Mujeres del XIX: el espejo donde mirarse

Presentación de la recreación teatralizada. /SUR
Presentación de la recreación teatralizada. / SUR

El IAM y la asociación Eventos con Historia rescatan cinco nuevos perfiles de pioneras en una recreación teatralizada que tendrá lugar el jueves en el cementerio histórico de San Miguel

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

No hacer falta irse tan atrás en la historia par darse de bruces con una época en la que la mujer sólo podía aspirar a ser ama de casa o maestra. La promoción profesional y laboral, y con ello la personal, eran una quimera en una sociedad marcada en exclusiva por la visión masculina de las cosas. Los acontecimientos, los relatos o los hitos históricos se han ido trasladando por generaciones sin el concurso de esa mitad de la sociedad que también contribuyó a su avance aunque fuera desde la retaguardia.

Y en la Málaga del siglo XIX ese fenómeno no fue una excepción: aunque hubo mujeres extraordinarias que con sus ejemplos abrieron camino a las que vinieron detrás, sus biografías han quedado hoy en la sombra. Rescatarlas es precisamente el reto común de la iniciativa que el año pasado pusieron en marcha con gran éxito el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) junto con la asociación Eventos con Historia y la colaboración del Cementerio Histórico de San Miguel, convertido en el escenario de esta vuelta al pasado que constituye la segunda edición de 'Mujeres con Historia'.

«Todas estas mujeres fueron modelos femeninos de primer nivel y hoy pueden seguir siendo referentes, sobre todo para las niñas», ha destacado esta mañana la coordinadora del IAM en Málaga, María del Carmen Moreno, a la hora de presentar a las cinco nuevas protagonistas de esta actividad que se celebrará en dos pases: el primero este jueves a las 20.00 horas en el mencionado camposanto y el segundo en una fecha aún por determinar, el próximo mes de septiembre. Las invitaciones están disponibles en los Centros de Información Municipal a la Mujer de la Provincia y el aforo está limitado a 100 plazas.

La caída de la tarde se convierte, una vez más, en el aliado perfecto para este «viaje en el tiempo», tal y como plantea el responsable de la asociación, Eduardo Nieto. Artífice de un buen número de actividades teatralizadas en el camposanto, el historiador rescata para esta ocasión la vida de cinco mujeres cuyos restos reposan allí y que tuvieron una relación muy estrecha con Málaga, bien por cuna o bien porque fue aquí donde se hicieron grandes: Sor Teresa Prat, las faeneras, Sabina Muchart, Rosario Soler y Carolina Rubio son las protagonistas de esta nueva entrega de 'Mujeres con Historia' y vienen a sumarse a las otras cinco que el pasado año se convirtieron en espejos y referentes: Amalia Heredia, Teresa Aspiazu, Jane Bowles, Concepción Lazárraga y Ana Carmona.

Sor Teresa Prat: fue la religiosa que coordinó el centro de enseñanza de la Diputación Provincial en la Misericordia, en el Barrio de Huelin (hoy, La Térmica). El centro fue también conocido como Asilo Provincial y Hospicio y a la labor de cuidado de los niños sin familia y recursos se dedicó Sor Teresa durante más de 30 años.

Las faeneras: La reivindicación de este grupo de mujeres cumple ahora cien años, y recuerda las protestas de estas trabajadoras en enero de 1918, cuando se echaron a la calle para protestar por la subida del precio del pan y de los productos de primera necesidad, convirtiendo una misión casi imposible la manutención de sus familias. Aquella revuelta terminó de manera trágica, con cuatro muertos y 17 detenidos.

Sabina Muchart: Nacida en la localidad gerundense de Olot en 1858, esta pionera forjó sin embargo el grueso de su carrera fotográfica en Málaga. Primero a la sombra de su hermano, en una época en la que no estaba bien visto este tipo de trabajos para las mujeres, firmaba sus fotografías como S. Muchart y pasará a la historia por ser la primera reportera gráfica que cubrió la guerra de Marruecos a finales del siglo XIX.

Rosario Soler: Fue una actriz y cantante lírica de primera línea, y no sólo en la escena nacional y local, sino que dio el salto a América y allí cosechó importantes éxitos en países como Estados Unidos, Cuba o México. Nacida en el barrio de la Victoria en el año 1879, sus restos reposan para siempre en el Cementerio de San Miguel desde el año 1944.

Carolina Rubio: Fue la primogénita de la familia Rubio Goux, un linaje de origen francés que hizo fortuna en Málaga de la mano de la metalurgia. La joven Carolina encarna el espíritu de la primogenitura en una familia convencional de la época: sin embargo, su vida se apagó a los 18 años, cuando cayó víctima de una tuberculosis de la que trató de curarse, sin éxito, en los Montes de Málaga.

Amalia Heredia: Una de las protagonistas más polifacéticas y recordadas de la familia Heredia, fue la esposa de Jorge Loring. Creó, junto a su marido, la Finca de la Concepción, uno de los tesoros naturales de la ciudad. Viajera incansable, trajo a Málaga especies exóticas de árboles y plantas que aún hoy se pueden disfrutar en el Jardín Botánico-Histórico.

Teresa Aspiazu: fue la primera concejala del Ayuntamiento de Málaga. Se caracterizó en su carrera política por un incipiente sello feminista y por la defensa de los niños y los más desfavorecidos. Se definía como «moderada» y defendió el derecho de la mujer a trabajar en igualdad de condiciones que los hombres. También fue la cuarta mujer que formó parte de la Academia de Ciencias.

Jane Bowles: Escritora y esposa de Paul Bowles, tuvo una vida muy exitosa e impulsó un importante foco cultural en la ciudad de Tánger. Allí enfermó y decidió trasladarse a Málaga, donde fue ingresada en un centro psiquiátrico. Antes de su fallecimiento se entregó a los más necesitados y ayudó a muchas causas sociales.

Concepción Lazárraga: Fue la primera mujer farmacéutica de Málaga. Abrió su establecimiento en calle Santa Lucía y recibió formación académica en Estados Unidos y Alemania. Su dominio de las lenguas convirtió su botica en paso imprescindible para todos los extranjeros que en aquella época visitaban la ciudad.

Ana Carmona: Fue futbolista. Conocida con el sobrenombre de 'la Veleta', vivió en el barrio de Capuchinos y conoció al padre salesiano Míguez, quien la incorporó al Racing Club de Málaga, equipo embrión del Puerto Malagueño. Fue una de las pioneras de este deporte en España.

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