Diario Sur

Unas 300 víctimas del terrorismo participarán en un encuentro en Málaga

Javier López, durante la entrevista con SUR.
Javier López, durante la entrevista con SUR. / Ñito Salas
  • La jornada, que se desarrollará este sábado, está organizada por el colectivo de Policías y Guardias Civiles que han sufrido atentados

Málaga acogerá este sábado una jornada de convivencia y concienciación de víctimas del terrorismo nacional (ETA, Grapo, FRAP) e internacional (yihadista) a la que está prevista la asistencia de unas 300 personas. El encuentro se desarrollará en el auditorio Edgar Neville de la Diputación y está organizado por la Asociación de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Víctimas del Terrorismo (ACFSE). Este colectivo, fundado hace una década, aglutina a unos 2.200 afiliados –un centenar en la provincia– de víctimas o familiares de militares, guardias civiles, policías nacionales, autonómicos o locales y personal de la seguridad privada que han sufrido el terrorismo.

Es la quinta edición de estas jornadas y la primera vez que se celebra en Málaga. Dos objetivos son los fundamentales de este encuentro, según destaca el delegado en Andalucía de ACFSE, el malagueño Javier López. «El primer objetivo es de carácter interno para trasladarle a las víctimas que no están solos y que desde la asociación trabajamos para defender sus intereses. El segundo tiene un carácter más externo ya que buscamos que la sociedad conozca al colectivo de víctimas del terrorismo y su problemática. Además, queremos recordarle a la sociedad que en España existió, y aún hoy perdura aunque afortunadamente llevamos cinco años sin muertos, esa lacra terrorista y que el terrorismo internacional es una amenaza y está muy presente en nuestros días».

El programa de la jornada prevé una ofrenda floral frente a la bandera de España en la plaza de la Constitución. En este punto, López criticó que Málaga sea una de las pocas grandes ciudades en las que no hay un monumento al colectivo de víctimas del terrorismo –sí lo hay a José María Martín Carpena, concejal de la capital asesinado por ETA en 2000–. Tras la ofrenda, las autoridades inaugurarán las jornadas y se desarrollarán las mesas de trabajo.

En ellas intervendrá el psicólogo Francisco Estevez, especialista en el tratamiento a la víctimas del terrorismo; el abogado Luis Portero, también experto en la materia desde el punto de vista jurídico e hijo del fiscal Luis Portero, asesinado por la banda terrorista ETA; el presidente de la Fundación de Victimología, Emilio Mercader; y el presidente de la Asociación Pro-Vida de Víctimas en Accidentes de Tráfico, José Francisco Alcolea.

Experiencia

Javier López, que invitó a los malagueños a participar en la jornada, que es abierta al público, explicó que los integrantes de este colectivo de víctimas tienen experiencia en cómo afrontar una situación de estrés postraumático como la que se produce cuando hay un atentado terrorista; un buen número de ellos la ha superado la situación, volviendo a reinsertarse con total normalidad en la sociedad. En este sentido, tendió la mano a las instituciones para que aprovechen esta experiencia para «ayudar» a víctimas como las de accidente de tráfico o las de violencia de género.

«Aunque las condiciones que llevan al hecho traumático son diferentes en cada uno de los tres casos, las consecuencias posteriores son similares y las formas de actuar son muy parecidas. Nuestra experiencia puede ser aprovechada por otros», remarcó Javier López.

Sobre si las víctimas del terrorismo se sienten arropadas por las instituciones públicas y los partidos políticos, el responsable de ACFSE fue rotundo y afirmó: «No nos sentimos arropados. En este momento, las víctimas del terrorismo somos un estorbo. Cuando se dan situaciones como en España con el estado actual de ETA, cualquier Gobierno quiere acabar con estas situaciones y acabar de cualquier forma. Somos las víctimas del terrorismo quienes estamos impidiendo que se haga de esa forma. Exigimos que antes de tomar cualquier medida, ETA debe desaparecer totalmente. La desaparición de ETA no es solamente que lo hagan público sino que lo demuestren con hechos como la entrega de las armas, dando la información necesaria para resolver 300 atentados pendientes, pidiendo perdón,... eso sería considerar el final de ETA».

El anuncio de ETA del abandono de las armas abrió un nuevo escenario que los colectivos de víctimas del terrorismo ven «con estupor y preocupación». «No sabemos cómo se va a resolver esta situación definitivamente, lo que queremos las víctimas es que se resuelva de la mejor forma posible, lo que lleva consigo evidentemente que cumplan las penas quienes han cometido actos terroristas. No estamos en contra de que el Gobierno tenga algún gesto de gracia con aquellos que manifiesten públicamente su arrepentimiento y se pueda acabar con su dispersión, pero lo que no estamos dispuestos es a que se queden atentados sin resolver, condenas sin cumplir y se pase página a cualquier precio», manifestó.

Problemas del colectivo

Javier López también criticó, en declaraciones a este periódico, que las víctimas vuelven a sentirse abandonadas por las instituciones. «En el comportamiento de las instituciones respecto a las víctimas hubo un antes y un después del asesinato de Miguel Ángel Blanco; tras su muerte hubo una mayor sensibilidad. Pero ahora con la desaparición de la actividad de ETA ha vuelto a haber un relajamiento y nos hemos vuelto un estorbo».

En este sentido, expuso que «cada vez cuesta más trabajo» resolver los problemas que tienen las víctimas, y que cuando se consigue se logra porque se ganan los pleitos en los tribunales. Especialmente, complicado, según López, está siendo que las instituciones reconozcan como víctimas del terrorismo a aquellos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que sufrieron un atentado pero que se reincorporaron al servicio, aunque, con el paso de los años, han aparecido las secuelas psico-físicas, lo que está obligando a retirarlos del servicio por pérdida de aptitudes «sin reconocerle la causa-efecto del atentado».