Diario Sur

Emoción contenida en el reencuentro con los compañeros

Alumnos y alumnas del Eduardo Ocón, ayer en el inicio del nuevo curso escolar. :: álvaro cabrera
Alumnos y alumnas del Eduardo Ocón, ayer en el inicio del nuevo curso escolar. :: álvaro cabrera
  • Los alumnos de tercero y quinto de Primaria estudiarán desde este año un segundo idioma, la mayoría, el francés

  • Normalidad en el comienzo de curso, que lleva a las aulas a 155.000 escolares y 10.845 maestros en Málaga

A la entrada del colegio Eduardo Ocón, unas grandes letras en colores azul, blanco y rojo componen la palabra 'Bienvenue'. Una expresión muy indicativa de lo que espera a los niños y niñas en este nuevo curso que ayer comenzó para las etapas desde segundo ciclo de Infantil (3 a 5 años), Primaria y Educación Especial. 'Bienvenidos', en francés, a los alumnos de tercero y quinto de Primaria que desde este curso se familiarizarán con la lengua de Balzac, Dumas, Sartre, Julio Verne o Víctor Hugo. Serán casi 35.000 alumnos los que estudien desde este año un segundo idioma, en la mayoría de los centros, el francés.

A las puertas de este, como en el resto de 439 colegios malagueños, muchos abrazos y pocos llantos. Los niños y niñas se reencontraban después de casi tres meses de estar alejados de las aulas. Y había muchas cosas que contar. De hecho, fue la actividad principal de este primer día de colegio, según comentaban algunos profesores y alumnos a la hora de la salida: cómo les ha ido el verano, si han pasado las vacaciones fuera de Málaga, si han leído ( poco la mayoría) y si habían repasado (muy pocos, reconocía una profesora, a lo que otro, más veterano, respondía que «¡el verano es para descansar!»).

Así transcurrió, por términos generales, este primer día de colegio, junto con las recomendaciones generales y las instrucciones sobre material que tienen que comprar y llevar en los próximos días. Porque los libros, para ellos, son gratuitos, y los tienen en las clases. No ocurre lo mismo con la etapa de Infantil. Algunos padres ya se veían ayer con el material que se ha recomendado para sus hijos, las carpetas de actividades, una por trimestre, muy voluminosas y pesadas y que los pequeños eran incapaces de llevar por sí mismos.

Por ser el primer día, la entrada a clase fue escalonada, de manera que ayer no se produjeron grandes aglomeraciones en las puertas de los colegios. Una situación que ya hoy cambiará, porque se recupera el horario habitual, desde las 9 de la mañana.

Los más pequeños, que fueron los últimos en incorporarse, llevaban un cartelito con su nombre en el pecho. Óscar, José Luis, Nuria... se incorporan a Infantil de 3 años y «durante los primeros días o semanas les pedimos a los padres que vengan con el nombre para poder identificarlos», comentaba una de las profesores de este ciclo, con tres líneas en el Eduardo Ocón. Los pequeños sólo estuvieron dos horas en clase, que fue «con mucha normalidad, algunos llantos habituales de los más pequeños, pero sin mayores problemas», comentaron.

El Eduardo Ocón, situado en la barriada de Huelin, fue el colegio elegido este año para el acto de apertura oficial del curso escolar. Acudieron a sus instalaciones el delegado del Gobierno andaluz, José Luis Ruiz Espejo, y la delegada de Educación, Patricia Alba. Les esperaban el director, Miguel Mellado, profesores y el inspector de zona.

En la clase de sexto curso, Nerea, Sergio o Teresa estrenan libros y nuevo tutor. En las estanterías les esperan los manuales de Matemáticas (uno por trimestre), Sociales, Inglés... A ellos se dirigieron las autoridades recomendándoles que «estudien y se formen». Y les recordaron que será su último curso en el colegio y que ya el próximo comenzarán en el instituto. Y no tendrán que ir muy lejos, ya que el colegio linda con el IES Huelin.

En este centro, el francés será impartido por una profesora de plantilla, habilitada para este idioma. Serán dos sesiones (o clases) semanales. Aquí se ha recortado el horario de inglés bilingüe (imparten Sociales y Naturales) de 6 a 4 sesiones, para disponer de esas dos horas para el francés. Pero los alumnos no ocultaban sus miedos. «No sé, otro idioma más...», expresaba dubitativo José Luis. Y María vaticinó: «Inglés y francés al mismo tiempo...¡nos vamos a hacer un lío!». Dudas que su profesora Marisol se encargará de despejar a lo largo del curso.