y 32 de la calle Carretería, en la confluencia de las calles Arco de la Cabeza y Pozos Dulces. El Consistorio ha escogido a la empresa Quibla Restaura para rescatar el aspecto primitivo de esta parte del cerco defensivo que construyeron los árabes en el siglo XI y que diferentes proyectos urbanísticos han recuperado. Su trazado marcó lo que hoy se conoce como Centro Histórico, el círculo comprendido por la Alcazaba, la plaza de la Merced, la calle Álamos, Carretería, pasillo de Santa Isabel, la zona de Atarazanas y la plaza de la Marina.

La intervención en Pozos Dulces restaurará la parte de la muralla situada junto a la nueva capilla de la Cofradía de las Penas. Sobre ella están apoyadas las partes traseras de los edificios de Carretería, pero esto no será obstáculo para que el tramo de cerco conservado pueda lucir en todo su esplendor tras la obra, valorada en 85.500 euros.

Limpieza

Tiene un plazo de ejecución de cinco meses y consistirá, por un lado, en la limpieza de todos los restos de edificaciones que han quedado adosados al muro y, por otro, en la reintegración de algunas partes para que el volumen de la pared sea más homogéneo. No obstante, según fuentes cercanas al proyecto, esa labor de reconstrucción se hará de tal forma que pueda diferenciarse la zona antigua. El volumen primitivo quedará más saliente que la parte reintegrada. La Gerencia Municipal de Urbanismo prevé que los trabajos puedan comenzar en julio, para acabar a finales de este año.

Varios son los proyectos públicos y privados que en la última década han rescatado tramos de la muralla musulmana de Málaga. De entre todos destaca el que el Consistorio emprendió en los números 62 y 64 de la calle Carretería, donde se pudo descubrir la altura original del cerco. No obstante, la reconstrucción de su enfoscado motivó cierta controversia, al no ser aceptado por algunos expertos.

Herederos de aquel proyecto son los que se han ejecutado y todavía se realizan en obras de rehabilitación y construcción de edificios. Así, en los sótanos del inmueble que se ha restaurado en la esquina de la calle Alcazabilla con la plaza de María Guerrero ha aparecido el arranque de una de las torres. Restos muy parecidos se han encontrado también en una antigua casona de la calle Medina Conde, junto a la entrada a la calle Granada, y en el edificio que el Consistorio reforma en la plaza del Teatro para que albergue el Centro de Estudios Marroquíes. Asimismo, los arqueólogos trabajan para descubrir partes de la muralla en un solar existente entre las calles Beatas y Álamos, donde está prevista la construcción de una residencia de estudiantes.

Pero el hallazgo más singular de los que se van a poder contemplar en los próximos años está situado en los bajos del hotel que se levanta en el número 7 del pasillo de Santa Isabel. Aquí se ha encontrado no sólo un tramo de 50 metros de la muralla, sino también del muro interior al que estaban adosadas las casas. De este modo, se va a recuperar parte del camino de ronda que rodeaba a la ciudad.

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