Diario Sur

La industria malagueña del videojuego, en expansión

La producción de videojuegos en realidad virtual (VR) forma una parte importante del centro Promálaga Álamos. :: ñito salas
La producción de videojuegos en realidad virtual (VR) forma una parte importante del centro Promálaga Álamos. :: ñito salas
  • Casi la mitad de los trabajadores del sector se concentran en Promálaga Álamos, un espacio de 'coworking' para emprendedores y da trabajo ya a 200 profesionales

málaga. Aunque suene excesivo o exagerado, la industria del videojuego es una de las más rentables del mundo, y también de las que más dinero mueve. En el año 2015 esta cantidad se cifró en 80.000 millones de dólares y, para 2018, podría superar los 113.300 millones, según datos de la firma Newzoo. Visto el marco y los datos, resulta una evidencia afirmar que todo territorio quisiera aspirar a un trozo de este pastel.

Pese a los datos objetivos, esta industria aún parece estar infravalorada por el sector económico. La actividad tiene elementos intergeneracionales, pero no deja de tener un mayor protagonismo en un rango de edad concreto, que precisamente coincide, por ejemplo, con el de los 'youtubers', otra industria que no solo está también infravalorada, sino que resulta prácticamente desconocida.

Hasta hace pocos años, Barcelona, Madrid, Bilbao y Sevilla capitalizaban en España la industria del videojuego. Sin embargo, Málaga quiere sumarse a este mercado del entretenimiento, y son los propios productores locales los que ven expectativas en el mercado, siempre que sea apoyado. Precisamente, la principal iniciativa para la industria del videojuego se vio reforzada el pasado mes de junio, cuando veinte emprendedores del sector presentaron los proyectos que iban a llevar a cabo durante los próximos meses en el centro de coworking Promálaga Álamos, un espacio que aloja en torno a la mitad de los trabajadores de la industria del videojuego de la provincia (unos 100). Este programa de mentorización, que promueve la Escuela de Organización Industrial (EOI), es el primero de cuatro programas que se llevarán a cabo en los próximos dos años.

La importancia del proyecto radica en la participación de mentores de la EOI que colaboran con los emprendedores en una serie de talleres en los que aprenderán «a validar su modelo de negocio con metodologías ágiles», tal como explican desde el centro. Estas metodologías se dividen en 'lean start up (evaluación y validación de un plan de negocio); crowdfunding; elevator pitch; y storytelling para emprendedores. Además, se están celebrando unas sesiones de formación grupal en donde trabajarán en materias específicas para el impulso y despegue de los proyectos del espacio coworking.

Los videojuegos en producción en Promálaga Álamos tienen entre sus proyectos juegos de rol, educativos y de aventuras. Entre ellos están 'Experiencia Submarina VR'; 'Aprende Jugando VR'; 'Restless Pulse'; 'Arquitectura Ritmo-Pulsación'; 'Aspa RPG'; 'A Bonfire of Souls'; 'Juego de Rol Multiplataforma'; 'Educación con videojuegos'; 'Necromic'; 'Breakfast Race' by Talestudio; 'Boor'; 'Salvar a Alejandría'; 'Noahmund' by Ábrego; 'Glovalue'; 'Juego Medieval'; 'Santa Helena'; 'Chicken: Origami Invaders'; 'Runners'; y 'Fraxel Games'.

Diseñadores y músicos

Rodolfo Tiessler es el mentor residente en el centro y una de las personas que mejor conoce el sector del videojuego en Málaga, y considera que la capital puede ser uno de los ejes nacionales de la industria. «Espacios como este promueven, no solo la colaboración entre los proyectos, sino la búsqueda conjunta de soluciones», explica. Lo cierto es que el contexto parece que está sirviendo para seguir empujando las iniciativas públicas y privadas. Málaga ha pasado de tener una cultura importante en el juego en sí (con multitud de cibercafés), a ser sede de un evento como Gamepolis, en el que cada año se reúnen miles de personas en torno al videojuego. Alejandro Domínguez, que forma parte del proyecto Ábrego, resalta que espacios como el de Promálaga Álamos terminan por ser clave para dar a conocer la industria a potenciales trabajadores. «El videojuego cada vez se consume más, incluso en la categoría 'indie', que es la que producimos nosotros; pequeños estudios con menos presupuesto», explica.

«Para ello», incide, «necesitamos que haya voluntad política, pero también que haya fuentes de financiación: estamos cerca del 300 por cien de crecimiento en el sector y los bancos siguen sin tomarnos en serio», agrega.

Una de las características principales de un estudio de videojuegos -ya sea una superproducción como en el cine o una apuesta 'indie'- es la variedad de disciplinas que se dan, y por tanto la necesidades de contar con profesionales de diversas ramas.

«La producción de un videojuego tiene varios aspectos: el visual, el sonoro, la historia y la jugabilidad», explica Domínguez. De esta manera, es necesario contar con programadores; un departamento artístico-visual que cuente con ilustradores, animadores y diseñadores; músicos para la banda sonora y guionistas que aporten una historia que pueda interesar a los jugadores potenciales. «Por esto hay que dar a conocer la industria, y dejar a un lado el mito de que solo un ingeniero informático puede fabricar un videojuego; la formación no es algo que se aprenda, al menos en este caso, en una universidad», sentencia este profesional que trabaja en el centro de Promálaga.

La herencia del videojuego

El último aspecto importante de lo que conlleva consigo la industria del videojuego es toda la herencia directa que se desprende. «En torno a los videojuegos se ha creado un contexto que alcanza el cine interactivo, las superproducciones e incluso festivales de música enteramente dedicados a los videojuegos», relata Alejandro Domínguez.

Aunque Málaga esté aún lejos de poder sede de producciones de grandes videojuegos a nivel mundial ('Destiny' cuenta con un presupuesto de 380 millones de euros), sí que va camino de convertirse en una referencia del videojuego 'indie'. De momento, las mejores cabezas parecen estar reunidas en un mismo espacio del centro de Málaga, pero aún falta un último empujón y el acceso a una mayor financiación. Pero , aún así, Málaga ya juega en algunas de nuestras pantallas.